FÚTBOL

Guti lo apadrinó y dejó el fútbol tres años: "Saber que no vas a llegar es lo más difícil"

Mink Peeters ha disputado 19 partidos con el Gulf United de los Emiratos Árabes Unidos tras su aciaga etapa en el Real Madrid.

Mink Peters, durante su etapa en el Real Madrid./Instagram: @minkpeeters
Mink Peters, durante su etapa en el Real Madrid. Instagram: @minkpeeters
June Lavín

June Lavín

En el mismo verano (2014) en el que Marco Asensio fichó por el Real Madrid procedente del Mallorca, Mink Peeters (1998, Nimega), uno de los talentos más prometedores del fútbol neerlandés, aterrizó gratis en La Fábrica; en este caso, procedente de las categorías inferiores del Ajax. Pese a sus buenas actuaciones y su potencial, su paso por la capital española fue gris. Ahora, nueve años después y en el Gulf United de los Emiratos Árabes Unidos, ha anotado siete goles y repartido ocho asistencias en 19 partidos.

"Volvería a firmar por el Real Madrid", dice a Relevo sin dudar Mink Peeters. El neerlandés destacó, primero, en las categorías inferiores del PSV Eindhoven, donde estuvo desde los 9 hasta los 14 años, y del Ajax: "Mi primera palabra fue ball. Jugaba al fútbol con mis amigos y mis vecinos. Se me daba bien, pero mis padres siempre preferían que fuese prudente. Era muy pequeño y, cuando el PSV se interesó, en casa lo llevamos con calma". Sus buenas actuaciones con el equipo neerlandés le llevaron a cambiar Eindhoven por Ámsterdam: "Con 14 años fiché por el Ajax. Lo hice bien, jugué con las categorías inferiores de Países Bajos y dos años después, con 16, apareció el Real Madrid. Alguien del club contactó a mi padre y le dijo: 'Oye, el equipo más grande de España está siguiendo a tu hijo'. Mi padre me preguntó qué me parecía y mi cara lo dijo todo. Es el sueño de cualquier niño".

Con 16 años, aterrizó en Valdebebas para vivir su primera experiencia lejos de casa. "Mis padres fueron a visitar la Ciudad Deportiva sin mí para ver qué era lo que me iba a encontrar si fichaba por el Real Madrid. Les encantó, fui con ellos una segunda vez y lo tuve todavía más claro. Me enseñaron la residencia, los campos de entrenamiento y me llevaron al Bernabéu cuando todavía no había firmado", recuerda el excanterano blanco en una charla con Relevo. "Fichar por el Madrid fue una sensación indescriptible. El trato del club te hace sentirte único", añade.

Mink Peeters, durante su aventura en Dubái. Instagram: @minkpeeters
Mink Peeters, durante su aventura en Dubái. Instagram: @minkpeeters

Las lesiones impidieron a Peeters mostrar su potencial: el centrocampista neerlandés tuvo problemas con la clavícula y sus tobillos. "Cuando te pasa la primera vez, lo afrontas optimista. Crees que solo es un pequeño obstáculo y ya está. Pero (cuando te vuelve a pasar) te preguntas qué está pasando, si estás haciendo algo mal... Es muy complicado. Normalizas estar lesionado y el dolor. No me gusta echarle toda la culpa a las lesiones, porque no fue solo eso, quizá mi cuerpo tenía puntos débiles", asegura el futbolista de 24 años.

Pero no todo fue malo. Mink recuerda con especial cariño su relación con Guti: "Fue increíble. En el Madrid se preocupan por ti los mejores profesionales. Además de lo del Guti holandés, déjame contarte una anécdota, porque no fue sólo eso. Cuando jugué la Youth League con el Juvenil A del Madrid, Guti se acercó a mí y me insistió para que llevase su número, el 14. Me sorprendió, pero al mismo tiempo fue increíble que alguien como él me dijese eso".

Guti me dijo que tenía que ser su jugador y que él me dejaba su número; me hizo sentir especial

Mink Peeters Excanterano del Real Madrid y futbolista del Gulf United

"Muchas veces me he preguntado qué hubiera sido de mí y de mi carrera sin las lesiones, pero las cosas se han dado así, no se pueden cambiar y he aprendido mucho. Alguna que otra vez me he imaginado en el Bernabéu, jugando, pero el fútbol es muy complicado. Te preguntas por qué no paran las lesiones, por qué te está pasando eso a ti. Cuando pasa el tiempo y maduras, las ves de otra forma. En las inferiores de Países Bajos coincidí con De Ligt. En el Madrid, con Fede Valverde, Achraf o Reguilón. Son jugadores increíbles y te comparas. He visto a jugadores muy buenos no llegar y es normal. No es tan fácil como tener talento y ya", señala Mink Peeters, que se incorporó hace unos meses al Gulf United de los Emiratos Árabes Unidos tras tres años sin vestirse de corto. Para el excanterano blanco, darse cuenta de que no iba a llegar a la élite, de que no iba a cumplir las expectativas, fue lo más complicado: "Saber que no vas a llegar, que no lo vas a conseguir, es lo más difícil del fútbol".

