Gayà ha conseguido lo mismo que Kroos, Joaquín o Muniain

El fútbol no entiende de justicia. Que se lo digan al Atlético de Madrid con las Champions, al Arsenal de Mikel Arteta con la Premier o a José Gayà con la selección. Otra vez el capitán del Valencia CF se pierde una gran cita con España cuando por méritos sobre el terreno de juego se había ganado estar en la misma.
Esta de la Eurocop deja si cabe un sabor más amargo que el Mundial porque el valenciano quedó tan hundido anímicamente tras Catar 2022. Alemani era una reválida en toda regla. Pero se ha cumplido el pronóstico que él mismo aventuró en octubre cuando fue preguntado por la Euro: "Para mí lo máximo es ir con España y es verdad que tengo la confianza de De la Fuente, pero no pienso a futuro porque luego pasan cosas... inesperadas".
Al conocerse la lesión y que pasará por quirófano, toda la afición che se sintió apenada, pero para mi sorpresa no solo fueron los del murciélago en el pecho los cariacontecidos, sino también buena parte de los aficionados al fútbol en general. Y, para este servidor, ese puede ser el mayor consuelo para el capitán del Valencia, que tiene a todo el mundo del fútbol detrás, tanto amigos como rivales.
Y es que Gayà ha conseguido lo mismo que jugadores como Toni Kroos, Joaquín o Iker Muniain. Del primero ahora que se retira se han podido leer elogios de aficionados de cualquier rincón del mundo, incluyendo de barcelonistas y atléticos. El segundo en su último año de carrera recibía una ovación a cada estadio que visitaba en señal de respeto. Del tercero el mundo del fútbol en general sonrió al ver como una leyenda del Athletic levantaba su primera Copa del Rey en 40 años el año en el que decide decir adiós al club.
Hoy Gayà, viendo las reacciones de la gente tras su lesión, está en ese cuadro de honor de futbolistas que tienen el respeto no solo de sus aficionados, sino de todo el mundo del fútbol. Gayà está en ese club exclusivo en el que solo se cuelan aquellos con la personalidad el talento o el sacrificio suficiente como para que hasta su rival piense que se merece más de lo que está viviendo y eso no solo se lo han dado las desgracias cuando le llamaba España, sino su actitud en el campo, su permanencia con España pese a las comparativas con Yuri, Balde, Alba, Cucurella y Girmaldo, y sobre todo, su amor al Valencia.
Huelga decir que el '14' del Valencia ya tenía camino hecho. Su amor hacia el escudo del Valencia ya era mundialmente conocido y sus ganas de seguir en la entidad. pese a que en años anteriores pudo marcharse a equipos con más ambición deportiva -el pasado verano mismo a la Real Sociedad-, ya le habían valido el respeto del planeta fútbol. Hoy la desgracia vuelve a cebarse con él, pero en la sala de espera del hospital, antes de que le operen, podrá pensar que no solo tiene el apoyo de los valencianistas, sino de todo el mundo del fútbol.