La emoción de Joaquín: "Como ser humano no me he traicionado"
El capitán del Betis, con risas y lágrimas como en su carrera de futbolista, lanza su primer adiós.

Emocionado, con momentos de lágrimas y arropado por los suyos. Los de ahora y los de antes. Los de siempre. Puro Betis con Rafael Gordillo, José Ramón Esnaola o Juanito. También Manuel Pellegrini, Sergio Canales o Andrés Guardado, ese Betis de ahora. Con el presidente, Ángel Haro, a la cabeza. Con su familia a pie de escena. Con todos sus compañeros y también otros como Juan Merino, David Rivas, Arzu o Marcos Álvarez. Fue la primera despedida de Joaquín. El del Betis. El de España, como recordó su agente, Eduardo Espejo. El que tendrá un partido homenaje cuando acabe la temporada. El que seguirá vinculado al Betis, como le recordó el presidente. El que seguirá con su labor social con una Fundación para el cáncer infantil. El que está en el corazón de todos.
"Papá, lo conseguimos. Ya soy jugador del mejor equipo del mundo, el Real Betis Balompié". Así recordó Joaquín esa llamada de Fernando Vázquez para comunicarle que entraba en el primer equipo. Ahí llegó su estreno en Santiago de Compostela. "El debut nunca se olvida", señaló Joaquín, que hizo gala de su carácter. "Mi carácter y mi manera de entender esto me ha pasado factura en algún momento, pero como me dijo un día Curro Romero, como ser humano, no me he traicionado, yo soy así", expuso Joaquín, sonriente y nostálgico a la vez. "A mi tío Chino, esté donde esté. Gracias por todo el esfuerzo que hizo por mí y también a mis padres por todo lo que han luchado".
Ya había llegado la hora del discurso de Joaquín. "Lo he hecho demasiado largo", bromeaba el portuense, que se entrecortaba, que no avanzaba, entre recuerdos y vivencias que se le acumulaban en su mente. "Muchas gracias a todos los aficionados de España, por ese cariño que recibo en los estadios y en cualquier calle del país. Nunca podré agradecer tanto cariño", señaló Joaquín. "Joaquín se va, pero el Betis se queda. Es eterno. De mi corazón no se irá nunca. Viva el Betis", finalizó el portuense.
Pero ahí no se acabó el acto de homenaje. Quedaban protagonistas directos de esos 23 años de carrera. Desde José Ramón Esnaola, su primer entrenador en el Betis Deportivo, a Rafael Gordillo, ese otro gran símbolo del Betis y que tanta cercanía ha tenido siempre con el portuense."Yendo en autocar a Jaén viniste a hablar conmigo, que querías jugar más. Te dije que si jugabas desde el inicio tenías que correr como el que más y aquí sigues corriendo", bromeó Esnaola, ese mítico portero de la primera Copa del Rey.
"Está teniendo la despedida que merece. Su carrera ha sido imborrable. He tenido la fortuna de dirigir a Joaquín en dos etapas, con el Málaga y el Betis, y las carcajadas en el camerín todavía se escuchan", señaló Pellegrini, ese entrenador que ha manejado con tacto el final de su carrera y que también fue importante para que el portuense siguiera un año más. "Me conoce a la perfección y en momentos importantes me ha ayudado. Estoy orgulloso de formar parte de su carrera", le respondió Joaquín, que mantiene esa complicidad con el chileno desde los tiempos en la Costa del Sol.
No podían faltar los capitanes, Sergio Canales y Andrés Guardado, que le agradecieron ese día a día en el vestuario. "No imagino cómo será la próxima pretemporada", dijo el cántabro, que recalcó ese ejemplo de Betis que siempre ha sido Joaquín para ellos. "Les agradezco que me he sentido un privilegiado", dijo el portuense.
A su lado estaba Juanito, como en sus primeros momentos. "Yo era de los que decía que no se retirase. Me enteré el lunes y no lo he querido ni llamar", expuso el gaditano, ese hermano mayor de Joaquín. "Nos fuimos a vivir juntos y nos tuvimos que separar o no hubiéramos llegado ninguno", comentó entre risas el capitán. "Le quiero agradecer todos estos años de amistad", añadió Joaquín, que se fundió en un abrazo con su amigo.
Especial fue el momento con Rafael Gordillo. "Ha sido un hermano mayor", señaló Joaquín, que siempre lo ha tenido como su referente. Esa fábrica de hacer Betis que es el del Polígono ha tenido su continuación en el portuense. "Todos nos hemos fijado en ti, en su etapa era Betis, nos sentíamos reflejados en él y queríamos ser don Rafael Gordillo. Ha sido un espejo y se lo quiero agradecer", señaló Joaquín, que acabó emocionado con su familia, junto a su padre, junto a su mujer y sus hijas. Se va Joaquín. Pero sólo del césped.