FC BARCELONA

Flick expone su 'inmunidad' ante ese entorno que atormentaba a Xavi

El nuevo entrenador del Barça se ha mostrado muy tranquilo ante la presión que supone el cargo.

Hansi Flick durante su presentación como nuevo entrenador del Barça./FC BARCELONA
Hansi Flick durante su presentación como nuevo entrenador del Barça. FC BARCELONA
Joaquín Bacigalupo

Joaquín Bacigalupo

Las palabras de Hansi Flick en su presentación como nuevo entrenador del Barça se vieron opacadas por las de Joan Laporta, que aseguró que el Barça puede afrontar cualquier operación en el mercado. El alemán no se mojó en materia de fichajes y trasladó el balón al tejado de Deco, de quien repitió que está realizando una labor fantástica.

Uno de los temas que tocó el teutón es la presión por entrenar al Barça, materia recurrente en tiempos de Xavi Hernández. Las quejas del de Terrassa fueron habituales en la sala de prensa, aludiendo a una toxicidad desmedida en cada derrota. Incluso se llegó a decir que los jugadores de su plantilla rendían a menor nivel a causa de la presión mediática a la que estaba sometido su equipo, algo que desmintió Cancelo tiempo después.

Flick fue consultado acerca de cómo gestionar la presión en un club como el Barça, que demanda rendir, ganar y jugar bien en un contexto económico complejo. Su gesto despejó cualquier duda: "Este es mi trabajo, soy el entrenador del Barça y sé lo que significa". El alemán lo toma como algo natural, dando por hecho que es lo que sucede en un club grande y entendiendo que debe manejarla. "Para eso está la familia, con quienes que puedo hablar de otras cosas", comentaba el ex del Bayern.

El primer capítulo de Hansi Flick en sala de prensa se salda con un mensaje que está en las antípodas del de su antecesor. Esta presión que entiende como lógica es la misma que se acabó llevando por delante a Xavi. La presión y el famoso entorno, por el que también consultaron al teutón: "No sé qué es el entorno. Parece que luego me lo explicarán. En la vida todo va de respeto. Yo respeto a los medios porque tienen objetivos diferentes a los míos y es importante que me respeten a mí también. Es un equilibrio".

El temple firme de la escuela alemana contrasta con el de Xavi, quien acabó por contratar a un asesor de comunicación para que ejerciera de escudo tras afirmar que el Barça es "el club más difícil del mundo". Flick se alineó con el mensaje del club, hizo gala de la autoexigencia y la trasladó a sus jugadores: "No pueden entrenar al 70% y luego querer rendir al 100%". Sea por desconocimiento o por convencimiento, la presión no parece ser un problema para el nuevo entrenador blaugrana.