El holandés, además, considera su etapa en el Real Madrid un "aprendizaje constante": "Aprendí muchas cosas, pero quizá el ritmo de trabajo y la constancia que hay que tener fueron las que más hondo me calaron. Entrenar y jugar como si fuera una final, porque eso es lo que esperan en el club de ti y de todos los canteranos. Quieren que te vacíes, que lo des todo, que te dejes la piel por el Real Madrid. No conciben perder y nos lo enseñan desde el principio. Es algo que se ve en las inferiores, pero también en el primer equipo. Es una locura, pero es el ADN del Real Madrid, es lo que les hace diferentes y les hace ser más grandes. No quieren jugadores que no tengan mentalidad ganadora".

Mink Peeters, durante un partido con el Madrid. Instagram: @minkpeeters
Mink Peeters, durante un partido con el Madrid. Instagram: @minkpeeters

"De la mano del Real Madrid di muchísimos pasos. Crecí y maduré. Si retrocediese en el tiempo, sabiendo que voy a pasar por lesiones y que voy a estar tiempo sin jugar o haciéndolo con dolor, volvería a firmar por el Real Madrid. Es lo máximo a lo que cualquier futbolista puede aspirar", afirma Peeters, que abandonó la capital española hasta en tres ocasiones en calidad de cedido. Lejos de Valdebebas, pasó por el VVV Venlo, por el Almere City y por el Lleida: "Te vas del Madrid y todo es mucho más difícil. En mi caso, no jugué todo lo que me gustaría. El estilo de juego es diferente y la forma de jugar al fútbol también lo es. Lejos de Valdebebas, las lesiones siguieron afectándome, pero nunca he pensado en dejarlo. Es frustrante, pero el Madrid te enseña a no bajar nunca los brazos. Además, mi familia siempre ha estado ahí y me han apoyado".

Antes de firmar por el Gulf United, Mink Peeters estuvo apartado de los terrenos de juego casi tres años por molestias en sus tobillos: "Estar tanto tiempo sin jugar te deja sin confianza. Intenté mantenerme optimista con la ayuda de mi familia, pero es complicado, porque no sabes lo que va a pasar, no sabes cuánto vas a tardar en volver y ser paciente en ese tipo de situaciones es muy difícil".

Durante los dos años y medio en los que Mink no se ha vestido de corto, ha estado concentrado en recuperar sensaciones a nivel mental y físico: "Cuando no juegas y sabes que tienes que recuperarte después de mucho, cuesta. Y no es sólo un tema físico, también mental. Tienes que volver a acostumbrarte a todo".

Mink Peeters, sobre su 'fallida' llegada al primer equipo del Real Madrid

Ojalá tener la respuesta a por qué no llegué al primer equipo del Madrid. Me perdí muchos partidos, entrenamientos. Influyen muchas cosas. Como te he dicho, las lesiones, el fútbol, la suerte... Cuando llegas al Real Madrid crees que vas a jugar en el primer equipo, que vas a meter goles en el Bernabéu. Te lo imaginas. Pero no ha sido así. No sabes nunca quiénes van a llegar. Es parte del fútbol.

En verano, Europa apareció para tentar de nuevo a Mink Peeters. Sin embargo, el que fuera mirlo blanco prefirió esperar y recalar en el Gulf United, un destino que le garantizó minutos y protagonismo: "Lo más importante para mí, ahora mismo, es jugar entre 25 y 30 partidos por temporada, no me gusta pensar a largo plazo o a futuro. He estado muchísimo tiempo parado, pero mantengo la ambición de, algún día, volver a jugar en Europa".

La anécdota de Mink Peeters en el Real Madrid

Cuando Mink Peeters tuvo que pasar por quirófano tras romperse la clavícula en la pretemporada del Juvenil A (por edad, le correspondía el C), todos sus compañeros de equipo acudieron a visitarle al hospital: "Me rompí la clavícula, era muy pequeño, fue mi primera lesión y cirugía, y llevaba poco tiempo en Madrid, pero recuerdo aquel momento como uno de los más duros y graciosos de mi etapa allí. Cuando estaba en la habitación del hospital, vinieron mis compañeros, Juni Calafat  y algunos altos cargos del equipo. Me trajeron una camiseta de la primera plantilla firmada. Estaba toda la habitación llena de gente. Me sentí como una súperestrella [risas]. En ese momento me sentí muy querido y fui consciente de que en el Madrid me veían como un gran proyecto".

En Dubái, después de haber logrado el ascenso a la Primera División de los Emiratos Árabes Unidos, Mink Peeters sigue desde la distancia al Real Madrid: "Me gustaba mucho Isco Alarcón, pero Luka Modric está en otro nivel. Sigo viendo todos los partidos del Madrid, vi la última Champions, que fue algo espectacular, un fenómeno que no se puede explicar. Como te decía, va en el ADN del club".