VALENCIA CF

Mamardashvili se lució ante Courtois, pero exhibió su único punto débil

Desde su llegada a España, a Giorgi le han comparado con Thibaut por su estatura. Ayer ambos cuajaron un partidazo, pero los penaltis siguen siendo la cruz del georgiano.

Mamardashvili ve frustrado la celebración del Madrid. /EFE
Mamardashvili ve frustrado la celebración del Madrid. EFE
Nacho Sanchis

Nacho Sanchis

Con una plantilla en la que el Valencia CF no tiene la calidad de antaño, si hay algo que tiene clara la afición che es que su equipo tiene dos cosas: un delantero contrastado y un gran portero que gana puntos. El delantero, Edinson Cavani, no necesita presentación y aunque ante el Real Madrid no 'mojó,' sí mostró un trabajo defensivo y ofensivo que ayudó al equipo a llegar a la prórroga. El portero, Mamardashvili, sin embargo, no es tan conocido como el charrúa, pero ante los blancos exhibió por enésima vez que su nivel es sobresaliente. Y lo hizo ante uno de sus referentes como Thibaut Courtois.

El ídolo de la infancia del georgiano es Manuel Neuer, de quien siempre ha procurado imitar los movimientos especialmente en los mano a mano y las salidas para interceptar pases. Pero desde que el portero llegó a la Liga Santander, compañeros, entrenadores y diferentes personas del mundo del fútbol le han comparado con el meta del Real Madrid por dos razones: su envergadura y su agilidad.

Y es que el belga y el georgiano son los dos porteros más altos de la competición con 2 metros y 1,99 respectivamente, lo que no les priva de mostrar una agilidad bajo los palos que se pudo comprobar en Riad: las dos intervenciones de Courtois, una de ellas a Fran Pérez en la prórroga para salvar a su equipo y las cinco paradas de Mamardashvili, entre ellas una estirada a un disparo de Vinicius que apuntaba a golazo, hicieron que en los 'highlights' posteriores al partido lucieran más los porteros que los delanteros.

La debilidad de Giorgi

El único punto donde Courtois marcó diferencias fue en el momento clave: los penaltis. Ya no es solo que el belga tenga un nivel sobresaliente a la hora de atajar penas máximas (en la rueda de prensa posterior dio un clínic explicativo sobre los lanzadores del club che), es que los penaltis son la gran cruz de Giorgi Mamardashvili.

Mamardashvili se ha tenido que enfrentar a 15 penaltis desde su llegada al Valencia (5 en Liga + 10 en Copa del Rey [9 en tandas])… Y 14 han terminado en gol. El único que no le marcaron fue porque el disparo se marchó alto. Dicho de otra manera, 'Mamardas' no ha sido capaz de parar un solo penalti de los que le han tirado desde que defiende la meta che.

El portero se marchó ayer a casa de nuevo enrabietado. Ya no solo por no poder parar los penaltis, sino porque como en la final de Copa, volvió a ver como estuvo a punto de atajar uno, pero de nuevo se le escapó entre los dedos. Mamardashvili tenía estudiados los penaltis de Modric, le leyó a la perfección las intenciones, pero a la hora de pararlo... se le escapó.

En cualquier caso, Mamardashvili sólo tiene 22 años y apenas lleva uno asentado en la élite profesional. El georgiano ha crecido a pasos agigantados, tanto como su valor de mercado que ha pasado de tres millones cuando llegó a Valencia a los 25 millones actuales, pese a que el club lo incorporó por 800.000 euros. Renovado hasta 2027, a su puerta ya han tocado seriamente dos grandes como el United y el Ajax.