DEPORTIVO ALAVÉS 0 - OSASUNA 2

Osasuna gana cuatro jornadas después y el Alavés sigue estancado

Arnaiz y Budimir decantaron el duelo para los rojillos en Mendizorroza. Sergio Herrera, MVP del partido, firmó una gran actuación.

Los jugadores de Osasuna celebran el gol de Arnaiz contra el Alavés./EFE
Los jugadores de Osasuna celebran el gol de Arnaiz contra el Alavés. EFE
Raúl Rodríguez

Raúl Rodríguez

Alavés y Osasuna se medían en un duelo en el que arrastraban sus cruzadas contra el arbitraje y el VAR. Algo que, con la expulsión polémica de Blanco, hizo estallar de nuevo a Luis García y acabó facilitando que Osasuna se llevara la victoria con una actuación heroica de Herrera, Arnaiz y Budimir.

Los insólitos 34 grados en Vitoria se notaron al arranque, con un físico que no mostró mayores ritmos. El Alavés empezó mandón, dejando la primera ocasión a los quince minutos. Cruzó demasiado Hagi el primer disparo claro de los babazorros. Pero los de Luis García no consiguieron mantener el dominio, y Osasuna decidió dar el paso. Y lo hizo con disparos lejanos, que poco a poco fueron dando peligro a Siviera.

Tras coger aire en la pausa de hidratación, llegaría el gol con un zapatazo de Arnaiz que dejó a la grada con la boca abierta, incluido, al propio Siviera. Sin embargo, el Alavés quiso contrarrestar al instante, con un centro de Hagi que cabeceó Rioja. Pero aquí decidió aparecer Herrera, con un auténtico paradón. Y antes del descanso, anticipándose a otro centro peligroso, cortaría una reacción inmejorable del Alavés para buscar el empate.

En la segunda mitad, de nuevo empezó valiente el Alavés, que volvió a chocar con Herrera. Tercera parada salvadora del guardameta, a bocajarro, desquiciando a un Hagi incrédulo con la ocasión. Pero las intenciones del Alavés sufrieron otro jarro de agua fría en forma de roja, alimentando de nuevo los motivos de queja de Luis García. Se escapó Arnaiz en una contra y, tras irse el control, Blanco chocó de forma fortuita para acabar derribando al atacante. Sin revisión de VAR, el Alavés vio cómo se quedaba con uno menos sin casi explicación.

Mientras seguía negando con la cabeza al colegiado y asistentes, Luis García buscó la luz metiendo carne al asador, y entraron de golpe Benavidez, Gorosabel y Samu. El equipo lo notó, con una ocasión clara de Duarte. Jugada de Rioja por la izquierda. Pase raso al corazón del área. Samu dejó de cara y Duarte mandó a las nubes el zurdazo.

A medida que perdía el control Osasuna, volvió a ver la esperanza el Alavés para irse al ataque. Los cambios de Arrasate no mejoraron al equipo, incluso fueron un problema. Mojica, en solo tres minutos, acabó en el suelo con problemas musculares en el glúteo que le impidieron continuar. La tensión fue escalando, aumentando la agresividad de los de Vitoria y las pérdidas de tiempo de los navarros. Herrera, que acariciaba el MVP del partido, acabó el partido desde el banquillo por problemas musculares. Despertó la sinfonía de pitidos, y la ira de Luis García, en dos ocasiones que tuvo que ser intervenido. La desesperación que ganaba más enteros en el cuadro babazorro, acabó a punto de colapsar el partido tras ver como Rubén García estrellaba el 0-2 en el larguero.

El cansancio empezó a pesar en ambos equipos, pero el Alavés siguió peleando un empate casi milagroso. Hasta que Budimir, en el 89, aprovechó el pase en bandeja de Areso para sentenciar ante Sivera. El duelo tuvo un desenlace que da luz al túnel rojillo, que rompe con un mes sin conocer la victoria. Sin embargo, para Luis García, con más motivos de sentirse perjudicado por las acciones arbitrales.