Expediente RDT: llegó 'muerto', remitió el dolor y está ansioso por ser titular en Vallecas
El delantero madrileño sabe que su reencuentro con el gol es cuestión de tiempo. Necesita minutos, sobre todo en Vallecas, para recuperar la confianza y su mejor versión.

¿Qué pasa con RDT? Es una pregunta que sobrevuela día a día en Vallecas y que los aficionados, en corrillos en las gradas, durante los partidos o incluso los que se acercan a ver los entrenos, se hacen permanentemente. El equipo acumula ya seis partidos sin ganar y desde la tribuna el eco de volver a ver a Raúl de Tomás marcando goles cada vez se hace más grande.
El delantero volvió al Rayo en una situación excepcional que ningún jugador quiere vivir. Podía entrenar, pero no jugar. Al menos hasta enero. Y eso generó muchas expectativas en Vallecas, que entendió que Raúl sería el ansiado revulsivo para afrontar la segunda vuelta tras el parón del Mundial. Total, había tenido varios meses para ponerse en forma y llegar como un terremoto. Pero nada más lejos de lo que ocurrió.
El propio jugador reconoce que hace unos meses estaba "muerto". Para un goleador, estar en dinámica de equipo y tener ritmo competitivo es clave para sentirse bien, para tener confianza y para vivir de nuevo su particular historia de amor con el gol. Sin embargo, como buen 'nueve', sabe que es una cuestión de confianza y tiempo. Y sobre todo, de tener minutos. Como asegura él mismo, esto ya le ha pasado más veces, no es algo inédito. Pasará y, antes o después, llegará el gol. Es más, prefiere tener ocasiones y fallarlas, aunque se forme ruido en la grada, a no tenerlas y que nadie hable de él. Porque quien tiene ocasiones, al final, las acaba metiendo.

Tras su fichaje fuera de mercado y entrenar en solitario desde septiembre, en diciembre Raúl se incorporó a los entrenamientos en grupo y pudo jugar los amistosos que el Rayo Vallecano había programado para mantener el ritmo competitivo durante el Mundial. Era su vuelta al terreno de juego, con la franja, con la ilusión de volver a un equipo que le esperaba, a un club donde la gente le quiere… pero en Newcastle comenzó a sentir molestias en el tendón rotuliano de su rodilla derecha.
La cabeza iba por un lado, pero la rodilla decía que no. Sus sensaciones no eran buenas y su regreso, ya en partido oficial, ante el Betis, no fue el esperado. Al menos para la grada, que esperaba su debut como en su día ocurrió con la llegada de Falcao. Y tras 12 partidos disponible, más allá de esas molestias, únicamente ha tenido minutos en ocho encuentros en los que sólo ha sido titular en Cádiz y en Vigo.
Sin duda alguna, la rodilla y los meses sin competir han sido el mayor freno para una adaptación progresiva que le permitiera incorporarse a la dinámica del equipo, tanto en los entrenamientos como en los partidos. Andoni Iraola, al tanto del problema, le ha ido dando minutos poco a poco, pero sin duda alguna, la falta de titularidades hace que un 'killer' como RDT no termine de sentirse cómodo en un momento en el que el equipo ansía y necesita más que nunca sus goles. Sobre todo ahora que esas molestias son residuales y está plenamente adaptado en el grupo.
Tanto ante el Cádiz como ante el Celta el equipo encajó cuatro goles en contra, no sumó y no anotó un sólo tanto. Por eso en la grada persiste el ¿qué pasa con RDT? La respuesta está en seguir teniendo minutos, especialmente en Vallecas, como él espera. Ante el Girona pensó que sería titular y, aunque salió recién iniciada la segunda parte , el ritmo del partido había cambiado por completo y el Rayo pasó de dominar a controlar el asedio de los de Míchel. Era cuando menos cómodo se podía sentir RDT, que apenas tuvo dos oportunidades y terminó el partido visiblemente afectado.

El martes de la pasada semana no salió a entrenar y saltaron las alarmas. Pero él se muestra tranquilo, se trataba sólo de una carga en los isquios y se quedó en el gimnasio para recuperar. En apenas dos días, las cosas cambiaron y tras los tres días libres que el equipo ha tenido por el parón de selecciones, Raúl está entrenando bien y toda la presión que tiene, más allá del bullicio de la grada por las ganas de cantar sus goles, pasa por él mismo. Es ambicioso y vive del gol, pero necesita más minutos en Vallecas para sentir el calor de la afición.
Fuentes del club aseguran que en el equipo están encantados con él, que es un "buen chico" y que antes o después llegará la mejor versión del jugador, que ya vivió en Vallecas lo que es ser un gran goleador. Tras el parón el equipo jugará el lunes en Valencia, y después recibirá en casa a Atlético y Osasuna, dos opciones extraordinarias para saber definitivamente si será titular en Vallecas, lo que él necesita.