REAL MADRID

La terapia de Militao para salir de los 232 días más duros de su carrera: "Lo ha pasado muy mal"

El brasileño volvió a jugar siete meses después de su lesión de rodilla: "Es una alegría que no puedo explicar".

Militao, durante un entrenamiento con el Real Madrid./Real Madrid
Militao, durante un entrenamiento con el Real Madrid. Real Madrid
Jorge C. Picón

Jorge C. Picón

"No es una persona muy expresiva, pero lo ha pasado muy mal. Han sido meses muy duros, puede que los que más en su carrera", comenta una persona que conoce bien a Éder Militao (26 años), de su más cercano entorno. El brasileño volvió a una lista con el Real Madrid después de ocho meses. No jugaba desde aquel maldito 12 de agosto, día en el que la mala suerte se cebó con él. Una rotura de ligamento cruzado le dejaba 'KO' y había quien pensaba que no iba a poder volver a jugar esta temporada. Pero se ha recuperado a tiempo para el tramo más importante del curso, para alegría de un Ancelotti que lo esperaba con los brazos abierto.

Se lesionó contra el Athletic y volvió contra el equipo vasco, cerrando un círculo. "Hablamos de uno de los mejores defensas del mundo. Es muy importante para nosotros. Necesita tiempo, pero lo importante es que esté con nosotros. En el entrenamiento lo vamos a recuperar. Lo utilizaremos en este tramo final. Su vuelta es una emoción positiva para el grupo", dijo el italiano tras darle unos minutos de fútbol a su pupilo.

Los primeros días tras caer lesionado fueron los peores. Dudas de cómo saldría de la operación y de cómo llevaría la recuperación. Sin embargo, con el paso del tiempo y tras la intervención, que corrió a cargo del médico especialista en traumatología y cirugía ortopédica Manuel Leyes, floreció el optimismo. Se había roto el ligamento cruzado anterior, pero el resto de ligamentos habían quedado intactos y tampoco se había dañado el menisco. La operación salió a la perfección.

«Es uno de los mejores del mundo, lo necesitamos».

"Habitualmente, una persona normal vuelve a practicar deporte ocho meses después de la cirugía, mientras que Militao, al ser un deportista fuerte y con mucha dedicación, ha podido volver antes", comenta su entorno más cercano.

Militao ha trabajado en doble o incluso triple sesión durante estos meses. Entrenamientos en casa y en Valdebebas, además de mucha fisioterapia. Las dos primeras semanas se limitaron a trabajar con el cuerpo médico del Real Madrid. En un video publicado por el propio jugador se ve a menudo a Jaime Salom, miembro del cuerpo de fisioterapia del club blanco y una de las personas que más cerca ha estado del brasileño en estos meses.

Quemó etapas de la recuperación a toda velocidad. En dos meses estaba en el gimnasio y, en algo más de cuatro, ya corría sobre el césped de la ciudad deportiva. Encontraba en sus compañeros un apoyo, especialmente en Thibaut Courtois, con el que ha compartido gran parte del proceso. Una inoportuna lesión en el menisco va a retrasar el regreso del belga, que también se preparaba para volver.

«Entendió que era algo por lo que tendría que pasar»

"Es un atleta muy implicado y con mucha concentración, manejó muy bien psicológicamente la lesión. Por supuesto, las ganas de jugar eran muy grandes, pero entendió desde el primer momento que era algo por lo que tenía que pasar en su carrera para volver más fuerte", añaden sus personas cercanas.

En sus peores momentos, su familia. Sus padres, su hermano y, especialmente, su hija. Ha aprovechado este tiempo de baja para pasar todo el tiempo posible con ella, ese que no puede gastar cuando la competición le obliga a viajar constantemente. Sin llegar a los dos años, ha actuado como uno de sus mayores apoyos.

El cuerpo técnico celebra su vuelta por todo lo alto. Se han visto obligados a sobrevivir con sólo dos centrales sanos (a veces uno) desde la lesión de Alaba en diciembre. El club confiaba ciegamente en su vuelta antes de final de curso y por ello decidieron no acudir al mercado. Un Ancelotti resignado tiró de Tchouameni y se volcó con Militao. "¿Cómo te encuentras?", le preguntaba cada poco, esperando un regreso lo más temprano posible. Su vuelta lleva semanas programada con la intención de que pudiese jugar los cuartos de la Champions.

También lo mimaba Florentino Pérez cada vez que lo veía por la ciudad deportiva o en el Bernabéu. Para el presidente, el brasileño es un jugador especial. Un líder defensivo a pesar de que no lo parezca por su carácter. En eso aprendió de Sergio Ramos, con el que compartió dos temporadas.

"Es una alegría que no puedo explicar. Han sido días difíciles y ahora hay que disfrutar del momento. Tenía que ser en casa y contra el club contra el que me lesioné. Es una felicidad. Es un grupo... No tengo palabras para hablar de ellos. De una grandeza... Que te apoya y que te ayuda. Para mí es un honor. Pienso en todas las personas que me han ayudado. Desde fisios a familiares. Ha sido un momento muy difícil", dijo en los micrófonos de Real Madrid TV.

Ancelotti quiere ir con calma. Ve al de Sao Paulo algo lejos de su mejor estado de forma pero, a la vez, quiere contar con él cuanto antes. Su velocidad, su juego aéreo y su jerarquía pueden marcar la diferencia en estos meses, en los que el equipo blanco se juega la temporada. Por ello, Ancelotti se resiste a descartar su titularidad para el duelo contra el el City.