La liberación de Hugo Duro: la historia detrás de un sufrido gol
El delantero puso fin a más de 300 días sin marcar en LaLiga y ha pasado la pretemporada lesionado del pubis.

Y tocó en Hugo Duro. Por fin. Más de 300 días después el delantero volvió a ver portería en LaLiga con un testarazo por encima de David García que sirvió para que su equipo empatara en un encuentro que a la postre perdió. Hugo tuvo el premio que llevaba tanto tiempo buscando pero, detrás de cada gol, hay una historia que le acompaña.
Porque la pretemporada de Duro no ha sido nada fácil. La campaña pasada ya la terminó mal anímicamente el jugador hasta el punto de que como reconoció en Relevo "los últimos partidos no estaba para jugar, sufría entrenando y me comía demasiado la cabeza". Esta campaña 2023/2024 el punta la arrancó teniendo claro que quería volver a ser importante y la elección del dorsal '9' fue la buena prueba de ello. Hugo sabía que la elección de dicho número supondría una presión extra y alguna que otra crítica, sin embargo decidió ir con todo.
Sin embargo, el primer mazazo llegó a la semana de empezar: lesión del pubis y dos semanas entrenando al margen. Para más inri, en el ambiente empezó a rondar el rumor de que estaba al margen porque Baraja no contaba con él, hasta el punto de que varios clubes llamaron a su puerta cuando no apareció en el primer partido de la pretemporada. Pero nada más lejos de la realidad. Baraja, en las conversaciones que tuvo cara a cara con todos y cada uno de los jugadores, le dijo a Hugo que si daba su 100%, le veía un jugador apto para el equipo.
Llegó el stage en Suiza, un stage que al que en condiciones normales Hugo no habría acudido por la lesión de la que se habría quedado recuperándose en Valencia, pero al que acudió. El jugador quería estar cerca de sus compañeros y el Valencia entendía que era la mejor forma de dejar claro que contaban con él, así que viajó a tierras europeas.
Arrancó LaLiga y Hugo volvió a mostrar esa chispa que encandiló a Mestalla en 2022. El gol no llegó ni contra Sevilla ni contra Las Palmas, pero solo hacía falta pasarse por sus redes sociales para ver que el tono de los mensajes de los aficionados había cambiado: "No marcaste pero te lo dejaste todo"; "Sigue así, el gol llegará", le comentaban.
Sería una mentira decir que a Hugo no le obsesionaba marcar el gol que pusiera fin a su sequía, de hecho ante Las Palmas tenía la intención de lanzar el penalti para recuperar confianza, pero Baraja encargó a Pepelu y Hugo, como buen compañero aceptó sin ninguna mala cara y acatando las órdenes del míster.
El gol llegó en su semana más difícil
El partido contra Las Palmas lo acabó con una lesión muscular y en condiciones normales, Hugo no habría jugado ante Osasuna. Pero en el Valencia actual en el que solo hay un delantero centro, la normalidad está lejos y Hugo se pasó la semana entrenando por la mañana con el readaptador y yendo al fisioterapeuta todas las tardes para poder acortar los plazos.
Los acortó, marcó y si no lloró, fue por las prisas para llevar el balón al verde y sacar rápido para buscar la remontada. Hugo se quitó un peso de encima, se liberó, pero realmente en las jornadas 1 y 2 ya había vuelto a ser el que demostró hace dos campañas. Lo único malo es que la noche no fue redonda, pues su equipo perdió en un gol en el que, por cierto, le hicieron falta en la acción previa, una falta que pitaron... A favor de Osasuna.