Festín de Kroos en la mesa de Modric, Busi, De Jong y Pedri
El alemán, en un impecable estado de forma, se adueñó del juego de un Clásico en el que el Real Madrid impuso sus señas de identidad, mientras el Barça traicionaba las suyas.

La novena jornada tenía dos partidos marcados en rojo. Jugaban el tercero (Athletic) contra el cuarto (Atlético) y el segundo (Real Madrid) contra el primero (Barcelona). De esos dos encuentros salieron todos los puestos bailados. Los blancos son ahora primeros; los azulgranas, segundos; los rojiblancos de Simeone, terceros y los rojiblancos de Valverde, cuartos. Nada que alegar al respecto. Ganaron los que fueron superiores. Buenos andares de los soldados del Cholo por San Mamés. Gran ejercicio defensivo. Vuelta al pasado. Por recuperar, volvieron hasta los cuatro mediocentros (De Paul-Kondogbia-Koke-Lemar) que, con otros jugadores, tan buen rendimiento le dieron siempre al técnico argentino. Y en el centro del foco: Reinildo.
En el Bernabéu, se impuso quien fue más fiel a sus raíces balompédicas. El Real Madrid, de la mano de un Kroos fastuoso, hizo todo, absolutamente todo, lo que sabe hacer: golpear, taparse, volver a sacudir, volver a cubrirse y cuando se vio en peligro terminó por sacar a pasear su impresionante pegada. El Barça se hundió por donde más le duele. No supo qué hacer con el balón. Necesita tanto el esférico para defender y para atacar que cuando se atasca se convierte en un equipo vulgar. Notable alto para los Carvajal, Militao, Alaba, Mendy, Tchouameni... y suspenso para Eric García, Koundé, Busquets, De Jong... Ahí estuvo la diferencia.
KROOS
🔝 The Best
Este futbolista, 33 años en enero, no se puede retirar. No. Por mucho que acabe contrato el 30 de junio de 2023, alguien tiene que convencerle para que no lo haga. Aunque sea su hermano en su podcast. Y si lo que pretende es marcharse del Real Madrid en busca de un destino con más condiciones de balneario, corresponde a los mandatarios del Bernabéu hacer lo imposible para que no sea vaya. Incluso, cogerle por la pechera. Ya se sabe que es alemán. Que se quiso ir del Bayern y se fue. Que quiso dejar la selección alemana y la dejó... Pero este Kroos todavía tiene el motor a punto. Liberado de tener que jugar de guardaespaldas de Marcelo en una parcela que abortaba su libertad futbolística, el alemán se atreve ahora hasta a superar líneas en conducción. El balón le sigue corriendo como siempre y en una mesa en la que comían Modric, Busquets, De Jong y Pedri, él fue el dueño de la pelota, de la situación y del partido. Toni, ¿dónde vas a ir que estés mejor que en nuestra Liga?
BUSQUETS
🤦 ¡Vaya día!
"Si fuera jugador me gustaría parecerme a Busquets" dijo Del Bosque un buen día de 2010 cuando toda la crítica especializada culpabilizó al azulgrana de la derrota de España ante Suiza en el primer partido del Mundial de Sudáfrica. Aunque no lo parezca, los escribanos del balón también tenemos nuestro corazoncito, por lo menos algunos. E, incluso, sabemos ser agradecidos con quién durante tantos años nos metió en los bolsillos tantos ratos de gran fútbol. Pero hay momentos en los que la realidad golpea con violencia. Nunca pensé que un mal día de octubre de 2022 iba a escribir que el ritmo de los partidos comienza a superar al bueno de Busi. Sí, al mismo que ha tenido en su manos más de 800 y los ha domado desde su inteligencia, colocación, físico y simplicidad... Por el bien de la Selección, espero, esperemos, que sea una situación transitoria y que en el Mundial todavía se pueda ver al verdadero Sergio. No sería el primer jugador que resbala con su equipo y se levanta con su equipo nacional. Luis Enrique, tenemos un problema.

REINILDO
📀 Mi bonus track
Cuando en enero, hace diez meses, comenzó a darse por bueno el interés del Atlético por un lateral izquierdo que jugaba en el Lille, campeón de la Liga francesa la temporada anterior, 2021, los mal pensados creíamos que era más un fichaje-parche propio del mercado de invierno, que una apuesta segura de futuro. Su curriculum, desde que saliera de su Mozambique natal en 2016 camino de Portugal, tampoco ayudaba a pensar lo contrario. Ni siquiera un año después, quien le recomendara o fichara, o los dos, se pueden poner una medalla. Nada más llegar, Simeone le reconvirtió en central zurdo en una defensa de cinco. Nunca había jugado ahí, pero le daba igual. Reinildo se comió de pequeño un defensa y lo lleva dentro. Le da lo mismo ser central que lateral. Tiene todas las virtudes del buen zaguero: velocidad, anticipación, colocación, buen juego aéreo, valentía... y las que se quieran añadir. En La Catedral se confirmó definitivamente con Nico Williams tirándole amagos y bicicletas -no se comió ni una- y con el hermano Iñaki siempre al acecho.
JOSELU
👁️ Ojito con
No debería preocuparse Luis Enrique. Lo mismo que se le caen los delanteros por culpa de las lesiones o o de sus gustos particulares, le aparecen otros que llaman a la puerta a base de goles con la ilusión de que el Mundial está a la vuelta de la esquina y una racha goleadora de última hora te puede meter en la faena. Con Gerard Moreno y Dani Olmo, en recuperación; con Oyarzabal cada día más lejos -no le da tiempo-; con Aspas, fuera de cobertura... surgen otras variantes. Primero fue Borja Iglesias quien, con su gran principio de temporada, consiguió meterse en la última lista. Ahora, otro ariete con perfil distinto -mide 1,92- asoma con poderío: Joselu. Un gol suyo dio a su equipo el triunfo ante el Valladolid, como anteriormente su puntería ya le había dado puntos en Cádiz y Vigo. Ya lleva siete en los nueve partidos ligueros. Cinco con la derecha y dos de cabeza. Con 32 años y muchos tiros en su carrera, le preguntan por la Selección y sonríe maliciosamente. Soñar es gratis.