Los diferentes indicios que apuntan a la progresiva salida de Peter Lim
Un plazo de 2 años con el actual modelo de gestión, el acuerdo con Goldman Sachs, las pocas ganas de comprar más acciones...
Marzo de 2023. Esa es la fecha en la que este medio informaba que Peter Lim había trasladado tanto a diferentes grupos inversores como a LaLiga que hasta que no dejara encarrilado todo el asunto que envolvía al Nuevo Mestalla, no se plantearía si quiera vender el club. A dicha información le acompañaba la cifra que el máximo accionista ponía a su paquete accionarial: entre 400 y 450 millones de euros. Más de un año después y con todos los avances que ha habido en el Nuevo Mestalla que va a retomarse el próximo mes de enero, los ecos de una posible salida del asiático vuelven a resonar.
Y lo cierto es que resuenan con toda la razón. La vinculación de la salida del singapurense ligada al Nuevo Mestalla era una posibilidad factual que en la propia liga conocían hace ya camino de dos años, aunque en dicho momento se interpretara como muestras de apoyo al asiático de manera incomprensible. Con el asunto encarrilado, hay diferentes indicios que apuntan a que esta vez el propietario del Valencia Club de Fútbol está preparando su salida, una salida que en todo caso ni mucho menos sería rápida.
Empecemos por la propia inversión que él hace. Durante este periodo de 10 años, Lim además de los 100 millones que invirtió para hacerse con el 70% de las acciones, siguió ejecutando otros préstamos que se cobró en más acciones para llegar a ser dueño hoy por del 92% del club. Sin embargo, el último préstamo, el de diciembre de 2022, por valor de 35 millones decidió no cobrárselo en más acciones. Lim decidió en esa fecha ya no tanto vender, pero sí que quería dejar de ser cada vez más dueño del Valencia. Fuentes internas del propio club reconocían a este medio que el asiático tenía claro que no se iba a cobrar más dinero en acciones, que no quería ser más dueño del club y que salvo situación dramática, no iba a volver a prestar dinero. Y así ha sido.
Momento de hablar del acuerdo con Goldman Sachs, que tendrá una doble vertiente: una cantidad superior a los 120M de euros para refinanciar la deuda y otra cantidad superior a los 100M para aportar liquidez para el Nuevo Mestalla. Es cierto que el préstamo que Goldman Sachs da a la entidad de Mestalla lo da porque tiene a un multimillonario como Peter Lim detrás y eso es lo que da confianza al banco para ejecutar el movimiento. Pero consultadas fuentes financieras, este movimiento lo que hace también es dar certidumbre a un potencial comprador de la viabilidad del club, al tener detrás como acreedor a una empresa de tal calado que ha depositado su confianza.
Si nos vamos a la competición, en LaLiga son conocedores de que diferentes fondos y personalidades tienen voluntad en comprar la entidad dada la situación del club. Sin embargo esto -según fuentes de la competición-, pasa con el 70-80% de los clubes que actualmente militan en la máxima competición de modo que no tiene por qué ser garantía de venta rápida. Pero evidentemente por su modelo de gestión, sí es un indicio de preparación a la venta.
Porque en lo que respecta al trato que da Peter Lim a la entidad, ciertamente el máximo accionista insiste a Lay Hoon Chan que actualmente no está en búsqueda activa de comprador, pero en el club sí son conscientes de que la situación actual que se vive de nula inversión y ajuste económico va a ser durante los próximos dos años. No es un plazo aleatorio, algo 'random' o similar, la hoja de ruta actual que tiene el Valencia CF de inversión cero, equilibrar cuentas costes-ingresos para no dar pérdidas en ningún momento se extiende durante ese plazo en el tiempo
¿Venderá después Lim? ¿Se da ese plazo porque en 2026 se acaba la 'quita' de Lim con Caixabank y podría vender más fácilmente? Dicha información no ha podido ser confirmada. Lo que sí es factual es que la hoja de ruta actual de dejar el club a '0' entre gastos e inversión tiene ese plazo aproximado. ¿Qué pasará después? Consultadas diferentes fuentes del organismo aluden a que en los procesos normales de venta de clubes el paso primordial a dar es el de equilibrar gastos con ingresos, algo en lo que Lim lleva incidiendo desde hace ya varias campañas, de hecho este año en las cuentas oficiales lo normal es que no ande lejos de igualar gastos e ingresos.
Y por último, el trato que da Javier Tebas a Peter Lim. Lo fácil y lógico es pensar que el presidente de LaLiga dora la píldora al asiático con frases como "su gestión económica es perfecta", porque Lim es clave en la expansión de la competición en el continente, pero la cosa va más allá. Tebas acaricia el lomo de Lim porque LaLiga es un actor fundamental en la compra-venta de cualquier club, contrariamente a lo que se piensa, el máximo accionista del Valencia no puede vender su mayoría a un 'amiguete' sin ningún tipo de condicionante pese a ser una empresa privada.
En los procesos para vender un club hay una primera fase de asesoramiento de LaLiga, fase por la que de hecho se pasó con el Príncipe de Johor en 2021 (y la opinión de Tebas fue desfavorable). El Presidente de LaLiga opta porque Lim le tenga en alta estima para poder influir llegado el momento en la venta del club de la forma más positiva posible para los che... Porque eso beneficiaría indirectamente a la competición, que con un Valencia más fuerte adquiere más valor.
El resto de pasos para la venta de un club serían: Una primera oferta por los diferentes candidatos a hacerse con la entidad que existan, a los que se les da una overview ('vistazo' coloquialmente hablando) de la situación financiera. Una vez conocidas todas las ofertas y que Lim se decantara por una, se pasaría entonces a realizar una Due Diligence un proceso de cerca de 200.000 euros de coste que permite conocer en profundidad las cuentas de la entidad. Ejecutado este proceso, si el análisis en profundidad es similar al análisis primario de las cuentas realizadas en la primera etapa, se daría entonces la venta del club... Siempre y cuando el Consejo Superior de Deportes aceptara.