REAL MADRID 4 - REAL SOCIEDAD 4

A la Real Sociedad le quedan nueve partidos para realizar otra gesta y para conocer el secreto mejor guardado

La Real Sociedad, en este tramo final, tratará de conseguir una nueva clasificación europea, la sexta de manera consecutiva con Imanol al frente y dar a conocer el futuro del míster.

Mikel Oyarzabal y Martín Zubimendi celebran el 3-4, con el que se llegó a la prórroga. /EP
Mikel Oyarzabal y Martín Zubimendi celebran el 3-4, con el que se llegó a la prórroga. EP
José Luis Lorenzo

José Luis Lorenzo

La Real Sociedad dijo adiós a la Copa del Rey por la puerta grande. Puso contra las cuerdas a todo un Real Madrid en el Santiago Bernabéu y solo un postrero gol de Antonio Rudiger, en la segunda parte de la prórroga, evitó lo que hubiera sido una proeza histórica. Eran muy pocos los que pensaban que este equipo tuviera opciones, más después del 0-1 encajado en el Reale Arena, pero en otro ejercicio de supervivencia, el conjunto blanquiazul estuvo a punto conseguir una nueva hazaña con Imanol Alguacil a los mandos.

La Real, en el momento clave, dio un nuevo golpe encima de la mesa, el enésimo, pero este último con un cierto sabor a reivindicación y en un escenario muy visible, ante la mirada del mundo futbolístico. Lo hizo para despejar las muchas dudas que se han cernido sobre este equipo en una temporada, eso sí, más irregular que lo de costumbre. Pero frente al Real Madrid volvió a aparecer esa gran Real, la de las grandes ocasiones, y que, en muchas fases del partido, fue superior al equipo blanco, pero no fue suficiente. Como dijo Oyarzabal tras el partido. "A estos hay que matarlos más de una vez para ganarles". Pues eso.

Imanol Alguacil dejó clara cuál es su intención al término del partido en el Bernabéu.  

Pero ahora no queda otra que levantarse. Eliminados de la Copa del Rey y de la Europa League, a la Real Sociedad le queda LaLiga y el objetivo no es otro que, en los nueve partidos que restan, lograr la clasificación para Europa, la que sería la sexta de manera consecutiva para el conjunto blanquiazul. Pero, más allá de eso, que también, son varios los frentes abiertos que tiene la entidad presidida por Jokin Aperribay en este tramo final de temporada. Y el más importante de todos es saber si Imanol Alguacil, el patrón de todo esto, sigue o no al frente del barco txuri urdin.

Cada vez está más cercano el día en el que el todavía técnico de la Real Sociedad resuelva el misterio mejor guardado hasta la fecha, que es saber su continuidad o no. Él avanzó que sería a finales de este mes de abril, principios de mayo. Mientras tanto, y aunque su intención era la de no referirse al respecto, siempre que lo ha hecho, ha dejado clara su intención. Ayer, en la sala de prensa del Santiago Bernabéu, se mostró más firme que nunca. En su decisión, eso sí, no influirá actuaciones como las de ayer porque "Imanol siempre ha tenido ganas de seguir en este club. A Imanol no le va a cambiar la manera de pensar gane, pierda o empate. Tengo muy claro lo que supone este club para mí y que quiero estar aquí muchos años".

Más alto puede decirlo, pero no más claro un entrenador que desde que se hizo cargo del primer equipo ha ido superando retos. Pero, de momento, se desconoce cuál es su futuro. Aperribay, en su intervención en 'El Larguero' de la Cadena SER, mostró su deseo de que el oriotarra termine aceptando la oferta de renovación que tiene encima de la mesa para seguir como entrenador de la Real Sociedad, algo para lo que el de Orio ha pedido de tiempo. "Imanol lleva mucho tiempo al frente del equipo y lo está haciendo muy bien, con grandísimos éxitos. Ser entrenador tiene mucho estrés y no tiene sentido que tomase la decisión en el momento en el que estábamos con más partidos, sino que creo que hay que esperar a un momento que lo hiciera con más tranquilidad y reflexión. Ojalá tengamos muchos años por delante juntos", deseó el mandamás del equipo blanquiazul, que tiene una patata caliente encima de la mesa en caso de que Imanol decida no continuar.

«Hay que poner en valor lo que estamos haciendo»

Hasta ese momento, hasta que se conozca el secreto mejor guardado, la Real tendrá que ponerse, una vez más, el mono de trabajo para conseguir el objetivo principal con el que empezó la temporada: lograr una nueva clasificación para Europa. La misión no se antoja sencilla. Son muchos los puntos que se han quedado por el camino. Aunque si este equipo algo ha demostrado es que sabe levantarse después de cada mazazo. "Llevamos muchos años dando pasos de coral de esos. Hay que poner en valor lo que se está haciendo. Obviamente, cuando este año te eliminas así y el año pasado en semifinales a penaltis, quizá todo se borra un poco. Llevamos cinco años seguidos entrando en Europa, compitiendo, quizá en las eliminatorias no hemos tenido suerte, pero al equipo no se le puede pedir más a nivel de exigencia, de compromiso y de sacrificio. Podemos estar mejor o peor, más o menos acertados, pero creo que a este equipo hay que pedirle poco de eso porque siempre lo tiene", quiso dejar claro Mikel Oyarzabal, el capitán de la Real, que, una vez más, volvió a salir al rescate de su equipo con un cabezazo que hizo pensar que el milagro iba a ser posible.

Lo impidió Rudiger. De la misma manera. De cabeza, impidiendo el sueño de una familia, la blanquiazul, de poder disfrutar, esta vez sí de una final con público. Hubiera sido una muesca más en el currículum de Imanol Alguacil, que, además de sumar cinco clasificaciones seguidas para Europa, acumula tres semifinales de Copa del Rey y un título, que ya forma parte de uno de los episodios más brillantes en la historia de la entidad blanquiazul.