Tres rojas al Getafe y lío con la de Greenwood: el árbitro escucha "fuck you" y el club informa de un "no me jodas"
Figueroa Vázquez expulsó a Latasa, Greenwood y Damián Suárez.

El Getafe de Bordalás estrenó el 2024 con un enfado monumental con el arbitraje. Concretamente con Figueroa Vázquez, que expulsó a tres de sus jugadores y se desdijo tras ver en el monitor un penalti que él mismo había señalado sobre Borja Mayoral. Las dos rojas condicionaron enormemente el partido, si bien el Rayo logró los dos goles de la victoria con solo un hombre de superioridad. El público ya se lo tomaba a broma: "Otra, otra". Y Bordalás, en rueda de prensa, se mordió la lengua: "No voy a opinar. Todo el mundo ha visto el partido, que cada uno opine. Estamos frustrados, con impotencia. Hoy no hemos tenido protagonismo y no voy a quitárselo a nadie. El equipo estaba abatido".
El primero en caer fue Latasa, con menos argumentos para los locales. El delantero vio una primera amarilla por bracear con el Pacha Espino y una segunda por golpear con el codo en el rostro de Óscar Valentín. Al filo del descanso, el exmadridista hizo méritos suficientes para enfilar el camino de los vestuarios en lo que hasta entonces había sido un partido frío, sin sensación tensa.
Tras la reanudación y aun con el partido visto para sentencia, el ambiente se ensombreció. Greenwood sufrió una nueva falta por parte de la defensa rayista, que le controló con un intenso marcaje con la ley de cometer infracción antes de dejarle pasar. Y el inglés se desquició. Así se lo hizo saber a Figueroa Vázquez, al que enumeró todas las infracciones que había cometido el rival sobre él. Después, se dirigió al árbitro diciendo "¡Fuck you!", según el acta y que se tradujo en la segunda roja de la tarde. Bordalás puso luz a lo ocurrido: "Greenwood es un buen chico, no domina el castellano y ha dicho: 'No me jodas'. Llevaban haciéndole falta y él no ha insultado a nadie. Es un comentario. Ha sido exagerado, muy riguroso, incluso lo de Latasa". El colegiado también reflejó que, en su marcha hacia el túnel, "se lleva el dedo a la sien haciendo un gesto reiterado en señal de disconformidad con la decisión tomada".
El tercero de los expulsados fue Damián Suárez, si bien el uruguayo no dejó a sus compañeros con ocho futbolistas, puesto que sucedió tras haber sido sustituido. De hecho, mientras se dirigía al banquillo tras abandonar el césped. Vio la roja directa "por dirigirse al árbitro asistente Nº1 en los siguientes términos: ¡La concha de tu madre!", según el acta.
Francisco, a diferencia de la afición del Getafe, lo tiene claro: "No tiene nada que ver el árbitro en el resultado. Latasa saca el codo y es clarísima. Y lo que le hayan dicho al árbitro… algo habrá tenido que entender. Nosotros hemos cambiado a dos jugadores con tarjeta al descanso". Y, de hecho, felicita a sus jugadores por su gestión: "La expulsión de Latasa es clara. A partir de ahí ellos han protestado mucho y mis jugadores lo han interpretado bien y no se han metido en polémicas".
El público, durante el duelo, comenzó a desesperar y pronunció rotundo: "Manos arriba, esto es un atraco". Pero encontró una pequeña esperanza en una torpeza de Aridane. El central estuvo lento, barrió el balón y después a Mayoral. El colegiado solo vio la falta y pitó penalti. Dos menos, pero capacidad de recortar distancias. "No estamos tan mal", pensarían. Pero el VAR, dirigido por Martínez Munuera, le avisó del error y el árbitro se arrepintió tras verlo en la pantalla.
"Otra, otra, otra", sonó de nuevo en el Metropolitano convertido en Coliseum. Y se repitió y volvió a repetir durante la media hora restante. Para colmo, Damián Suárez también vio la roja, por excederse en las protestas: "La concha de tu madre". Bordalás prosigue: "No ha sido un partido violento. La sorpresa es que hay muchas tarjetas y expulsados. Nos debemos adaptar a la manera de arbitrar de cada árbitro. Tengo el máximo respeto a todos los profesionales, no puedo decir otra cosa".
El público del Getafe se lo tomó con humor, la mejor manera de comenzar el año. "Otra, otra, otra", gritaban y volvían a gritar cada vez que Figueroa Vázquez se echaba el silbato a la boca. El humor, eso sí, mutará en tragedia: ni Damián ni Greenwood ni Latasa estarán disponibles para el partido ante Osasuna.