Bombazo en Bilbao: ¡Iker Muniain se va del Athletic!
El canterano rojiblanco ha anunciado hoy a sus compañeros que no renovará su contrato tras 15 temporadas en el club rojiblanco.

Ha llegado el día. Un momento duro para todo athleticzale, ya que este mediodía se ha despedido del club una leyenda rojiblanca. Iker Muniain ha comunicado a sus compañeros en Lezama que no seguirá en el Athletic Club la próxima temporada y pondrá así punto y final a 15 temporadas en el club de su vida, donde ha tocado el cielo deportivo y también se ha levantado cada vez que el fútbol le ha dado golpes. A los 31 años, convertido en el segundo futbolista con más partidos en la centenaria historia rojiblanca, con tres títulos en su palmarés y el cariño de la afición para toda la vida, el navarro seguirá su carrera lejos de España tras debatirse estos últimos meses sobre su futuro. Finalmente ha ganado la opción de salir de casa, tras una temporada complicada en lo personal pero histórica en lo grupal.
Iker se va, pero para siempre será el capitán que recogió la Copa del Rey en el palco de La Cartuja y que, en un gesto inolvidable de compañerismo, la alzó junto a De Marcos sobre el césped. Ha sido un curso duro, en el que desde el principio aparecieron dudas sobre su futuro como adelantamos en Relevo en el mes de octubre, pero que tuvo el mejor final posible. Las celebraciones de este histórico título le han hecho ganarse aún más el cariño de una afición que le apadrinó desde que debutara con 16 años, siendo un niño que olía a leyenda desde el primer día.
Por el camino brilló con Caparrós, creció y rozó la gloria con Marcelo Bielsa -inolvidables sus lágrimas en Bucarest-, y se consolidó con Ernesto Valverde. Dos lesiones de ligamento cruzado anterior le retaron e hicieron peligrar su fútbol, pero las superó para volver al máximo nivel. Importante tener en cuenta esas dos temporadas casi perdidas por sus rodillas, ya que a pesar de ellas ocupa el segundo puesto histórico de partidos, con 557, solo superado por el Txopo Iribar (614).
Ziganda -pocos partidos por la segunda lesión de rodilla-, Berizzo y Garitano también le disfrutaron desde el banquillo, aunque especial fue su relación con Marcelino García Toral, con el que conectó desde el primer día. El cántabro le dio las llaves del equipo e Iker lideró al grupo para volver a ganar un título. De hecho, la Supercopa de 2021 fue su primer trofeo sobre el campo, ya que la primera lesión de ligamento le privó de participar en la final de Copa de 2015 y de la posterior Supercopa ganada a doble partido ante el Barça de Messi, Suárez y Neymar.

Por eso, y por haber tenido que lamentar cinco derrotas en finales, lo conseguido en La Cartuja fue tan especial para él. "Han sido muchas las lágrimas derramadas, las finales perdidas, pero por fin, a base de trabajo y compromiso, estamos hoy aquí para celebrar", dijo emocionado en el Ayuntamiento de Bilbao. Pocos merecían más que él ganar este título y quedar en la historia. Era la guinda a dos décadas en Lezama soñando con ese momento. Athleticzale desde la infancia, aterrizó en el club cuando apenas tenía 11 años. Solo cuatro años después volvía locos a todos en Segunda B con el filial y comenzaba a entrenar con el primer equipo.
Joaquín Caparrós no dudó en confiar en él y una temporada después le hizo debutar. Quienes vivieron su debut el 30 de julio de 2009 en San Mamés nunca lo olvidarán. Aquel niño maravilló a todos ante el Young Boys y solo una semana después anotaría el tanto del triunfo en Suiza. Poco después, a finales de agosto, jugó su primer partido de LaLiga ante un Espanyol al que 'bailó' cada vez que tocó el balón. Desde entonces, marcó 75 goles profesionales y ostenta el récord de futbolista más joven en debutar y marcar con el Athletic Club en Primera División, además de ser también el más joven en llegar a los 500 partidos con su club.
Un One Club Men que seguirá lejos de España
Lo que vino después de aquellos primeros partidos fue la historia de un niño prodigio. Su grandeza le coloca en un lugar de honor del club y de LaLiga, habiendo sido siempre fiel al Athletic y habiendo dejado pasar grandes ofertas del exterior. Especial fue el contrato que firmó con Josu Urrutia en diciembre de 2018, sin cláusula de rescisión por primera vez y por iniciativa propia. Un contrato que caduca este próximo 30 de junio, cuando oficialmente deje de ser futbolista del Athletic. Él, más allá de que no acabe su carrera en Bilbao, se considera un One Club Men y así lo será siempre, de igual forma que se le considera a Andoni Iraola.
Muniain no quiere jugar en ningún club español y la opción preferida es salir fuera de Europa, aunque aún no tiene ningún acuerdo cerrado
Precisamente por esto no quiere jugar en España, aunque durante el año ha habido interés de diferentes clubes, aunque no pasaron a mayores por la negativa del jugador. Sí continuará con su carrera lejos de casa, salvo sorpresa fuera de Europa, antes de colgar las botas y regresar a vivir a Bilbao junto a su familia. Esta será siempre su casa, con permiso de un barrio de la Txantrea en el que nació, creció y comenzó a formarse aquel niño que soñaba con jugar en el Athletic. Hoy, 31 años después, se despide.
Homenaje de despedida
El club ya ha comunincado que en las próximas fechas se celebrará un evento de despedida y homenaje al gran capitán. Quedan dos partidos en San Mamés, ante Osasuna y Sevilla, para que la afición le demuestre el cariño que le profesa. Pero también habrá una rueda de prensa de despedida y un acto de homenaje por parte del club. No todos los días deja la entidad un futbolista de la talla del navarro, que además se ha comportado este curso como un auténtico capitán y desde cualquier rincón del Athletic lo destacan y valoran como un ejemplo para toda la entidad. Seguro que ese día también habrá lágrimas, como en Bucarest o La Cartuja. Hasta entonces, seguirá ayudando a intentar conseguir el último objetivo del curso y clasificar a Champions League.