FC BARCELONA-GIRONA

Geli, el presidente del Girona que jugó 71 minutos en el Barça de Cruyff: "Fue un 0-0 ante el Oviedo... Lo mío tiene mérito"

El dirigente es una de las figuras del club gerundense y se formó en el Barcelona después de que el Espanyol cometiera un error.

Joan Laporta y Delfí Geli, en el palco, en un partido entre Barcelona y Girona. /AFP
Joan Laporta y Delfí Geli, en el palco, en un partido entre Barcelona y Girona. AFP
Lu Martin

Lu Martin

 Delfí Geli comió como presidente del Girona en Ca l'Isidre, en el carrer de les Flors, en el protocolario almuerzo con la directiva del FC Barcelona, antes de subir a Montjuïc para asistir al partido entre el equipo de Xavi y el de Míchel, en la 16ª jornada de Liga. Geli fue jugador del Girona. Y del Barça. Llegó a jugar en el primer equipo 71 minutos. Con Cruyff. Contra el Oviedo.

La leyenda cuenta que siendo Geli jugador del Girona y Juanjo Díaz responsable del fútbol base del RCD Español (ahora Espanyol) mandó a un directivo del club a ficharlo. Juanjo Díaz fue un icono españolista, responsable del retorno del entonces equipo de Sarrià a Primera en una inolvidable noche en Málaga que terminó en el punto de penalti. "Hecho", dijo de vuelta el directivo. El problema es que había cerrado un fichaje, el de Juli, compañero en la delantera de Geli aquella temporada. Geli firmó por el FC Barcelona apenas unos días después.

"Bueno, algo se dijo. Sí, algo se comentó al respecto aquellos días, pero también es cierto que yo y mi familia habíamos hablado ya con el Barça y mi intención, mi deseo, siempre fue jugar en el Barça", recuerda desde el restaurante donde ha quedado con la directiva del FC Barcelona para comer en la frontera del Raval y el barri de Sant Antoni. En la mesa estuvieron también, representando al conjunto gironí, Marcelo Claure y Pere Guardiola, copropietarios del club; Ignasi Mas-Bagá, el CEO de la entidad y David Torras, el director de comunicación. Alguno ya se vio el sábado con Laporta, cenando y bailando, para celebrar el cumpleaños del empresario boliviano (Claure, quien hizo 53).

Su debut con Cruyff y sus recuerdos de Girona y Barça

Socio de niño del Girona, nacido en la calle Major de Salt, Geli llegó al Barça de Tercera al filial, donde jugó a las órdenes de Quique Costas en el segundo equipo y de Johan Cruyff en el primero; solo disputó un partido, aunque se ejercitó con los mayores muchas mañanas. "Debuté contra el Oviedo en el Camp Nou. Había muchas bajas. Solía entrenar con el primer equipo. Fui convocado, así que estaba toda mi familia, y también Inma, que ya era mi novia. Empatamos a cero. Igual fue el único partido que el equipo no metió un gol (hubo otros dos 0-0 ese curso). Lo mío tiene mérito", bromea. Entonces jugaba de delantero. Fue en el Albacete donde Benito Floro le puso de lateral, cuando el Barça primero lo cedió y al año terminó traspasándolo. "El Girona cobró de aquella operación", recuerda contento el presidente. Buena falta le hacía.

También rememora que de niño no bajaba mucho a ver al Barça –"lo veía y lo sufría por la tele, solo íbamos de vez en cuando, entonces Barcelona estaba más lejos que ahora", dice con guasa-, pero como era socio del Girona iba cada 15 días a Montilivi a ver partidos en Tercera y Segunda B. Por eso está contento de haber aceptado la oferta de Pere Guardiola para ejercer como presidente. Y lo hace cada día, porque, tras pasear a Roxi, su diminuto perro, y salir a correr por Girona, se le ve en su humilde despacho en las oficinas del club. Y por esos pasillos y esas mesas sigue comportándose como lo hacia de jugador: elegante, discreto y cariñoso.

"Me convocaron y estaba toda mi familia. También Inma, que era mi novia"

Delfí Geli Presidente del Girona FC

"Era introvertido, muy educado. Y muy querido, se hacía querer porque era muy buena persona, respetuoso, cálido. Yo recuerdo que era un chaval muy querido en el equipo", asegura Lluís Carreras, que fue su compañero los dos años que Geli estuvo en el Barça. Y que en Vitoria, como en el Atlético, su paso había dejado huella. "La gente hablaba maravillas de él. Eso lo recuerdo perfectamente, era un tío que en el club había dejado el recuerdo de una muy buena persona, era respetado y querido", sostiene, al tiempo que le recuerda en el césped como un futbolista "fino, era un delantero elegante, ni rápido ni fuerte. Listo. Un seis o un nueve. Y trabajaba, era generoso. Y metía goles. Luego acabó de lateral, pero jugaba bien, tenía calidad", dice el de Sant Pol.

"Buena gente, buena gente", resume Jesús Mariano Angoy, que en aquellos tiempos se alternaba en la portería del filial con Carlos Busquets. "Calladito, discreto, respetuoso, muy educadito, introvertido, muy buen chaval. Pero presente en el grupo. Si había que estar, estaba. Y se le respetaba", dice el maño. Además, destaca que era "muy buen jugador. Con nosotros jugó siempre de delantero aunque si la memoria no me falla un día Quique Costas le puso de defensa pero igual me equivoco", dice mientras espera en el sofá a que empiece la jornada.

Del impulso de Quique Costas al doblete con Antic

Geli llegó a ser internacional por España jugando de lateral en el Atlético de Madrid, el año del doblete con Radomir Antic. Pero qué se le va a hacer, los colores te marcan de niño y por sus venas corre el rojiblanco del Girona y el azulgrana del Barça aunque reconoce que en Madrid vivió sus mejores años como jugador. Será por eso que en La Vanguardia ha declarado que si el Girona no puede ganar la Liga, tiene el corazón dividido entre el Barça y los colchoneros. Aunque sabe que al Albacete le debe muchísimo. Y a Quique Costas un montón.

"Fue un entrenador determinante en mi carrera. Creo que todos los que tuvimos la suerte de vivir con él la experiencia de jugar en el filial del Barça te dirán lo mismo", explica el presidente del Girona, que jugó 33 partidos la campaña 90-91 a sus órdenes. Con Cruyff jugó 71 minutos, el 4 de febrero de 1990, contra una defensa azul formada por Gorriarán, Luis Manual Sañudo y Rivas. Con 20 añitos. A su lado, Bakero y Salinas. Le sustituyó Serna, a saber por qué.

"Quique Costas fue un entrenador determinante en mi carrera cuando lo tuve en el filial del Barça"

Delfí Geli Presidente del Girona

En Montjuïc se sentará en el palco como presidente del Girona. Quién se lo iba a decir. A él, que jugó en el Barça, a él, que de niño iba a Montilivi a ver jugar al Girona en Tercera con su carnet de socio, a él que bajaba a Barcelona para ver al Barça jugar el Gamper y volvía a Girona convencido de que 'aquest any si'. A él, que aún hoy presume de haber estado en el Camp Nou el día del Goteborg, "el de los goles de Pichi Alonso cuando era un crío". A él, que hoy es presidente del Girona y ve a su equipo capaz de ganar al Barça.

Quién se lo iba a decir a Delfí Geli. Y a Inma.