REAL MADRID

La paradoja de Camavinga: se hace grande cuando Ancelotti le 'hace de menos'

El francés quiere crecer en el centro del campo y su entrenador, aunque lo sabe, sigue usándolo de lateral, donde brilla.

Eduardo Camavinga saludando al Santiago Bernabéu./Reuters
Eduardo Camavinga saludando al Santiago Bernabéu. Reuters
Jorge C. Picón

Jorge C. Picón

"Puede actuar como lateral en caso de emergencia". Eso dijo Ancelotti en febrero cuando le preguntaron por la posibilidad de que Camavinga jugase como defensa por el lado izquierdo. Mucho ha cambiado la situación desde entonces, tanto que el pupilo del italiano, queriendo o sin querer, se ha quitado esa etiqueta. Ya es algo más que un lateral de emergencia y el cuerpo técnico lo ve como el principal sustituto de Mendy ahora que este se encuentra de baja.

Contra el Celta se demostró que su sitio, en este momento de la temporada, está en la zaga. Carletto tenía la posibilidad de jugar con Nacho en el lateral izquierdo, colocando a Lucas Vázquez en la derecha. Prefirió dar entrada al francés y cambiar de lado al primero.

Él esperaba gozar de la oportunidad de actuar como pivote. No empieza como '5' un partido con el Real Madrid desde el 19 de marzo (derrota 2-1 contra el Barcelona). Tras aquello, cinco titularidades y todas ellas como lateral izquierdo. No le gusta: el futbolista quiere crecer en la sala de máquinas y siente que se le hace de menos cambiándole de posición.

Ancelotti: «Camavinga tiene algo especial».

Esto no le coartó, hasta tal punto de acabar como el mejor del partido. Participó 113 veces, realizó cinco entradas, dos intercepciones, ganó 11 duelos y acabó robando hasta 12 balones. Por si fuera poco, completó cinco regates, su mejor registro desde que llegó a LaLiga, según datos de Opta.

Se desata la 'Camavinga-manía' en el Bernabéu

Algunas de sus intervenciones desataron la ovación del Santiago Bernabéu, principalmente una. Corría el minuto 60 cuando Iago Aspas salía con clara ventaja en dirección a Courtois y sin nadie por delante. Segundos después el gallego veía como Camavinga le alcanzaba a toda velocidad, yendo al suelo para cortar la acción de forma salvadora. La grada estallaba en aplausos.

Esta nueva posición permite a Ancelotti solventar la baja de Mendy con garantías y completar el puzle. Con el ex Rennes en el lateral, Valverde puede jugar en el medio y, sobre todo, se abre un hueco para Rodrygo en el ataque. El principal damnificado es Tchouameni, que a pesar de recuperar su mejor nivel se ha visto relegado al banquillo en partidos de altos vuelos.

Gente cercana al futbolista lo ve en plena forma. Más allá de su innata capacidad física, ha llegado a este tramo de temporada al 100% en cuerpo y mente. Concentrado en conseguir los dos títulos que quedan en juego (Champions y Copa) una vez LaLiga se ha puesto cuesta arriba. Ancelotti y su cuerpo técnico están plenamente convencidos de que se ha convertido en un indiscutible. "Tiene algo especial", comentaba el italiano tras ganar al Celta. Él asume la responsabilidad, pero su plan no cambia: quiere marcar diferencias en el centro del campo.