Mateu Alemany y Jordi Cruyff, la dupla del 'poli' malo y el 'poli' bueno
Ambos se reparten las tareas, recayendo lo más económico en el balear y lo más deportivo en el exjugador.

Llegaron al Barça con toda la casa por barrer y aún tienen mucho trabajo por delante. Pero Mateu Alemany y Jordi Cruyff están exhibiendo destreza a la hora de darle la vuelta a una plantilla acomodada, excesivamente fracturada entre veteranos y jóvenes talentos y con unos salarios fuera de mercado. El papel del exjugador, eso sí, es algo más agradecido que el del mallorquín, un hueso duro de roer en cada negociación.
Se trata de una frontera difusa, pero, a grandes rasgos, sí puede considerarse que su separación de poderes responde a dos puntos clave: lo económico y lo estrictamente deportivo. El despacho de Mateu no huele tanto a césped, pero en él nunca falta una calculadora para hacer números. Jordi, en cambio, centra su atención en cuestiones más cercanas a la figura de entrenador.
Alemany, un ejecutor de garantías
"Mateu es un optimizador de recursos", relatan desde las oficinas del Camp Nou. En términos de fichajes, Alemany no decide qué jugador debe ser el elegido. Cuando hay consenso futbolístico respecto a un nombre, el director de fútbol se pone manos a la obra para firmarlo al menor coste posible. Si las cantidades escapan de los límites internos fijados, Mateu lo comunica y se hace un esfuerzo o se activa un plan 'B'.

Hoy en día, y más en la situación que vive el Barça, el 'fair play' juega un papel clave. De ahí que Mateu se haya convertido en un auténtico experto a la hora de entender cómo funcionan las complejas normas relativas al límite salarial de la plantilla. Las consultas con LaLiga durante el pasado verano -también en enero- fueron constantes, por lo que Alemany se curtió por 'obligación'.
Cruyff, los 'otros' ojos de Xavi a la hora de analizar el juego
Si el exdirector general del Valencia vive más en contacto con Joan Laporta, Jordi Cruyff lo hace con Xavi Hernández. El hispano-holandés fue jugador, por lo que cuenta con un valor añadido a la hora de analizar lo que ocurre en el terreno de juego. Son frecuentes, pues, sus charlas con el técnico para detectar qué falla o en qué se puede mejorar. En clave de mercado, la opinión de Jordi pesa a la hora de concluir qué jugador encaja mejor en lo que busca el club. Siempre, claro, bajo un consenso general en la cúpula de la entidad.

En el último año y medio, el Barça se ha desprendido de una gran cantidad de jugadores. Incluso habrían sido más, pero los contratos mandan. La mayoría de ellos no querían abandonar el club azulgrana, por lo que fue un proceso poco agradable. Suele recaer en Alemany el comunicar al representante que su jugador debería buscarse una salida. Si las conversaciones se enquistan, Jordi entra en escena, pues el hecho de haber sido también profesional le permite empatizar con los jugadores. Dicho en otras palabras, Mateu está más acostumbrado a dar las malas noticias, mientras que Jordi argumenta futbolísticamente la posición del club. "Se equilibran a la perfección", destacan desde el Barça.
Cruyff, además, cuenta con un mayor dominio de inglés y holandés, factor que invita a que sea él quien hable con los jugadores. No solo para resolver conflictos o salidas, sino también para calibrar su estado de ánimo o inquietudes diversas.