El Real Madrid, entre la estrategia con los centrales y su fe en el plan de plantilla... para desgracia de Ancelotti
Ancelotti pide un central con veteranía o un joven top, pero el club opta por la vía del ahorro con vistas a un fuerte desembolso en verano, con Mbappé y Davies en la hoja de ruta.

Como en cualquier otro club, en el Real Madrid entran todo tipo de ideas. Cada uno tiene su plan de vida. Su pensamiento sobre lo que hay o no hay que hacer. La grave lesión de Alaba enfrenta a dos corrientes dentro de Valdebebas. Una, la que integran los que creen que se necesita un refuerzo para poder competir con garantías por todos los títulos, y otra que la componen los que opinan que con lo que hay es suficiente. Lo deportivo contra lo económico.
Ancelotti sabe lo que quiere. Le va a pedir a la directiva un hombre para su defensa y no se conforma con cualquier cosa. Quiere un perfil contrastado, ya sea un joven de nivel top o un veterano que de fiabilidad. Es decir, quiere a alguien que llegue para rendir desde el primer día sin necesidad de demasiada adaptación y que sea alternativa a Rüdiger o Nacho. No le valen canteranos ni otro tipo de experimentos.
"Lo evaluaremos en los próximos días, tenemos el tiempo para hacerlo porque el mercado termina el 31 de enero. Vamos a buscar la mejor solución posible. De momento no tenemos prisa. Queremos terminar el año bien y luego tenemos tiempo para tomar la decisión posible", aseguró el italiano sobre la posibilidad de acudir al mercado, en la rueda de prensa previa al choque contra el Alavés. "No te voy a decir si me gustaría o no. Lo vamos a pensar. Juntos vamos a tomar la mejor decisión para la plantilla".
Sin embargo, esta postura no es la misma de la de la directiva, en cuyos planes no entra gastarse mucho dinero este invierno. Las prioridades son otras. Hay que ahorrar para lo que viene el próximo verano, con Mbappé como prioridad y Alphonso Davies en cartera, dos fichajes de muchos millones. Ese Madrid que podía gastarse más de 200 millones en un mercado ya no existe. Ahora, miden cada paso y cada euro que se gasta, y en la hoja de ruta no aparece fichar un central.
No se descarta una incorporación, pero se acometería bajo unas condiciones muy concretas. Un perfil económico, que no conlleve un gran desembolso y que llegue realmente para mejorar al equipo y no para hacer bulto. Por ello, les encaja repetir la fórmula Kepa, es decir, un cedido de rendimiento inmediato. El problema aquí está en encontrar esa oportunidad en el mercado y que el club en cuestión se abra a negociar.
En caso de no encontrarlo, Carletto deberá tirar con la solución de emergencia de Tchouameni o con algún otro invento que se saque de la manga. El técnico está llevando a cabo durante todo el curso un ejercicio de supervivencia debido a la plaga de lesiones que asola a la plantilla. Por curioso que parezca, los buenos resultados juegan en su contra. La directiva siente que acertó cuando no fichó un atacante y ahora se llena de razones para repetir con un defensa. A ver hasta dónde se puede estirar este equipo…
La Supercopa, ya en el horizonte deportivo del equipo (10 de enero), puede marcar el paso. Ha dejado de ser un 'torneo de verano' para convertirse en un título que ganar cada año y que, cuando se pierde, trae consecuencias. Una derrota puede poner en el punto de mira a Ancelotti, pero también puede servir para demostrar a los altos mandos que es necesario reforzarse.
Ni siquiera los diez lesionados, tres de ellos de larga duración, alteran el plan del Madrid, que sabe perfectamente cómo quiere que evolucione el equipo de aquí a los próximos años. Espían centrales, pero para un futuro más lejano, no inmediato, para desgracia de Ancelotti. Un nuevo choque de puntos de vista entre cuerpo técnico y dirección deportiva (la llegada o no de Kane fue el debate del pasado verano), que demuestra por enésima vez que no siempre coinciden prioridades aunque todos vayan hacia un destino común.