La idea de Davide Ancelotti para el futuro de Modric desató su rebeldía
El croata celebró con rabia el gol de la victoria después de que le ofrecieran formar parte del cuerpo técnico.

El Real Madrid ya piensa en un futuro de Modric dentro del club cuando cuelgue las botas, mientras que en la cabeza del croata sigue la idea de que aún le quedan varios años de fútbol en las piernas. Esas formas diferentes de ver la situación actual provocó un ofrecimiento por parte de Ancelotti para que el futbolista se integrase en su cuerpo técnico a partir de la próxima temporada, en caso de anunciar su retirada. Un gesto que, lejos de agradar al jugador, le molestó.
¿Cómo nació esta idea? Fue Davide Ancelotti, segundo entrenador del Real Madrid, quien pensó que podría ser una buena posibilidad para todos. El hijo del técnico tiene una relación muy fluida con los futbolistas, hablando de cuestiones tácticas con muchos de ellos. Modric es uno de los integrantes de la plantilla con los que más suele conversar sobre estos aspectos y Davide sabe la capacidad que tiene para leer el fútbol, analizar los partidos y proponer soluciones. De ahí que pensase que integrarle en el cuerpo técnico en un futuro podría ser una gran opción.
Carletto, que conoce la frustración que siente Luka por los pocos minutos que tiene esta temporada, valoró esta opción como una salida interesante de cara al futuro. Sin embargo, el croata ve su momento de manera muy distinta. Considera que su falta de protagonismo no está en la línea de lo que hablaron en el momento de su renovación y cree que sus suplencias, en muchos casos, son debidas más a una política de club (apuesta por el relevo generacional) que a una cuestión puramente deportiva.
De ahí que el croata valorase la buena intención con la que Ancelotti realizó este ofrecimiento, aunque es otro factor más que le hace pensar que el Real Madrid no le ve ya como una parte importante en la actual plantilla. Con el carácter competitivo que le caracteriza, todo esto ha provocado que Modric apriete aún más los dientes para demostrar que todavía puede ser muy útil en la recta final de la temporada.
Una rebeldía que demostró contra el Sevilla, partido en el que salió en la recta final, cuando más atascado estaba el equipo. Luka la pidió desde el primer minuto, revolucionó el encuentro y culminó su buena actuación con un golazo que le dio los tres puntos a los de Ancelotti.
Rabia en la celebración del gol
Su forma de celebrar el gol, subido a la valla publicitaria, y las constantes felicitaciones posteriores de sus compañeros evidencian las semanas difíciles que ha vivido Luka. Acostumbrado a ser protagonista en los días grandes, el croata ha tenido que ver la mayoría de encuentros importantes desde el banquillo, un rol que se niega a aceptar. De ahí que este tanto signifique mucho más que tres puntos para él, porque es una forma de demostrar que lo de colgar las botas es una posibilidad que aún ni ronda su cabeza. Ya habrá tiempo de pensar si en el futuro quiere dedicarse a algo relacionado con los banquillos o con la dirección deportiva, pero de momento por su mente sólo pasa recuperar el rol perdido en el Real Madrid.