La paciencia de Xavi, espejo para los jóvenes de hoy: "Se hace difícil volver al filial, pero lo aceptaré"
El técnico pide paciencia a los jóvenes. Él más que nadie sabe lo que cuesta irrumpir en el primer equipo del Barça.

"Las nuevas generaciones quieren ir demasiado rápido", analizaba Xavi este sábado en sala de prensa. Su reflexión, sin concretar en ningún nombre propio, tenía como destinatario a varios de los jóvenes talentos de su plantilla. Los Balde, Pablo Torre, Gavi, Ansu y compañía vienen mostrando máxima ambición, algo que el egarense elogió. Sin embargo, el hoy técnico del Barça quiso recordar lo mucho que cuesta hacerse con un hueco en el primer equipo culé. Él más que nadie sabe que se trata de un ejercicio de paciencia. "Aquí uno estuvo dos años con el '26' en la espalda", reivindicó Xavi antes del partido en Villarreal.
La de Xavi en el Camp Nou fue una ascensión con la dificultad del Everest. Debutó con 18 años en un partido de Supercopa de España frente al Mallorca. Aunque marcó, aquel no sería el inicio de nada. Cuando ya estaba instalado en dinámica del primer equipo, Van Gaal le ordenó regresar al filial. Y eso que un par de meses antes un tanto suyo le había salvado la cabeza al técnico holandés. "Se me hace difícil volver al filial, pero hay que aceptarlo. Van Gaal me dijo que esta semana no tenía sitio en el equipo y estoy aquí para jugar. No me da miedo pensar que lo de jugar en el Barça 'B' va a continuar desde ahora. Pero si es así, así será", analizaba un joven Xavi.
Pep Guardiola se recuperó de su lesión y aquel curso el egarense jugó más partidos con el filial en Segunda (18) que en Primera División (17). Por aquel entonces no estaba claro el futuro de Xavi como azulgrana. El Milan apretó con una suculenta oferta y hubo dudas, aunque la insistencia de la madre del jugador resultó clave para que el centrocampista siguiera en el club.
El curso siguiente no sería ninguna fiesta para el canterano. Solo 110 minutos tras las primeras 13 jornadas de la Liga. Lejos de rendirse, Xavi siguió peleando hasta que empezó a salir el sol. En la 99-00 y 00-01 ganó protagonismo, aunque fue con Carles Rexach en la 2001-02 cuando el de Terrassa empezaría a sentirse titularísimo en la medular. Sus cuatro goles y 13 asistencias en aquella campaña le otorgaron unos galones que reconocieron Van Gaal en su segunda etapa y también Radomir Antic.
Xavi crecía y maduraba, pero tras la Liga de 1999 no volvería a saborear ningún título hasta 2005. La travesía por el desierto, que duró seis años, acabó con la Liga de 2005 con Rijkaard en el banquillo. Hasta los 25 años, Xavi solo había ganado un título como culé. Con bastantes menos, los Pedri, Ansu, Balde, Gavi y compañía ya han saboreado al menos una Supercopa de España -y algunos de ellos también la Copa del Rey ganada con Koeman-. El egarense vivió una época dura para el club y por esto insiste en que el único camino es trabajar y perseverar para revertir la situación. Así lo hizo él y así espera que los hagan los jóvenes diamantes de su plantilla.
Amargos inicios, gloriosa última década
El excapitán se perdió la final de Champions de 2006 por lesión. De hecho, luchó por su primera 'orejona' a los 29 años, en el Barça-Manchester United de Roma. Mientras hoy todo son prisas para llegar a lo más alto, Xavi no olvida que rozaba la trentena cuando vivía su primera noche histórica. Después, viviría dos más: en Wembley 2011 y Berlín 2015, justo antes de abandonar el Barça.
Cuando Xavi apela a la paciencia, pues, lo hace con total conocimiento de causa. No solo él tuvo que esperar. También un Iniesta que con 22 años se vio suplente en la final de la Champions contra el Arsenal en París. De la capacidad del técnico catalán de convencer a sus pupilos de que la gloria requiere cierta espera dependerá que las aguas bajen más o menos revueltas en los próximos meses, sobre todo en el caso de Ansu Fati.