CONFIDENCIAL RELEVO

No es oficial, pero es real: El Barça y el Madrid, contra un enemigo común, las filtraciones

En ambos clubes molestan ciertas informaciones, pero se 'pelea' con las fugas de distinta manera.

Ancelotti y Xavi, en un partido./EFE
Ancelotti y Xavi, en un partido. EFE
Hugo Cerezo

Hugo Cerezo

El periodista que le pidió a un entrenador el once, este no se lo dio, y a las horas le envió al técnico la alineación… y el jugador que se lo había contado. El vestuario que puso los teléfonos en una mesa para encontrar a los que hablaban con la prensa. La caza del "topo" en el grupo de WhatsApp de un equipo de primer nivel… Y aquí seguimos.

En los últimos días se han producido dos situaciones distintas en Barça y Madrid en la que las filtraciones han sido objeto de crítica y advertencia, respectivamente. En el caso azulgrana, hubo una charla en el vestuario en la que se se comentó la preocupación por determinadas informaciones publicadas y la sospecha de su procedencia, con el objetivo de frenarlas. Como si el Barça ganara o perdiera por lo que cuenta la prensa, por mucho que Xavi, que definitivamente ha vivido mejores etapas que la actual en el banquillo, quiera poner el foco sobre los periodistas.

En el caso del Madrid, en un escalón mucho más inferior, se produjo la semana pasada una reunión de ojeadores nacionales en Valdebebas. En la que se advirtió a los asistentes de que no se contara nada a la prensa, como sucedió el año pasado. Como si lo que allí se hablase, de ser publicado, empeorara a los jugadores que se han fichado en Valdebebas en los últimos tiempos. Una captación que, por cierto, no acaba de brillar y está siendo sometida a escrutinio. Al fondo del pasillo, Santiago Hernán Solari.

Una situación que en cualquier caso se encara de distinta forma en un club y otro. En el Madrid hubo un antes y un después de Mourinho, que puso mucho foco (por no llamarlo obsesión) en controlar lo que salía del vestuario. Más de un canterano recordará el día que les reunió antes de un Trofeo Bernabéu para preguntarles a la cara quién había contado a la prensa los nombres de los mirlos que estaban convocados. A más de uno le temblaron las piernas. Desde entonces se generó un clima de persecución en determinadas áreas que alcanza cotas que rozan lo absurdo y alcanzan el miedo. En el Barça, salvo casos esporádicos arriba referidos, se convive con las mal llamadas filtraciones, que no dejan de ser, en la mayoría de los casos, periodistas consiguiendo información no interesada. "Aquí todos filtran", pero a la vista está que no todos están cómodos con las puertas abiertas de Can Barça.

Xavi habla sobre el peso de la prensa en el rendimiento del equipo.EFE

Calor para Ramón Martínez

Ramón Martínez alucinó el pasado miércoles en la presentación en Valladolid de su libro 'La legión extranjera blanquivioleta', en un primer tomo de tres donde habla de los primeros foráneos que recalaron en Pucela. Se llenó el Teatro Calderón, una muestra de cariño merecida para un hombre de fútbol que en su papel de director de la cantera madridista, al menos con los jugadores, era famoso por su frialdad.

Por allí se dejaron ver Jorge Valdano, con el que coincidió en distintas etapas en el club blanco, Manolo Díaz, ex entrenador de las inferiores del Madrid, Ponferradina o Hércules y responsable de La Fábrica (ahora fuera de los focos, respetamos aquí su anonimato y esperemos que sea temporal) o Santiago Llorente, otro sabio de esto, con pasado en Oviedo, Valladolid o Tenerife, además de ex jugadores como Juan Carlos o Eusebio. Todos profesionales reputados de los que es difícil encontrar 'haters'. Cuando en una presentación se produce este quórum, es que algo se ha hecho bien.