REAL MADRID 2 - CELTA 0

Asensio y Camavinga se motivan con LaLiga

El balear abrió el marcador y asistió a Militao y Camavinga se exhibió. El Celta no tuvo nervio. El Madrid duerme a ocho puntos del Barça.

Asensio celebra con sus compañeros el primer gol del Real Madrid al Celta. /EP
Asensio celebra con sus compañeros el primer gol del Real Madrid al Celta. EP
Sergio Gómez

Sergio Gómez

El Real Madrid sigue llenando en LaLiga la caja registradora, con las razones que le dan las matemáticas y el empeño del Barça en alargar el final. El clavo ardiente este domingo tiene color rojiblanco. Contra el Celta prolongó la euforia europea y dejó otro triunfo convincente, como si el equipo, juegue quien juegue, renuncie a dejarse ir por prestigio y por obligación. Es más difícil presentarse con seguridad a las grandes citas si llevas semanas deambulando, con las ropas hechas jirones y oliendo regular. Se trata de ganar y llegar con buen humor a la final de Copa, la última frontera para lograr en dos años lo que otros no logran en una vida, y a la guerra de dos mundos que serán las semifinales contra el Manchester City.

Lo hizo ante el Celta con goles de Asensio y Militao y varias conclusiones. El balear es ahora un jugador irreprochable, el central brasileño es insustituible (ay, el City), el equipo ha sellado la puerta, Vinicius es un espectáculo aunque no marque, Ceballos gobierna como no sabe hacerlo Tchouameni, Benzema aprieta pero ahora no ahoga y Camavinga lo es todo. Demasiado armamento para un conjunto vigués al que Carvalhal había sacado de la depresión, pero que el último resbalón contra el Mallorca le dejó en zona de nadie y, tal vez, sin suficientes estímulos. Tampoco le ayudó la 'ausencia' de Aspas, su jugador más influyente y, en el Bernabéu, el más desaparecido. El Real Madrid ganó con comodidad y se pone a ocho puntos del Barça a la espera de que este domingo el Atlético le haga un favor para desempolvar la calculadora. Los de Cholo deben decidir en el Camp Nou si hay Liga...

CAMAVINGA

💯 Mis 'dieses'

Camavinga es una bendición para Ancelotti porque se acomoda a todos los cometidos. Ha acabado por aceptar su nomadismo. Jugador plástico y que crea 'hype', en vocabulario moderno, su rendimiento pesa mucho en la crecida del Real Madrid. Poco a poco ha ido corrigiendo sus problemas de dispersión y se ha convertido en un estallido. Su juego abrasivo ha sorprendido a propios, extraños y a Tchouameni, que ha visto cómo ha pasado de rol intocable por ser el único recuperador natural tras la salida de Casemiro a una alternativa más para Ancelotti. Aunque en sus últimos partidos mostró mejor semblante, el atrevimiento de Camavinga le ha ido comiendo terreno hasta verse varios cuerpos por detrás. Como Ancelotti encontró su centro del campo para las grandes noches (Valverde-Kroos-Modric) y el nivel de Eduardo le esposa al once, el técnico le ubica de '3': contra el Celta volvió a sobresalir con poderío físico, una bestia que no entiende de jaulas, está de punta en blanco y a la que le motivan absolutamente todos los frentes.

Su ascenso sacrifica a Tchouameni, que está en modo avión. Y no nos referimos a que juega con el queroseno como combustible, sino que está pero en versión de bolsillo. Ante los de Carvalhal fue titular y volvió a no imponer, a no ser trascendental, a cometer algún error grosero en el pase, a no ser como Asensio…

Camavinga se exhibió contra el Celta.
Camavinga se exhibió contra el Celta.

ASENSIO

😎 Me reafirmo

De censurado a ovacionado. Ese es el trayecto recorrido por Marco Asensio en solo unos pocos meses. En septiembre el Bernabéu era un rumor cuando el balear tocaba la pelota, siempre con esa imagen de jugador a medias, abandonado a lo que dispongan las musas. En primavera, afición y Asensio caminan de la mano, reconciliados gracias a partidos como este. Como los últimos. Ya no solo tiene buenos puntos, ahora se adueña de la conversación. Y lo hace con su mejor arma, el olfato de gol.

