REAL MADRID

El nuevo Fede Valverde brilla sin marcar goles y mantiene un sueño ambicioso en el Real Madrid

El uruguayo completó un hat-trick de asistencias ante Osasuna y sigue potenciando su estatus.

Valverde aplaude a los madridistas desplazados a El Sadar. /REUTERS
Valverde aplaude a los madridistas desplazados a El Sadar. REUTERS
Manuel Amor

Manuel Amor

Sin hacer ruido ni reclamar los focos de Vinicius o Bellingham, Fede Valverde (25 años) se ha convertido en uno de los grandes nombres de la temporada del Real Madrid, que ya roza el título de Liga tras su victoria en Pamplona. El 2-4 en El Sadar llevó la firma de Vini, pero también la del Pajarito: completó un hat-trick de asistencias y protagonizó una auténtica exhibición de despliegue y generosidad.

Con la llegada de Jude y la reestructuración del sistema, Valverde ha reconvertido sus funciones. Amenaza menos la portería rival (lleva sólo un gol en 41 partidos, por los 12 en 56 de la temporada pasada), pero trabaja más. El cuerpo técnico le pide otro rol, anteponiendo la brega al brillo individual, y el uruguayo cumple con su admirado Carletto. Si otros ponen los tantos, él debe ser quien equilibre, recupere y genere.

Su labor es la de centrocampista total, como demuestran los datos de su encuentro ante Osasuna: fue el jugador con más ocasiones creadas (cuatro), el segundo que más remató (cuatro), el segundo que más entradas ganó (dos) y el tercero que más pases regaló en el último tercio (17). Destacó arriba y se salió atrás, con intercepciones clave para frenar contragolpes y pases sobresalientes para lanzar transiciones. Su porcentaje de acierto en las entregas, además, fue de un 92,3%, y se convirtió en el primer futbolista del Madrid que reparte tres asistencias en un partido de Liga en los últimos dos años (desde Modric contra el Levante en mayo de 2022).

Ancelotti está encantado con su rendimiento, una de las claves para que el Madrid reciba menos goles que nunca en toda su historia. Los blancos son un equipo más solidario, que presiona mejor y no regala un esfuerzo, conscientes de que sin Courtois y Militao desde el principio les tocaba ajustarse el traje para poder pelear por títulos. Fede ha encabezado la tarea y ha aceptado de buen grado despojarse de la capa de goleador para enfundarse el mono de trabajo.

Para el entrenador, consideran desde el staff, es una maravilla contar con un jugador capaz de abarcar tanto terreno y adaptarse a lo que el equipo necesite. Después de actuar como extremo el curso pasado, Valverde destaca ahora como volante en el 4-4-2 de Ancelotti… y hasta formando parte del doble pivote, en el que ha maravillado en muchos partidos junto a Kroos. En ocasiones, como el sábado en El Sadar, abandona casi por completo la banda y genera su partido desde el centro, liberando el carril para Carvajal y las apariciones de Rodrygo.

Posiciones medias de los jugadores del Real Madrid ante Osasuna, con Valverde rodeado en morado.  OPTA
Posiciones medias de los jugadores del Real Madrid ante Osasuna, con Valverde rodeado en morado. OPTA

Su reto por cumplir

Su encaje es total en el vestuario, con el cuerpo técnico y con el club, que le renovó recientemente hasta 2029. Esta ya es su quinta campaña de blanco y su intención pasa por alargar la etapa hasta que su rendimiento y las piernas se lo permitan. Y tiene un sueño por cumplir, como le repite constantemente a sus personas más cercanas: ser capitán. Quién sabe si la próxima temporada, con la marcha de Modric y el asterisco en la situación de Kroos, estará en el grupo que opte a colarse entre los portadores del brazalete...

Sus ganas de mandar hablan de su sentimiento y de una jerarquía que ya nadie le discute. Pese a los cambios en la plantilla y el aterrizaje de refuerzos galácticos, Fede tiene su sitio garantizado. Este año es el jugador con más minutos (sólo él supera la barrera de los 3.000) y forma parte de la guardia pretoriana del técnico. Su gran momento personal y familiar, asentado en la capital y añadiendo trabajo específico en casa a su labor diaria en Valdebebas, sólo hace pensar que estirará su protagonismo.

Nadie ejemplifica mejor que él la versión renovada de este Madrid, que va camino de certificar su segundo trofeo y sueña con la Champions. Ante un City que monopoliza el balón, Valverde volverá a ser clave para destronar a los centrocampistas de Guardiola y que los blancos sean protagonistas. A base de silencio y sin pretender el ruido, el Halcón se consolida y acepta celebrar menos goles para ganar más partidos.