VALENCIA CF

Paulista, una charla con Baraja y un espíritu indomable: "Ha llegado a jugar con una costilla rota"

El central regresó a la titularidad en un año complicado. El club no tiene clara su continuidad y quiere sentarse con él.

Paulista en el Martínez Valero. /Instagram de Paulista.
Paulista en el Martínez Valero. Instagram de Paulista.
Nacho Sanchis

Nacho Sanchis

Una de las mejores noticias que dejó el Valencia en Elche fue, además del triunfo, que logró dejar la portería a cero cuatro partidos después y hacerlo jugando como visitante casi año después, en el partido ante el Athletic del 7 de mayo de 2022. Tanto en aquella cita como en la del pasado domingo, Gabriel Paulista estuvo sobre el terreno de juego y frente al Elche supuso su vuelta a la titularidad desde febrero. Y Gabriel no falló.

El hispanobrasileño lideró a una zaga que por primera vez jugó con línea de tres centrales. Paulista que una vez más volvía de estar lesionado, realizó 4 despejes, bloqueó 2 remates a portería y lo más importante, asumió el cuero en la salida de balón siendo el central que más veces pasó la pelota (25 veces). Paulista dio la cara en su temporada más difícil y en la que está sufriendo tanto a nivel físico como mental.

El central vive un calvario desde que se lesionó en 2021. Por aquel entonces, sufrió una pequeña rotura que, según su punto de vista, le llevó a las puertas del quirófano por un mal diagnóstico y un mal tratamiento de los servicios médicos. Gabi se salvó de operarse y optó por un tratamiento conservador que le permitió estar en la semifinal de Copa contra el Athletic así como en la final... Y pare usted de contar.

En esos dos partidos el jugador estuvo a nivel sobresaliente, pero desde entonces siempre se le ha notado muy renqueante. Es cierto que esta campaña solo se había perdido 6 partidos por lesión, pero igual de cierto es que las repetidas molestias físicas han mermado su rendimiento hasta el punto de llevarle a la suplencia, tenerle días sin entrenar o con un plan específico y en algunos casos llegando a ser el cuarto central de la plantilla.

"He entrenado con Paulista y no podía esprintar en toda la semana... Llegaba el partido y se merendaba al rival"

Excompañero de Paulista en la época de Marcelino

Pero a la hora de la verdad, Gabriel siempre da un puntito más aunque su físico no llegue. Así lo reconocen excompañeros suyos: "He llegado a entrenar con Gabriel toda la semana sin que pudiera dar sprints y que llegue el partido y se meriende físicamente al rival", reconocía a Relevo un excompañero suyo que estuvo con él en la gloriosa época de Marcelino. Y también lo aplaude el propio club: "El umbral del dolor de Gabi es altísimo, ha llegado a jugar con una costilla rota. Es verdad que a veces le afecta a la hora de rendir, pero por actitud no será", expresaban fuentes de la actual parcela deportiva a este medio.

La conversación con Rubén Baraja

El no verse al 100% en algunos casos también ha afectado al jugador mentalmente. De hecho esta campaña cuando él sí se veía bien físicamente pero Gattuso (con quien no tenía demasiada afinidad) o Baraja no le daban la titularidad, le ha costado gestionar la suplencia. Sin ir más lejos, su gesto en Barcelona tras marcar al Espanyol tapándose los oídos, no fue del todo bien visto por algunos veteranos del vestuario. Más si se tiene en cuenta que Gattuso les pedía que fueran ejemplo para los jóvenes.

Después de un par de malas caras tras no verse en el equipo titular con Rubén Baraja, el vallisoletano lo tuvo claro: tenía que hablar con él. Jugador y técnico charlaron y dicha conversación debió funcionar porque tras ella no hubo más malas caras sino unos galones en el vestuario y en el verde. Ante el Elche no solo fue clave su aportación futbolística, sino también los famosos 'intangibles': los ánimos al grupo, los gritos a sus compañeros, las conversaciones con Baraja de la banda a la zaga... Y para acabar, el abrazo entre ambos. Un abrazo de tres puntos.

El Valencia quiere sentarse con él

Tema físico y mental al margen, en lo que respecta al contrato hay una realidad innegable: Paulista es el cuarto jugador que más cobra de la plantilla (tras Gayà, Kluivert y Cavani), pero su aportación sobre el terreno de juego no ha sido acorde a ello, en grandísima parte debido a las lesiones.

El club, cada día más ahogado económicamente, tiene pendiente sentarse con el jugador una vez se defina si el Valencia sigue en la Liga Santander o no. La idea original de la entidad che es realizar movimientos en su defensa y valora la opción de dar salida a Paulista, si bien dado los pocos partidos que ha disputado y que acaba contrato en 2024, la opción de que no llegue una oferta convincente es algo que se valora. Ante esa posibilidad el club medita todos los escenarios, desde ampliarle un año más el contrato pero partiéndole su actual salario hasta el escenario de que el jugador se marche gratis o por bajo dinero este verano.