VALENCIA 0 - BARCELONA 1

Lewandowski es el clavo ardiendo

Un Barça triste y desalmado se agarró a Pedri y al polaco para sobrevivir y ganar en Mestalla.

Lewandowski y Pedri estuvieron muy por encima del guion del partido. /GETTY
Lewandowski y Pedri estuvieron muy por encima del guion del partido. GETTY
Jordi Cardero

Jordi Cardero

Volvió el Barça más gris de la temporada pasada. Y el de esta. Aquel equipo que controla el balón por obligación pero que con el esférico no es capaz de encontrar caminos hacia la portería rival. El equipo de Xavi sigue siendo un conjunto más de extremos que de interiores. Y las alas, en Mestalla, desaparecieron. Ansu de cara a portería, sin la magia que le llevó a la élite, y Dembélé engañandose a sí mismo.

Un Valencia batallero y "maratoniano", la herencia del Gattuso futbolista, secó al Barça. A los de Xavi no les valió con la voluntad. Había que dejar las formas de lado y ganar sí o sí. Las victorias son la gasolina de la confianza y la fe y al equipo se le estaba acabando. La primera sacudida de Xavi fue cerrar el ciclo de las 'vacas sagradas'. Ahora el equipo necesita otra. Lewandowski está siendo infinito. El Barça comienza en Pedri y acaba el polaco. El resto es un solar.

DEMBÉLÉ

😎 Me reafirmo

¿Hasta cuándo, Xavi? Cuando el dembelismo se hundía y se inventa nuevas formas de caer, Xavi llegó para rescatarle y ofrecerle la enésima oportunidad. Y lo logró. Xavi simplifica la vida de sus extremos porque los quiere pinchados y que encaren al recibir. De tanto simplificar, el equipo terminó dependiendo de ellos. En los dos duelos ante Bayern e Inter, el Barça confió en la irregularidad del francés. Salió cruz. 122 pérdidas en los cuatro partidos. 122. En Mestalla terminó ahogándose en sus recortes infinitos. ¿Ha demostrado tanto como para ser tan, tan indiscutbile? 55 minutos de desesperación jugando al azar.

GAYÀ

💯 Mis 'dieses'

David Villa le entregó una camiseta conmemorativa en motivo de sus 300 partidos como valencianista y su encuentro estuvo a la altura del hito. Tuvo dos parejas de baile complicadas: primero Dembélé y luego Raphinha. Al francés lo secó. Raphinha, que ha visto como su titularidad se ha difuminado, entró falto de confianza y Gayà no le dio ninguna opción. Y hasta le arrebató un gol en un pase al segundo palo. Cada verano, una de las mejores noticias en Mestalla es que su capitán continúe otra temporada más. Y eso que no se lo ponen fácil.

GATTUSO Y XAVI

🤳 Mi fondo de pantalla

"Durante muchos años él jugaba y yo corría mucho. Cuando jugabas contra el Barça era difícil recuperar el balón. Hemos jugado a dos deportes distintos: yo era maratoniano y él era pivote", dijo Gattuso antes del partido. Los equipos de Gattuso, con su Nápoles como paradigma, demostró que sus equipos no estarían formados por once Gattusos. Pero son reconocibles. El Barça de Xavi sabía lo que quería, pero le faltó mordiente, un punto de velocidad. La imagen que proyectaba Gattuso se reflejó sobre Mestalla. El maratoniano murió a metros de la línea de meta.

Xavi y Gattuso durante un partido de Champions.  GETTY
Xavi y Gattuso durante un partido de Champions. GETTY

PEDRI

🚨 Poco se habla de…

Pedri juega a una cosa y el Barça a otra. Como definía Gattuso sobre él y Xavi, son deportes distintos. El canario no tiene socios. De Jong, pese a sus atisbos de rebeldía, le quedó demasiado lejos. Cuando el neerlandés logró ver el fútbol de cara, el Barça tuvo la opción de verticalizar su juego. Pedri es maestría con 19 años. Se deshace de sus marcas para iniciar las jugadas, las trenza y hasta da últimos pases al espacio. Es donde empieza y acaba el Barça. Así fue hasta el remate de Lewandowski.

DAVID VILLA

📀 Mi 'bonus track'

Pocas figuras generan el tanto consenso como David Villa. Hoy, el Valencia le homenajeó y el 'Guaje' tendrá una lona en Mestalla. El gol desde el centro del campo en Riazor como valencianista, aquel disparo trazado con escuadra y cartabón para levantar una Champions con el Barça o el empuje de sus goles hasta la final de Johannesburgo. El Valencia rindió homenaje a Villa. Aunque, de algún modo, el homenaje se lo hicimos todos.