OSASUNA

Explicando el milagro del Chimy Ávila: "Si mezclas lo animal que es con ese punto de locura…"

Se rompió las dos rodillas, pero suma seis goles, vuelve a sonar en el mercado... y recibe a un Barça que le tuvo casi fichado

El Chimy Ávila celebra un gol con Osasuna /EFE
El Chimy Ávila celebra un gol con Osasuna EFE
Hugo Cerezo

Hugo Cerezo

Vuelve a mandar el Comandante Chimy Ávila en El Sadar, dos cruzados después, sin cicatrices, con la determinación de quien no tenía para comer, pasó por prisión, iba a entrenar en caballo y casi ve morir a su hija en brazos. El argentino, a punto de obtener la nacionalidad española, está volviendo a la casilla de la 19-20, cuando la rompía y estuvo a un salto, en el que se rompió la rodilla, de jugar en el Barça.

En estos casi dos años el Chimy pasó de acariciar el cielo con los dedos a llevarse un gancho que le tumbó en la lona. Cuando se estaba levantando, nueve meses después, otro K.O., esta vez en la otra mejilla. Un impacto de los que provocan temblor de piernas permanente. Pero el rosarino "es un animal", asegura alguien quien le conoce desde hace muchos años. El milagro ya se ha conseguido.

Una de las personas que ha vivido con Ezequiel todo este proceso es Jurdan Mendiguchia, el reputado fisio e investigador afincado en Pamplona. Por su consulta han pasado tops mundiales de la Premier, LaLiga, la NBA… Y Osasuna cuenta con su colaboración presencial. Este Chimy que suma seis goles, los dos últimos en Balaídos puro Chimy, no se entiende sin el conocimiento de Jurdan, orgulloso también de haber participado en la doble rehabilitación del Comandante.

"Secuelas en cuanto a funcionalidad no las hay. Es sabido que toda cirugía aumenta la prevalencia de artrosis futura, pero ahora mismo en cuanto a parámetros de potencia, fuerza y movilidad de una y otra pierna, está como previo a sufrir su lesión. La secuela es la herencia que le dejaron su abuelo, su padre, incluso su hermano, ya que todos sufrieron la misma lesión de ligamento cruzado anterior y comparten una mayor pendiente posterior de la tibia, que está asociada a una mayor probabilidad de lesión y traslación anterior de la tibia", explica Jurdan.

Como voz autorizada, Jurdan dispara cuando se le cuestiona por qué es especial Ávila. En su lenguaje científico se puede visualizar al Chimy saltando y chocando. "La explosividad del miembro inferior, que se manifiesta en alturas de salto a dos piernas alrededor de 60-62 centímetros, así como unos 42-45 cms en el salto a una pierna. Esto habla de que estamos ante un jugador cuando menos especial en lo físico. Si a eso le sumas su carácter y punto de locura heredado de un pasado no fácil, le convierten en un deportista y sobre todo un futbolista distinto".

Una argumentación física que le recuerda a otros especialistas. "Él muestra valores más propios de disciplinas como la gimnasia deportiva, saltadores o sprinters de atletismo. Va sobrado de fuerza en piernas y glúteo y su velocidad de reacción es de muy pocos milisegundos. Si mezclas lo animal que es físicamente con que mete la cabeza o el pie en cualquier sitio y un golpeo de dos piernas de locos con su 39 de pie… todo esto hace que le podamos considerar una bomba".

Ojo al mercado

Ávila estaba prácticamente fichado por el Barça en aquel maldito 24 de enero. En el Camp Nou habían decidido pagar la cláusula (por entonces de 25) e incluso las cantidades que percibiría el Chimy. No había unanimidad en Barcelona con aquel fichaje, recién llegado Setién, para cubrir la baja de Suárez, que se perdería lo que restaba de temporada. Su pasaporte extracomunitario no dejaba espacio a Araujo, que asomaba desde el Barça B y que se sumaría a Arthur y Arturo Vidal en el cupo de tres. Sin embargo, aquel fichaje estaba mucho más encaminado de lo que parecía. Al final acabó llegando Braithwaite.

Ahora, tras su renovación en marzo, su cláusula ascendió a 30 millones, pero el nombre del Chimy ya genera ruido y llamadas superado el año de su última lesión y habiendo firmado un arranque de temporada que retrotrae al mencionado de la 19-20. Cuando cayó en el césped del Sadar sumaba 11 goles en 22 encuentros entre Liga y Copa. Ahora va por seis. Y hoy recibe al Barça en su casa. Aunque quién sabe si no habrá una mudanza pronto…