FC BARCELONA

Así negocia los traspasos La Masia: "Fichar a un alevín es como fichar a un jugador de Primera División"

El Barcelona tiene congeladas las ofertas, nunca entra en pujas y tiene acuerdos de no agresión con Real Madrid o Atlético.

Ansu Fati, Eric Garcia y Gavi, tres canteranos, celebran un gol del Barça en Elche./AFP
Ansu Fati, Eric Garcia y Gavi, tres canteranos, celebran un gol del Barça en Elche. AFP
Jordi Cardero
Albert Blaya

Jordi Cardero y Albert Blaya

"Fichar a un alevín o a un infantil es como fichar a un jugador de Primera División: tienes que reunirte con el club, con el representante del futbolista, sus padres, hacer un seguimiento a su entorno...". Lo cuenta Aureli Altimira, el que fuera uno de los responsables del fútbol formativo del FC Barcelona. El club guarda la particularidad de que los mejores equipos de su historia han tenido como pilares a futbolistas cultivados en La Masia.

En una época de plena transformación, de la emergencia han nacido los Ansu Fati, Gavi o Alejandro Balde. Todos ellos, al igual que Eric Garcia, han crecido en el fútbol base culer. Y bien pronto, ya desde el fútbol siete. No es casualidad. "Cuando llegas a la etapa juvenil, llevas entre seis u ocho años mamando la idea", explican desde La Masia. El club, reconoce Altimira, intenta hacerse con los mejores prebenjamines, benjamines y alevines para que comiencen a descubrir cuanto antes qué es aquello del ADN Barça. ¿Cómo ficha el Barcelona a sus canteranos?

Cada vez es más habitual ver cómo un niño de categoría alevín, de entre 10 y 11 años, deja su ciudad para fichar por un equipo de la otra punta del país. Uno de los principales poderes de atracción con el que cuenta el Barça es el factor educativo. Antes de aceptar cualquier oferta, se invita a la familia del jugador en cuestión a visitar La Masia.

Además del acompañamiento escolar, el Barcelona también ofrece charlas cada cierto tiempo sobre temas de actualidad. Recientemente, Manel Alías, corresponsal de TV3 y Catalunya Ràdio en Moscú, impartió una charla sobre la invasión rusa en Ucrania. También hubo sobre la violencia machista o el peligro que supone el ascenso de la extrema derecha. No todo empieza y termina en el balón para jugadores y jugadoras de distintos deportes que viven bajo el mismo techo.

Sin entrar en pujas y con una 'beca' fija

Lo que tiene claro el Barcelona a la hora de fichar es que nunca trata de seducir al jugador con una oferta suculenta en lo económico. A pesar de que muchas veces ha sido consciente de que otros equipos también están en la carrera por el jugador en cuestión, el Barça nunca modifica la oferta. Normalmente ofrece una beca para los jugadores de fuera de menos de 5.000 euros anuales y añade la posibilidad de costear el viaje a los padres para que vengan a ver a sus hijos alguna vez por temporada. A veces también se llega a incluir unas variables en función del rendimiento futuro.

"Los cantidades están pactadas, no se hacen locuras por ningún jugador. Compensábamos a los padres con vuelos y hotel para cuando venían a Barcelona", comenta Altimira. Y remarca un factor en particular: "Nunca se ha ofrecido trabajo a los padres porque se crearía un precedente. Los niños ya están bien en La Masia". Es común que niños de 10 años tengan ya un representante. Pero no es algo vinculante. A veces sucede que el representante que ha estado acompañando al futbolista durante su etapa de crecimiento ve cómo una agencia grande convence al chico cuando este está por cumplir los 16 años, edad a la que firman su primer contrato profesional. Este jueves, precisamente, Lamine Yamal cumple los 16.

Pactos de no agresión con Madrid y Atlético

El Barcelona tiene un pacto de no agresión con Real Madrid y Atlético. Pero nunca huyen de intentar de convencer a un futbolista que también siguen los clubes de la capital. "Lo importante es ir rápido, estar atento y tener todo el mercado controlado", apuntan. El Barça tiene scouts repartidos por todo el país. Los culers nunca intentan hacerse con un jugador del Madrid o del Atlético. Tampoco sucede a la inversa. "Si ellos nos roban uno, nosotros les robaremos dos. Sería un no parar, no tendría sentido", justifican.

Los casos excepcionales de Estanis y Unai

El Barça intenta construir bloques generacionales sólidos que van escalando categorías año a año. Cada verano se incorporan varios futbolistas, pero cuanto más tarde se ficha, más complicado es que la adaptación sea plena. Al fin y al cabo, entran a formar parte de un grupo que lleva jugando a lo mismo durante varios años. Hay excepciones, como las de Unai Rodríguez o Estanis Pedrola. El primero ha hecho una gran temporada con el Juvenil A y Xavi se lo llevó al amistoso en Japón contra el Vissel Kobe. El segundo ya ha debutado en partido oficial. Ambos están entrenando estos días con el primer equipo.

"Si llegas siendo juvenil, tienes menos margen. Pero hay perfiles como Pedri o Unai Hernández que nunca son un problema. Algo parecido ha sucedido con De Jong. Con perfiles como Arturo Vidal cuesta más", explican desde las entrañas de la ciudad deportiva. "Unai es perfil Barça. Lo podríamos haber incorporado antes pero era una posición que ya teníamos cubierta. El chico explotó en edad juvenil y decidimos ficharlo", revela Altimira.

También demoró el Barcelona el fichaje de Estanis Pedrola. En etapa juvenil, el Barça centra a sus ojeadores en la División de Honor, la división más alta de la categoría. "Estanis explotó como juvenil de segundo año. Estaba en el Reus, jugando en preferente -la segunda división- y nos llegaron informes muy positivos. Fuimos a verlo y tuvimos que ser muy rápidos porque el Madrid también lo quería fichar", explica Altimira. "Estanis era un perfil distinto. Con los puntas siempre intentábamos tener un delantero más técnico y otro más luchador, tener variedad", cuenta. Durante la última temporada, Estanis ha ido amoldándose al extremo izquierdo.

Ante la dificultad cada vez mayor de acometer grandes fichajes en la élite, el Barcelona lleva años invirtiendo en su fútbol formativo. Por un lado, ahorran. Por otro, cultiva futbolistas que hablan una misma lengua, hecho que facilita el salto de categorías hasta el primer equipo. El fútbol catalán es una de las mayores minas de talento del fútbol europeo. Hasta el Chelsea, entre otros equipos, tiene a un ojeador que vigila de cerca a los niños de la zona. El Barça, de momento, sigue controlando el territorio.