GIRONA FC

El Girona líder se forjó en el infierno: "Fueron momentos trágicos"

La ciudad celebra el liderato con los ascensos fallidos todavía muy presentes.

El Girona celebra el gol de Eric Garcia en Villarreal./AGENCIAS
El Girona celebra el gol de Eric Garcia en Villarreal. AGENCIAS
Jordi Cardero
Joaquín Bacigalupo

Jordi Cardero y Joaquín Bacigalupo

Hace poco más de un año, Girona se iba a dormir con dos equipos recién ascendidos a Primera: el Girona FC y el Bàsquet Girona. El jueves acabó con el Girona de Míchel líder de LaLiga y el equipo de baloncesto encabezando también la tabla de la Liga Endesa. La Penya Immortal, la más antigua del club, amanecía con los periódicos catalanes encima de la barra. Copaban todas las portadas. Sobre la ciudad sobrevuela el recuerdo del Leicester que campeonó en la Premier. Los gironins abrazan el momento de gloria pero su memoria les hace viajar a los traumas del pasado.

Girona celebra el liderato en el Estadio de la CerámicaINSTAGRAM GIRONA FC

"Hasta el sábado somos líderes", "Yo firmo el empate", "¡Este año a la UEFA League!". Nadie habla de otra cosa. En el Restaurante 106, casa de la Immortal, no se puede ver el fútbol. "Es muy caro, han subido mucho los precios", justifica Pepe Sierra, presidente de la federación de peñas del club. Las paredes del local están bañadas de bufandas: del Villarreal, el Saint Etienne, el Oviedo, el Rayo, el Alianza de Lima… Hasta un trozo de red de la portería en la que el Girona culminó el ascenso a Segunda en 2008. "El gol de Migue es para nosotros como el de Koeman en Wembley", recuerda Pepe.

Los días de partido invitan a peñas rivales. Se comen callos y se bebe ratafia. "Al principio éramos 30 peñistas. El club regalaba entradas cuando jugábamos en Tercera y en Primera Catalana porque a Montilivi íbamos 500 personas", relata Pepe. En la entrada del estadio había una urna en la que los aficionados podían dejar sus donaciones. "Nunca juntamos mucho dinero", lamenta.

El restaurante donde se junta la 'penya' RELEVO
El restaurante donde se junta la 'penya' RELEVO

Los ascensos fallidos a Primera División

El Girona, un equipo que ha crecido a base de golpes, mira sus cicatrices con orgullo. Las que se hizo en los ascensos fallidos a Primera. Una, dos y hasta tres veces. "Todos estamos acostumbrados a morirnos cada cierto tiempo", escribió una vez Roberto Bolaño. El Girona encontró en esas caídas el techo de sus sueños rotos. En la 12/13 perdió la final de playoff contra el Almería. En la 14/15, un Lugo que no se jugaba nada les mandó en el 93' a jugar la promoción, apartándoles de un guantazo del ascenso directo. En semifinales de playoff, el Zaragoza les remontó un 0-3. Y en la 15/16, el verdugo fue Osasuna.

La siguiente temporada fue la del ascenso, logrado por la vía directa. Cayeron a Segunda dos temporadas después. Pero nunca se muere sólo una vez. O en aquellos tres playoff. En el primer intento por volver a la tierra prometida, el Elche les ganó la final del playoff con un gol de Pere Milla en el 96. Al año siguiente, el Rayo fulminó Montilivi en la final y con un hombre menos.

«Míchel és un gironí més»

"Es un sueño, no parece realidad", dice Sergi Guillén. Acaba de despertarse y ve a su Girona líder. Forma parte de Jovent Gironí, el grupo de animación de Montilivi. "En los momento de alegría, todos nos acordamos de las desgracias del equipo: los ascensos fallidos, el descenso a Segunda, el partido de Lugo, el gol de Pere Milla…", comenta Sergi. Hay en sus palabras la explicación de por qué el club pregona el Orgull Gironí.

Desde del Gol Sud rebautizaron a Míchel Sánchez. Ahora es Míchel Català. El entrenador, figura de culto en la ciudad, trasciende la pelota y la pizarra. Desde Jovent Gironí le cantan cada partido lo de ¡Míchel Català! y hasta le regalaron una de sus banderas. "En el Jovent defendemos mucho la lengua catalana y que el club esté tan ligado a nuestra tierra. Empezamos con el lema, luego los cánticos, la pancarta… Se lo recordamos cada partido. Es un catalán más, un gironí més", comenta Sergi.

"Es un orgullo que hable nuestra lengua. Ver que alguien de fuera, de Madrid, de Vallecas, hable catalán ayuda a que nuestro idioma siga vivo. Y más a día de hoy con todos los estigmas que hay, es positivo para que la gente vea que no es tan difícil aprenderlo", cierra Sergi.

El héroe antes del héroe; de leyenda a aficionado

Eloi Amagat es una de las leyendas más grandes de la historia del club. En la ciudad piden una estatua para Stuani -con razón-, pero quien cimentó el aura del Girona desde el barro fue Eloi. Ha jugado desde Tercera División hasta Primera. Y ahora, ya retirado tras una última etapa en Olot, sigue al equipo como un aficionado más. "Mucha gente me reconoce y en un primer momento queda sorprendida, pero la afición gironina es muy respetuosa", cuenta.

"Me emociona. Tanto el partido del Villarreal como el del Mallorca. Me vienen a la cabeza momentos que no han sido fáciles. No como los de ahora. Para disfrutar de esto, ha habido un proceso, mucha gente que ya no está: trabajadores, jugadores y directivos que han puesto su granito de arena. Gente que ha persistido en las derrotas. Estamos en un momento para disfrutarlo", explica Amagat. No hay gironí al que la mente no le transporte a esos partidos crudos, a los llantos después del pitido final.

"Nos planteábamos si nuestro tope era la Segunda División"

Eloi Amagat Leyenda del Girona

"Fueron momentos trágicos", expresa. Después de tres caídas consecutivas, las ideas se tambaleaban. "Muchos nos planteamos si valía la pena, dudamos de si se podía dar el paso definitivo a Primera. Nos cuestionábamos si el tope era ese, Segunda División. Hay que tener memoria", comenta.

Víctor Sánchez llegó al Girona para devolverlo a LaLiga. Fue una pieza clave en un vestuario veterano. Pero su mirada también viaja al pasado. "Tiene tanto o más mérito construir tres equipos que hagan playoff de ascenso a Segunda tres años consecutivos, y que casi asciendan, que lo que está haciendo ahora", expresa Víctor.

El ambiente en la ciudad deportiva gironina es relajado. El equipo llegó a Catalunya de madrugada, pero ni las ojeras opacan la sonrisa de los jugadores. "Ahora vamos a por el Madrid", cuenta una voz del vestuario. "Això ja no ens ho treu ningú!" ["¡Esto ya no nos lo quita nadie!"], celebran desde el club.

¿Puede ser el Girona de Míchel el Leicester de LaLiga? "Creo que es imposible replicarlo, no entiendo cómo lo consiguieron. Y además en la Premier. No es el objetivo, pero toca seguir disfrutando del momento. Nos vemos capaces de todo", cierra Amagat.