Iago Herrerín, las razones de un debut esperado: "Es un picón"
El vasco ha adelgazado entre 8 y 12 kilos desde su llegada al club y sus excompañeros analizan en Relevo las razones de su fichaje por el Valencia C.F.

Y por fin llegó el día. Iago Herrerín debutó con la camiseta del Valencia Club de Fútbol. El portero vasco, que llegó a la entidad a principios de octubre después de que Jaume Doménech se lesionara del ligamento, ha tenido que superar un sinfín de pruebas hasta llegar al día en el que se pusiera bajo la portería che. Firmó un contrato de dos semanas para estar a prueba, logró quedarse pero arrancaba como tercer portero, y llegó la Copa y Gattuso ni siquiera le dio la titularidad... Pero pese a todos esos escollos, el meta ha conseguido su objetivo: vestirse de corto con el Valencia.
A muchos les sorprendió que el conjunto che incorporará a Herrerín con la temporada ya arrancada y más teniendo en cuenta que el futbolista estaba en Arabia ya prácticamente en sus últimos años de carrera. De hecho, el meta llegó en calidad de libre y por encima del peso marcado. Pero el Valencia no tuvo dudas y cerró su incorporación ¿Por qué? Sus excompañeros del Athletic lo han explicado y el propio meta ha respondido sobre el verde.
"Le encanta ser portero, disfruta yendo a entrenar todos los días. Es de los pocos porteros que conozco que se ponía todos los días tras los entrenos a que le tiráramos faltas y penaltis. Me parecía un jugador super competitivo, quería jugar siempre pero si no lo hacía seguía entrenando como un animal", comenta Balenziaga a Relevo. Y es que hay una razón obvia por la que Gattuso quería al vasco: Es un portero que sube la intensidad y el nivel en los entrenamientos, un rol muy similar al que tenía Jaume Doménech hasta su lesión.
A eso se le suma que desde el primer día que llegó a la entidad, Iago trabajó día y noche para bajar peso lo antes posible. El portero estaba libre cuando el club le fichó, por lo que, como es obvio, su estado no era el de un meta que lleva semanas entrenando sin parar. A eso se le suma que Iago siempre ha sido un portero cuya tendencia ha sido a la de ensancharse, por fisiología pura y dura, no por otra cosa. Ahora el meta está mucho más fino y ha adelgazado desde su llegada al club aproximadamente entre 8 y 12 kilos.
"Sube el nivel de los entrenamientos, siempre está dispuesto a todo, pero sobre todo... Es un picón de manual. Le encanta picar a sus compañeros durante los entrenamientos y eso hace mucho vestuario" comenta De Marcos con Relevo. La frase no es baladí, en estos meses en los que jugadores como Hugo Duro han estado tocados física y anímicamente, el meta se ha volcado en ayudarle tanto con ánimos en el vestuario, como picándole en los entrenamientos. "Gracias por dejarme marcarte para darme moral" dijo Hugo Duro a la salida de un entrenamiento un día.
Enfado por su suplencia
Así que las razones del fichaje de Herrerín quedan más que claras: compañerismo, subir el nivel de los entrenamientos... Pero también buen nivel. Un buen nivel que le ha valido para adelantar a Cristian Rivero en la rotación y ser, hoy por hoy, el segundo portero, aunque no le valió para ser titular en el duelo ante la Nucía de Copa. El vasco sí esperaba partir de inicio ante los alicantinos y fue un mazazo que le dolió. Algo que no escondió.
"Iago se ha enfadado y lo respeto, porque esperaba jugar de inicio. En este momento tenía mucho miedo por este partido y tiene que entenderlo. Era fundamental. Lo siento por Iago porque se entrena siempre a tope", desveló Gennaro Gattuso al término del partido. Quince minutos disfrutó el bueno de Herrerín que ahora espera que ante el siguiente rival en Copa, Gattuso le permita salir de inicio.