FC BARCELONA

Las ocho décimas y 105 grados que explican el nuevo truco de Lamine Yamal: "Es un gesto técnico espectacular"

Esta temporada, el canterano ha ido perfeccionando el uso del exterior de la bota. Dejó una gran asistencia en Villarreal y contra el Sevilla estuvo a punto de marcar.

El tiro de Lamine con el exterior al inicio del segundo tiempo./LALIGA
El tiro de Lamine con el exterior al inicio del segundo tiempo. LALIGA
Jordi Cardero

Jordi Cardero

Lamine Yamal cerró contra el Sevilla 'un partido más'. Y es que yéndose con una asistencia, tres pases clave y un par de ocasiones que bien podrían haber sido gol, ha naturalizado que sus actuaciones no bajen de una nota del ocho. En la segunda parte, Hansi Flick le preguntó cómo estaba físicamente y desde la distancia le pidió jugar diez minutos más. Luego, entraría por él Pablo Torre.

El día a día de Lamine es tal que ninguna pregunta en sala de prensa fue sobre él. Bien es cierto que el protagonista había sido Gavi. Poco antes de la 'consulta' de Flick al delantero catalán, este ya había dejado un par de gestos bellísimos. Una asistencia a Raphinha con el exterior, como la de Villarreal, que fue anulada por fuera de juego y un tiro desde la frontal que obligó a Nyland a despegar para evitar el gol.

El uso del exterior es un truco más que tiene ya en cartera como gesto fiable. "Siempre ha tenido mucha variedad de recursos", cuentan desde La Masia. "De pequeño no usaba tanto el exterior porque no tenía tanta fuerza, como es normal. Es un superficie que requiere de fuerza, pero a medida que ha ido creciendo la ha ido usando más", relatan. Lamine oposita a entrar al club de los Luka Modric o Ricardo Quaresma.

"Lamine tiene mucho repertorio de movimientos. Tiene variantes y su capacidad física le permite hacer más cosas que al resto", detalla Alejandro Bayo, podólogo especializado en biomecánica que trabaja con varios deportistas de la élite.

Según los cálculos de Bayo, en el tiro de Lamine desde la frontal con el exterior, desde que controla el balón hasta que golpea pasan ocho décimas de segundo. "Arma superrápido y vemos cómo imprime esa potencia generando un ángulo de rotación interna de cadera espectacular. El giro de pie hacia dentro lo provoca la rotación de cadera", detalla Bayo.

En total, a los 0,84 segundos que necesita Lamine para golpear se le añaden 105 grados de rotación de tobillo. "Es un gesto técnico espectacular", define Bayo. Lamine acostumbró a los más 'frikis' del fútbol base blaugrana a bucear en redes sociales para encontrar vídeos de cuando todavía era un niño. Entonces ya mostraba el abanico de repertorio que recuerdan desde La Masia. Esta temporada, además, está consolidando uno más: el golpeo con el exterior.