Preocupación con un Arda Güler "deprimido" tras un tratamiento fallido
El Real Madrid rebaja las expectativas con el turco, 'tocado' con sus dos últimas lesiones. Su calvario comenzó en Estados Unidos.

La confianza con Arda Güler (18 años) en el Real Madrid sigue intacta. Desde su llegada, con o sin lesión, la idea era formar al futbolista de cara al futuro. Hacer crecer las buenas sensaciones que había mostrado en el Fenerbahçe y convertirlo en un mediocampista para la próxima década. Sin embargo, los últimos acontecimientos han mezclado esa confianza con cierta preocupación por su estado físico. Tanto que ya ni se quiere oír hablar de una fecha para su regreso. Sólo paciencia y trabajo para bajar las expectativas y los nervios respecto a su debut.
Se lesionó antes del duelo contra el Braga. Sentía dolor en la zona del cuádriceps de la pierna derecha, pero se sentó en el banquillo. Al día siguiente, las pruebas confirmaron que se trataba de algo más que una simple molestia. Una nueva lesión en una zona similar a la anterior, aunque en la otra pierna, y que le va a tener como mínimo otro mes KO. Esto hundió al chico y desató algún que otro enfado dentro del club.
Este calvario comenzó en Estados Unidos. En los primeros entrenamientos en Los Ángeles empezó a sufrir problemas en el menisco que lo alejaron del grupo. El club, que cerró la puerta a cualquier filtración, decidió apostar por un tratamiento conservador, promovido, entre otros, por el ya exjefe de los Servicios Médicos Niko Mihic. Aunque se especuló con la posibilidad de que jugase el Clásico de Dallas, nunca existió esa posibilidad. Finalmente volvió a Madrid unos días antes que sus compañeros para continuar la recuperación en Valdebebas, coincidiendo con la publicación de su parte médico.
El 10 de agosto, 20 días después de desaparecer de los entrenamientos, el Madrid anunciaba la operación. El tratamiento conservador no funcionaba y se sometió a una intervención, movimiento que habían recomendado otros doctores desde el primer momento. El caso Arda ha sido clave en la salida de Mihic. Ese primer tratamiento y las posteriores recaídas dejaron tocado al croata, que ya no contaba con la confianza de todo el vestuario. Una situación común en su cargo pero que él no quiso alargar más de la cuenta.
Ansias por volver de un jugador tocado en lo psicológico
Después, las prisas. Desde Valdebebas comentan a Relevo que el ansia por volver a jugar ha marcado sendas recuperaciones. El jugador, sobre el que se han generado unas expectativas por encima de lo normal ha vivido con ilusión pero también con nervios estos meses. Este ha sido uno de los motivos que le han llevado a caer lesionado justo antes de los dos simulacros de debut contra Las Palmas y Braga.
De momento, los preparadores han podido corroborar que necesita mejorar en el aspecto físico. Tiene calidad suficiente para jugar de blanco, pero debe ponerse a tono para aguantar la exigencia de cada entrenamiento en Valdebebas, siempre de alta intensidad, y de jugar cada tres días. Desde que comenzó la temporada apenas ha completado tres sesiones con el grupo, y en dos de ellas acabó lesionado. De ahí que hayan trabajado a conciencia con él en el gimnasio estos meses, aunque todavía le queda mucho camino por recorrer.
Y lo psicológico. Tratar de sacar a Arda de ese bucle de lesiones que le afecta tanto en lo físico como en lo mental. "Está deprimido. Es joven y quiere jugar. Es un pequeño paso atrás. Tenemos el parón para intentar recuperarlo", comentó Ancelotti en rueda de prensa. Le han visto alicaído, incapaz de poder ayudar a sus compañeros y dolido por los golpes de caer cuando estaba a un paso de volver. Un punto en el que se han redoblado los esfuerzos para mantener la tranquilidad. Todo sumado al apoyo que recibe de sus compañeros y del club con la intención de verle lo antes posible sobre el césped.