ATLÉTICO 1 - OSAUNA 4

Osasuna le demuestra al Atlético que algo tiene que cambiar

Los de Arrasate le meten al Atlético la goleada más abultada en casa desde 2012. Con este resultado ya no podrán ser terceros.

Griezmann se lamenta tras durante el partido. /REUTERS
Griezmann se lamenta tras durante el partido. REUTERS
Marcos Durán

Marcos Durán

El ambiente en el Metropolitano era bastante festivo. Pero terminó en tragedia. Tras la jornada intersemanal que certificó la clasificación del Atlético de Madrid a la próxima Champions League, mucha gente aprovechó la buena tarde en Madrid para ir a despedir a su equipo esta temporada pero se llevó un buen chasco con la peor derrota en casa de la temporada.

Hubo homenaje al Profe Ortega antes del inicio del partido, Morata volvió a ser suplente y las bajas en defensa de Josema Giménez y Witsel obligaba a Simeone a meter a Paulista y Savic para jugarse la tercera plaza, una posición que desde que el Cholo completa ligas con el Atlético siempre ha obtenido.

Pero el hecho de tener un ojo en Valencia para ver cómo iba el equipo gerundense hacía que el equipo saliera distraído. Y mientras, Osasuna, a lo suyo. A base de presión y balón parado complicaba a un Atlético que en una jugada mal defendida (Griezmann rompió el fuera de juego) sufrió el primer gol en contra del partido obra de Raúl García. El partido estuvo lejos de mejorar y, al contrario, empeoró mucho para los rojiblancos. El Atlético de Madrid se despedía de su gente con una dura derrota, la más punitiva en casa en liga desde el año 2012, en el Vicente Calderón, ante el Real Madrid. Esta imagen de los de Simeone es algo que los aficionados no permiten y la despedida con pitos así lo explica.

Silbidos del Metropolitano

La gente no estaba contenta con el juego de su equipo. Sólo alguna aparición de Samu Lino, alguna jugada interesante de Correa y la ocasión de Griezmann que, sin que nadie se lo pudiera explicar, falló. Osasuna, mientras tanto, hacía su partido y a la contra generaba muchos problemas. El partido era pobre, con los dos equipos sin jugarse nada y un ambiente más de encuentro de pretemporada que otra cosa.

Osasuna arrasó en el Metropolitano.  REUTERS
Osasuna arrasó en el Metropolitano. REUTERS

Morata para (intentar) solucionar las cosas

El segundo tiempo empezó movido. Con Aimar Oroz metiendo el segundo gol de Osasuna tras un error de Azpilicueta y la enésima salvada de un Oblak que no podía con todo el aluvión 'rojillo' que hoy iba de verde. Pero del otro lado el equipo de Simeone reaccionaba y con la entrada de Morata, el madrileño volvió al gol después de muchos partidos e ilusionaba a los suyos para la remontada y también a un Luis de la Fuente que todavía confía en él.

Oblak muestra su enfado en el espejismo del Atleti

La cara de Simeone cuando Raúl García marcó el tercer gol de Osasuna en el Metropolitano era un poema. No lo entendía, al igual que Oblak, que pedía más a los suyos. El equipo de Arrasate jugaba su partido, se dedicaba a lo suyo y con eso le bastaba para ser el segundo conjunto en batir al Atlético en el Metropolitano tras el Athletic. Torró metió el cuarto tanto del encuentro para Osasuna y le demostró al Atlético que tiene que haber cambios la próxima temporada. La sensación era que la afición estaba molesta con el partido de los suyos y lo único que levantó unos aplausos fue el ingreso al campo de Vermeeren, que tuvo una presencia casi testimonial desde que llegó en el mercado de invierno.