Cuando Lunin pudo fichar por la Real: un informe en San Mamés y un viaje a Kiev que el Real Madrid desbarató
El portero ucraniano estuvo muy cerca de aceptar la propuesta donostiarra, pero los grandes clubes frenaron el acuerdo y llegó a Madrid.

Andriy Lunin jugará hoy como titular ante la Real Sociedad, en la vuelta de semifinales de la Copa del Rey, convertido en titular por la sobrecarga de Courtois, aunque lo iba a hacer de todos modos porque esta es 'su' competición. Se mide a un rival que pudo ser su equipo. Su historia podría haber sido bien diferente si hace casi siete años, en invierno de 2018, lo que parecía un hecho se hubiese convertido en realidad.
La Real trabajó intensamente aquel invierno en incorporar al internacional ucraniano. De hecho, comenzó bastante antes a trabajar en su seguimiento. Por entonces, Lorenzo Juarros era el director deportivo, aunque Erik Bretos, en la actualidad responsable del área de reclutamiento y mano derecha de Roberto Olabe, ya era un pilar básico en la captación. El nombre de Lunin aparecía como jugador interesante por sus buenas actuaciones en las categorías inferiores de Ucrania, con una generación que después acabaría ganando el Mundial Sub-20 en 2019.
El hoy portero del Real Madrid empezaba a despuntar y firmó en el verano de 2017 por el Zorya de su país natal, que en aquella temporada disputaría la Europa League. Un paso importante para él, ya que el Dnipro en el que había debutado sufrió una serie de problemas económicos e institucionales que le llevaron a la desaparición. Podría esto parecer un simple contexto, pero fue clave para que los responsables de la Real le viesen en directo. El Zorya quedó encuadrado en el grupo del Athletic Club.
En San Mamés, Lunin dio una exhibición con los ojos de la Real sobre él. Sobre todo en un segundo tiempo en el que los bilbaínos intentaron remontar un primer tanto visitante y el portero realizó hasta cinco intervenciones de mucho mérito. De jugador a seguir, Lunin pasó a jugador a fichar. Una apuesta de futuro para la Real, que por entonces tenía a Gero Rulli como titular y a Toño como suplente, aunque el argentino no estaba completando una gran campaña y había ciertas dudas.
Los primeros contactos
La Real se puso en contacto con los responsables del Zorya y con la familia de Lunin, por entonces un joven de 18 años. En el mercado de invierno se intensificaron las negociaciones, aunque en un primer momento la intención era la de incorporarle a final de temporada. Los responsables de la entidad donostiarra viajaron a Kiev, sin la presencia de Jokin Aperribay, para acelerar la operación, conscientes de que el portero ucraniano despertaba interés a diferentes clubes europeos tras sus buenas actuaciones en la Europa League.
Responsables de la Real viajaron a Kiev para acelerar la operación y la familia del portero viajó a Donostia para preparar el desembarco
Y regresaron con optimismo. Tanto que la familia del meta también conoció Donostia para ir preparando el desembarco del joven. "Por lo que sé, se ha recibido una oferta concreta de la Real. Los clubes se comunican y negocian entre sí", dijo en aquel invierno Lunin en su país. Había entonces mucho optimismo y todas las partes contaban en cerrar la operación, que se cifraba en torno a los 3 millones de euros. Loren y su equipo lo celebraban, conscientes del potencial que tenían entre manos.
Interés de grandes clubes
Sin embargo, cuando la Real daba prácticamente por hecho el fichaje para el mes de junio, comenzaron los problemas. Los dirigentes del conjunto ucraniano abrieron una puja y se sumaron entidades muy importantes. Nápoles, Liverpool, Salzburgo... Y, por si fuera poco, Rulli se lesionó y los donostiarras tuvieron que mover ficha para hacerse de urgencia con Moyá, ya con el mercado de invierno cerrado aunque con una prórroga con la que contaba el club donostiarra por el pago de la cláusula de Iñigo Martínez por parte del Athletic a finales de enero.
De los tres millones que parecían acordados, el Zorya pasó a exigir el doble. "Lunin es interesante no solo para la Real Sociedad, también lo es para muchos clubes importantes de Europa. Cuando haya una propuesta irrechazable, se estudiará", declaró un directivo del cuadro ucraniano. El Real Madrid, que estuvo a punto de fichar a Kepa en ese mercado de invierno de 2018, ya había entrado en la operación e iba a arrasar con todo para hacerse con los servicios de un portero que hoy es titular y tiene buena parte de la responsabilidad de que los blancos estén en semifinales de Champions.
Finalmente, los blancos cerraron el fichaje por más de 10 millones con los variables incluidos y Lunin aterrizó en Madrid en verano de 2018. La Real, sin su apuesta de futuro y con Moyá y Rulli en plantilla, se movió rápido para apalabrar la llegada de Álex Remiro de cara al siguiente verano siendo jugador libre. Hoy, los dos porteros serán titulares para intentar jugar la final de la Copa del Rey.