Contra el Celta, se aprovechó de una asistencia de Vinicius para marcar su undécimo gol de la temporada, ocho en Liga, sólo uno menos que el brasileño. Después le envió un plátano desde el córner a Militao para que hiciese el 2-0. Los jugadores a los que visita con frecuencia la inspiración se suelen tomar un respiro a lo largo de los partidos y luego intentar lanzar su destello. Es el caso de Asensio. O era. Porque en las últimas semanas ha dejado a un lado sus vaivenes para estabilizarse en una agradable regularidad. Un dato refleja esa solidez: Asensio ha hecho ocho 8 goles en 2023 entre todas las competiciones, más que cualquier jugador español de las cinco grandes ligas de Europa.

Asensio celebra su gol contra el Celta.
Asensio celebra su gol contra el Celta.

VINICIUS

💬 Tengo un WhatsApp para ti...

"Vinicius no entiende de calendarios". No se achica y nada afecta a su entusiasmo juvenil. En cada partido tiene su habitación reservada. "Cuando los demás bajan, yo subo", dice para presumir de físico. La juventud es un tesoro. Y la autoestima es la mejor gasolina. No todo es músculo. Conserva el ingenio que trajo desde Brasil con 18 años y le ha incorporado el poso del juego que le ha dado rodearse de licenciados. Ya no hay duda de que se ha instalado en la élite.

La vara que mide su trascendencia es la misma que en su momento le situó por debajo de marcadores como Araujo, Foyth o Reece James. Los tres supieron aplacarle en su momento. En las últimas dos semanas, el brasileño pudo con ellos con holgura. Ante el Celta volvió a estar en todas, empujando contra la defensa hasta poder entrar. Y lo logró en el 41' con una galopada para apuntarse en el bloc de notas su pase de gol número 18 de la temporada. Está a un tanto (21) y una asistencia de igualar sus registros de la pasada campaña. No le hace falta el tick azul para ser verificado.

Vinicius no paró de correr en todo el partido.
Vinicius no paró de correr en todo el partido.

GABRI VEIGA

🤳 Mi fondo de pantalla

Gabri Veiga se mostró en el Bernabéu al principio y después se diluyó. Entre medias dejó detalles. El centrocampista es el jugador más vistoso de este Celta. Incluso en una mala noche del equipo, se percibió que él reúne virtudes que muchos equipos no acumulan en todo un medio campo. Baila y cuerpea, tiene descaro (el primer remate del partido fue suyo) y visión, vive en torno al balón. Carvalhal le sustituyó en el 61', con el asunto resuelto y para reservarle para otras guerras porque en Madrid ya no era necesario.

El DNI (20 años) dice que Veiga tendría por delante más de una década para recorrer las huellas de Aspas y convertirse en el escudo del Celta. El mercado sugiere otra cosa. Carlos Mouriño, presidente celeste, se agarra con una mano a la camiseta de su perla diciendo que no le quiere vender y con la otra palpa su cartera, consciente de que no le quedará más remedio que abrirla e ingresar el dinero que algún pez gordo deposite en la mesa. 40 millones de euros es un maná para muchos y poco para otros. Los millonarios de la Premier se relamen con el talento de Porriño.

Gabri Veiga, durante el partido del Bernabéu.
Gabri Veiga, durante el partido del Bernabéu.

CEBALLOS

❌ No me ha hecho cambiar de opinión

Ceballos volvió a salir bien parado si hablamos del gobierno de la pelota. Si hay algo que nunca se le puede reprochar es su ánimo para romper constantemente líneas. Un dinamismo e influencia que se adivinaban hace años y que ahora, los minutos, han hecho aflorar. Antes del Mundial sólo había jugado 209'; después 1.190'. Ante el Celta asumió con gratitud la destrucción con energía y la elaboración con ojo, que es como estar en misa y repicar. Aunque volvió a sobrarle alguna conducción de más. Lanza balones como si lanzara cañas de pescar al agua. Uno de ellos fue a parar magistralmente al espacio por detrás del lateral vigués para que Vinicius lo atacara y lo domara. La jugada acabó en el gol de Asensio. Muy trabajador e influyente. Un tipo renovado pendiente de renovar.

Ceballos controla un balón ante Gabri Veiga.
Ceballos controla un balón ante Gabri Veiga.

MILITAO

🚨 Poco se habla de...

Militao no sólo es un central dominante en su parcela. También presume de cabeza cuando se viene arriba. Lo hace con frecuencia y suele salir pegando saltos de felicidad. