Joselu habría amenazado al Alavés con bajar su rendimiento si no anulaba la cláusula de renovación automática
La sentencia cuestiona la bajada de rendimiento del internacional español en el club babazorro.

Nuevo capítulo en el tira y afloja entre Joselu y el Deportivo Alavés. Si hace unos meses el conjunto vitoriano negó tener una deuda con el delantero, que reclamaba 300.000 euros por la finalización de su contrato con la entidad babazorra, ahora es El Correo de Álava quien adelanta una parte de la sentencia, a la que también ha accedido este medio, que vuelve a estar en el centro de la polémica: el internacional español habría amenazado al equipo vasco con bajar su rendimiento si no anulaba la cláusula de renovación que tenía con el club.
La sentencia emitida por el Juzgado Social número 1 de Vitoria-Gasteiz, encargada de la causa entre ambas partes, lo aborda en el apartado 8, correspondiente a hechos probados: "Aflora el deseo del futbolista de salir del club sí o sí al fin de la temporada 2021-22. Tanto es así que el jugador anunció una disminución de su rendimiento con el fin de forzar la no renovación adicional para la 2022-23". El Deportivo Alavés, "receloso de perder a uno de sus futbolistas con mayor nivel en ese momento", según el texto judicial al que ha adelantó El Correo y al que también ha podido acceder Relevo, cedió a las pretensiones del delantero y quitó validez a la cláusula. Así, Joselu quedó libre y fichó por el Espanyol ese mismo verano.
La cláusula de renovación automática se iba a hacer efectiva. Entre los requisitos, por ejemplo, se encontraba la disputa de 28 partidos oficiales como titular o jugar un mínimo de 45 minutos. Joselu lo cumplió sobradamente. Después, club y delantero "suscribieron una adenda novatoria al contrato de trabajo, por la que dejaron sin efecto la posibilidad de prórroga automática". El Alavés, "ante la manifestación del jugador de que, de no ser así, no rendiría en la temporada 2021-22", aceptó. La decisión del club vitoriano se debió a que "querían que el jugador continuase". De hecho, según recoge la sentencia, "se intentó negociar la renovación, pero el futbolista se negó".

La sentencia, además, arroja algo de luz sobre la mala relación entre el internacional español y el Deportivo Alavés. El origen se remonta a verano de 2021, cuando la entidad alavesa no se sentó a negociar con el Sevilla por el delantero gallego. Después, el futbolista reclamó un importe cercano a los 300.000 euros por la finalización de su contrato y el conjunto babazorro desmintió tener dicha deuda.
A la espera de ver qué ocurre finalmente, Joselu y el Deportivo Alavés protagonizan una nueva polémica, esta vez relativa a la bajada de rendimiento del delantero durante la segunda vuelta, con el objetivo de quitar validez a la cláusula de renovación automática. El jugador, no obstante, continúa pendiente de su futuro: el Real Madrid todavía no ha movido ficha y Arabia Saudí sigue de cerca su situación.