Modric no lo ve como Ancelotti
El croata, titular en Vallecas, está molesto por la falta de oportunidades, ya que no es lo que acordó cuando decidió continuar una temporada más.

Una vez más, Ancelotti tuvo que responder a varias preguntas sobre Luka Modric (38 años) durante la conferencia de prensa previa al partido de este domingo contra el Rayo en Vallecas (14:00 horas, Movistar), en el que el croata fue titular. El italiano, como es habitual, lanzó buenas palabras sobre el croata. "He hablado este tema muchas veces con vosotros y con Luka alguna vez. Es un jugador que está acostumbrado a jugar casi todos los partidos. Le cuesta un poco más que a otros estar en el banquillo, es normal y lo entiendo. Lo respeto. El comportamiento de Luka es profesional, muy serio y sigue luchando para jugar. Puede jugar cualquier partido, incluido el del Rayo", dijo Carletto.
Además de comentar su día a día dentro de la caseta, el entrenador también valoró la posibilidad de que Modric siga en el Real Madrid otro curso más (su actual vinculación termina el 30 de junio de este año): "Es lo que el club ha hecho en los últimos años con las leyendas como Modric, Kroos o Nacho. Es una idea del club. Con Luka he hablado de este tema y todo está bastante claro entre los dos". Ancelotti, siempre muy correcto cuando habla sobre él, volvió a tratar el asunto con normalidad.
¿Qué piensa Modric de todo esto? El croata ve la situación de forma muy distinta a la de su técnico y a la del Real Madrid. De hecho, está decepcionado porque siente que no se han cumplido las promesas que le hicieron en mayo de 2023, cuando se produjo el apretón de manos con los dirigentes con el que quedó sellada su continuidad por un curso más (el contrato final tardaría algunas semanas más en firmarse).
En aquellas reuniones la única preocupación de Luka era conocer su rol dentro de la plantilla. No es necesario explicarle cómo funciona el Real Madrid y que nadie tiene el puesto garantizado, pero si continuaba era con la garantía de que, si estaba bien, mantendría su rol. Sin embargo, ya desde pretemporada vio que algo había cambiado. La llegada de Bellingham, la modificación del sistema (el rombo de los primeros meses) y el empuje de jóvenes como Camavinga o Tchouameni le llevaron de manera habitual al banquillo.
Modric, enfadado

El enfado del croata en esos momentos vino porque sintió que su lugar en el banquillo era más una estrategia de club (apuesta por los jóvenes) que fruto de su rendimiento, porque él sigue encontrándose en un muy buen momento físico y mental. Las lesiones de Tchouameni y Camavinga le permitieron recuperar importancia, pero con el regreso de los lesionados ha vuelto a caer al fondo del armario, como se demostró en Leipzig (no jugó ni un minuto). Son ya seis los partidos que ha tenido que ver desde el banquillo en su totalidad, sin salir en la segunda mitad.
Por todo esto, el croata no ve la situación de la misma manera que su entrenador. La temporada pasada no dudó en rechazar los suculentos cantos de sirena que le llegaron desde Arabia, ya que su prioridad siempre fue seguir en el Real Madrid… pero no de cualquier manera. Igual que le ocurre a Kroos, Luka imaginó su salida del Bernabéu por todo lo alto, siendo importante sobre el césped, algo que no se está produciendo hasta el momento.
De este modo, Modric tampoco vislumbra su futuro de la misma forma que Ancelotti, porque con su rol actual no contempla la opción de continuar otro año más de blanco. No quiere homenajes en activo ni ser una carga, siempre ha mantenido que se irá cuando no se sienta importante y ahora mismo no lo está siendo. Aún quedan meses por delante para revertir la situación, pero lo cierto es que el croata, si sigue en activo, tendrá que dibujar un futuro lejos del Bernabéu cuando termine la Eurocopa, torneo que seguramente también sea el último con la camiseta de su país.
"No me quedé por quedarme, sino que quiero jugar", dijo en uno de los parones de selecciones de esta temporada. Un dardo al club por esta falta de oportunidades que está generando un malestar en el croata que ha ido a más en las últimas semanas. Modric hubiera preferido que el mensaje hubiera sido otro en aquel mes de mayo de 2023 en el que decidió aceptar un año más de contrato.