Fede Valverde cambiaría una (o dos) Champions por una Copa América con Uruguay
El centrocampista uruguayo fue entrevistado en el programa 'Por la Camiseta' de su país.

Federico Valverde ha sido una de las figuras de la temporada en el Real Madrid durante toda la presente temporada. Indispensable y clave para Carlo Ancelotti tanto en LaLiga, ya ganada, como en la Champions, donde el equipo ya está clasificado para la final del próximo 1 de junio en Wembley. El uruguayo, que ahora es capitán de su selección, tiene además la vista puesta en otra cita importante más allá de su segunda final de Copa de Europa con el Real Madrid: la Copa América.
El de Montevideo no esconde la gran ilusión que tiene por triunfar en su tercera participación en el torneo. Valverde recibió en su casa de Madrid al comunicador Rafa Cotelo en el programa 'Por la Camiseta', y ahí expresó su fuerte deseo: "Lo que más deseo es llegar a Uruguay y ver a la gente contenta por un logro que conseguimos nosotros". "Me da igual no jugar, quiero ganarla de la forma que sea. Va más allá de jugar o no jugar, hacerlo mejor o peor, ser capitán o no", insistió el '15' del equipo blanco y la selección americana.
Llegaría, incluso, a cambiar o sacrificar títulos con su club por el ansiado objetivo de Uruguay: "Entiendo que es más difícil para Uruguay ganar una Copa América que para el Real Madrid ganar una Champions. Yo ya tengo una. Cambiaría una Copa América por una Champions". Lo haría hasta por dos, le aseguró a Cotelo cuando este le propuso el cambio.
"Empecé a valorar el fútbol por momentos. Los trofeos son lindos y son la imagen de lo que llevas al club en representación de tu esfuerzo, pero lo que te quedas son los momentos de disfrutar con la gente, la familia, los compañeros…", y es por eso que Valverde prioriza la felicidad que le produciría "llegar a Uruguay y ver a toda la gente".
Lleva a Uruguay en la piel
Durante la entrevista mostró también sus numerosos tatuajes. Entre ellos un león, la cara de su primer hijo, Benicio, y la de su segundo, Bautista, su salto al campo con Peñarol en su debut, la inicial de su mujer Mina Bonino (aunque esta tuvo que cortar la charla para recordárselo)... y el sol de la bandera uruguaya, en su manga izquierda. Una representación del fuerte amor que siente por su país.
Todo ello, además, expresa en cierto modo la personalidad del centrocampista. La gran presencia de sus dos hijos en sus dos brazos muestra la importancia que tienen en su vida: "Empiezas a pensar en ellos, en que están bien y en adaptarte a sus vidas. Valoras mucho más la vida". Apunta que maduró 10 años "de un día para otro".
Mismo peso ocupa en su vida su mujer, quien también le empujó a dar un paso importante. Confiesa que cerró las redes sociales para aislarse más, y que sólo les hace caso cuando "los agentes pasan cosas". "Cuando empecé a recibir críticas aprendí a no valorar nada de las redes". Ni lo bueno ni lo malo, ya que cuenta que cuando llegaron a mandarle mensajes positivos y halagos se sentía "como un dios" y "eso no puede ser así".
'Rüdiger', en su equipo ideal... de dibujos animados
El programa de Rafa Cotelo, que episodio tras episodio cuenta con protagonistas de la selección uruguaya, se caracteriza por los minijuegos que protagonizan los propios futbolistas. En uno de ellos, Cotelo retó a Valverde a elegir su cinco ideal pero de dibujos animados que había seguido en su infancia. Eligió al ratón Jerry y Oliver Atom como delanteros, Shrek de portero, Taz (demonio de Tasmania) como centrocampista, y Hulk como defensa.
Al nombrar a este último, tanto el entrevistador como el futbolistas se acordaron de la misma persona: Antonio Rüdiger. "Está fuerte", justificaba Fede, mientras entre risas Cotelo apuntaba que "también está loco" para establecer la comparación con el central alemán, compañero de Valverde en el Real Madrid.