BARCELONA - VALENCIA

El Barça-Valencia pasa de una jornada en familia a una odisea entre barro y agua en la noche del lunes

El diluvio que está azotando a la ciudad de Barcelona durante todo el día también es protagonista en el Estadi Olímpic.

La lluvia es la protagonista del Barça - Valencia en Montjuïc. /JORDI CARDERO
La lluvia es la protagonista del Barça - Valencia en Montjuïc. JORDI CARDERO
Jordi Cardero

Jordi Cardero

El camino que une Plaza Espanya con el Estadi Olímpic de Montjuïc se convirtió en una odisea para los pocos seguidores (y turistas) que decidieron presenciar en directo el Barcelona-Valencia. La fotografía era distinta a la habitual. La marea de aficionados se tornó en apenas decenas que subían con sus paraguas y sus chubasqueros sorteando los charcos y las pequeñas cascadas de agua que bajaban de las escaleras que conducen al Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC). La lluvia no dio tregua en Barcelona en un día que hacía años que no se recordaba.

Los habituales vendedores ambulantes cambiaron las cervezas, bebidas y 'snacks' por paraguas y chubasqueros, mientras que era imposible no mojarse hasta llegar a los accesos al estadio por las distintas zonas que atraviesan el camino olímpico, incluyendo una zona de tierra antes de llegar a la Avinguda del Estadi donde el barro se hizo imposible de regatear. Los bares que estaban abiertos habitualmente en la zona cercana al estadio permanecieron cerrados también.

Ya en el interior, el panorama en los prolegómenos era descorazonador. Los compañeros de radio que se ubicaban en las cabinas de prensa explicaban en sus redes sociales que estaban llenas de agua, al igual que los pupitres donde la prensa escrita toma notas y escribe con sus portátiles. La prensa del Barça se esforzó en buscar soluciones y acomodo a los periodistas. También se encontró agua en los accesos interiores e incluso en el palco hubo inconvenientes. De hecho, a cinco minutos del inicio del encuentro contra el Valencia estuvieron secando el palco con toallas. El Barça acondicionó Montjuïc para su llegada esta temporada y parte de la próxima, pero la tromba de agua, incesante y notoria, que cayó en Barcelona hizo estragos.

Las cabinas de prensa con agua. JORDI CARDERO

Lo que iba a convertirse en un partido familiar a las 14:00 el sábado ha acabado siendo una pesadilla para los presentes, jugado un lunes a las 21:00 por los cambios que decidió LaLiga y con el peor día de lluvia del año en Barcelona, celebrado por la sequía, pero maldecido por los aficionados que se dieron cita en Montjuïc o los muchos que se echaron para atrás. A la espera de saber la cifra exacta de espectadores, que se da al descanso, el encuentro ante el Valencia no solo será el partido con menos afluencia de público de la temporada en el Estadi Olímpic sino uno de los peores de la historia azulgrana desde que se contabilizan los espectadores de forma digital.

En las gradas del Lluís Companys sí aguantaban estoicamente el grupo de aficionados del Valencia, quienes también habían tenido que rectificar un plan de viaje que hizo mella en la presencia de su hinchada, los únicos que estaban juntos obviamente en una zona a la intemperie. Solamente una grada de Montjuïc está cubierta.