La maldición anual con el resultado de siempre: el Sevilla no supera su trauma en Barcelona
García Pimienta continúa con la mala racha hispalense a domicilio frente al conjunto blaugrana. Las quejas por la polémica no tapan la autocrítica del técnico.

"Hemos salido del dentista y ahora que pase el siguiente. Siempre que se sienta uno en esta sala de prensa siempre es con la cara de perdedor y más con el saco que nos han metido". Esta frase la dijo Joaquín Caparrós cuando, en 2013, entrenaba al Levante. Lo hizo después de jugar ante el Barcelona y caer derrotado. Unas palabras que siguen resonando por la que siempre será su casa: el Ramón Sánchez-Pizjuán.
Precisamente el técnico utrerano fue la última persona capaz de sacar tres puntos a domicilio ante el Barcelona dirigiendo al Sevilla. En 2002. La derrota de anoche, por tanto, es simplemente una continuidad a la tradición anual de los nervionenses en la Ciudad Condal. Una 'ayuda' para que Toedtli, el autor de un doblete en aquella noche de diciembre en la que los hispalenses vencieron 0-3 en el Camp Nou, siga siendo noticia antes de cada 'visita al dentista'.
Pero lo más duro para el Sevilla, y su gente, es ver cómo da igual el partido que plantee, que el resultado en este siglo sigue siendo el mismo. García Pimienta saltó a Montjuic con un planteamiento muy definido y trabajado, tanto que clavó lo que dijo en la rueda de prensa previa. "Vamos a tener nuestras opciones". Así ocurrió. Sin encerrarse atrás, los nervionenses entendieron que el Barcelona iba a tener mayor posesión... y que cuando le tocara tener el balón, tenían que hacer daño. Una de las más claras de la primera mitad fue para Lukebakio. Pero la acabó mandando fuera.
Y cuando mayor compostura y madurez estaba mostrando el Sevilla, llegó el clásico detalle que desencadena su trauma anual. Un polémico penalti hizo que Lewandowski adelantara a los suyos desde los once metros. Esta vez fue Peque el que salió en la foto de un infortunio, el año pasado fue Sergio Ramos... no importa. Siempre acaba pasando algo. A partir del tanto del polaco, las excusas se le acabaron a los de García Pimienta, quien se mostró muy autocrítico después del partido. Una desconexión que duró minutos y costó hasta dos goles más. Un 3-0 al descanso irremontable.
El plan del técnico barcelonés se terminó yendo al traste tras la lesión de Ejuke justo antes de finalizar la primera mitad. Con su salida, se acabó la velocidad por las dos bandas. Pimienta tuvo que meterle mano a su dibujo... y acabó perdiendo el peligro que en la primera parte sí había creado. Aunque tuvo algunas. Lukebakio anotó en fuera de juego, Isaac fue derribado claramente por Pau Cubarsí en una acción ilegal por posición antirreglamentaria... y Stanis Idumbo Muzambo se estrenó como goleador en la máxima categoría del fútbol español. Otro belga. El llamado a dar el paso en este momento, con el nigeriano en el dique seco. Es joven (19 años), pero debe responder.
Lo cierto es que parece más complicado el postpartido que el propio encuentro para García Pimienta. El técnico debe hacer ver a su plantilla que en cuestión de 15 minutos ha perdido un partido que nunca gana. Lidiar con esa impotencia y hacer que el trauma anual no tape una desconexión preocupante. La parte positiva es que la semana es corta. LaLiga le brinda otra oportunidad el próximo viernes. De nuevo en Barcelona. Frente al Espanyol. Donde la mala racha reside en el otro lado del campo: siete años sin perder en la casa de los pericos.