Kepa, entre la tristeza y la frustración por un calentamiento que lo cambió todo
El de Ondarroa ha perdido en pocas semanas su puesto en el Real Madrid y también en la Selección.

Kepa Arrizabalaga (29 años) ha pasado en pocos meses de atravesar uno de los momentos más dulces de su carrera a uno de los más amargos. El 8 de noviembre, salió a calentar al césped del Santiago Bernabéu junto al resto de sus compañeros para ser titular contra el Sporting de Braga en Champions. Sin embargo, durante los ejercicios previos al duelo sintió un fuerte pinchazo en el aductor que le obligó a retirarse a la caseta. El vasco se marchó contrariado, aunque sin perder la sonrisa, porque sólo era un pequeño parón en una temporada que iba por muy buen camino (titular indiscutible en el Real Madrid y consolidado en la Selección).
Sin él saberlo, aquello era el principio del fin de un sueño doble, con el Madrid y con España. Lunin, que había perdido la confianza del cuerpo técnico (y del club) se liberó de la tensión que le había atenazado en el pasado. Con poco que perder (ni la lesión de Courtois le había dado una oportunidad), el ucraniano realizó grandes actuaciones que generaron un debate en la portería. Ese ruido llegó a Kepa durante su recuperación, reviviendo fantasmas del pasado.
"Cuando volvió, no era el mismo", cuentan quienes siguen el día a día en Valdebebas. El guardameta vasco perdió la confianza y sus propios compañeros lo notaron cuando regresó con el grupo a finales de mes. El respaldo público de Ancelotti (después de ganar 0-3 al Cádiz anunció su vuelta a la titularidad cuando estuviera recuperado) le añadió más piedras en una mochila que le impedía recuperar las sensaciones previas a la lesión, cuando nadie cuestionaba su sitio.
Competencia en la portería

Se inició entonces una batalla por la titularidad que ganó Lunin por varios cuerpos de distancia, en los entrenamientos y en los partidos. Las rotaciones iniciales dieron paso a una apuesta clara por el ucraniano, que se ha ganado el puesto definitivamente a base de rendimiento. Igual que pasó tras aquel triunfo en Cádiz, Ancelotti vuelve a tener claro quién es su titular, aunque ha habido un cambio de cromos: es Lunin el elegido hasta que regrese Courtois.
¿Qué piensa Kepa de todo esto? El de Ondarroa tiene un carácter muy especial, en el que le afecta mucho más la presión interna que la externa. Ha demostrado su nivel en duelos de gran exigencia, pero cuando sufre de verdad es al percibir dudas en quienes comparten con él su día a día. Es decir, de sus compañeros y del cuerpo técnico. Poco a poco se le borró de la cara la sonrisa con la que aterrizó en el Real Madrid. "Ahora mismo es una sombra del Kepa que llegó en agosto", dicen en Valdebebas.
El internacional español no deja de darle una y otra vez vueltas a ese fatídico calentamiento, porque la lesión llegó en un momento donde había recuperado sus mejores sensaciones y en el que nadie cuestionaba su puesto en el Real Madrid ni en la Selección (era el segundo portero). Sin embargo, un mal gesto ha provocado que ahora mismo vea muy difícil disputar minutos de aquí a final de temporada, más aún cuando esté listo un Courtois que afronta la recta final de su recuperación.
Con la titularidad definitivamente perdida, Arrizabalaga ha revivido lo mismo que le pasó en su día en el Chelsea, cuando se vio relegado al banquillo tras el fichaje de Mendy. La diferencia es que esta vez su situación es más complicada, porque su contrato con el equipo londinense (al que aún pertenece) es sólo hasta 2025 y tenía la esperanza de que el Real Madrid hiciera un esfuerzo por quedarse con él en propiedad, algo que el club blanco ya ha descartado, tal y como adelantó Relevo. El de Ondarroa sabía que, con Courtois recuperado, sería difícil su fichaje, pero el problema es que con su suplencia también alejará a otros clubes que seguían de cerca sus evoluciones.
La Eurocopa, casi descartada
La otra parte negativa llega con la Selección. Igual que le ocurrió en 2020, Kepa ha perdido su puesto en su club a las puertas de una Eurocopa después de ser un fijo en las listas del seleccionador. En noviembre, por su lesión, Luis de la Fuente llamó a Remiro y quedó encantado con el nivel del guardameta de la Real. En marzo repetirá y será también el escogido para la Eurocopa de Alemania en verano, torneo que Arrizabalaga, si no da un giro radical a su situación tendrá que ver desde la televisión.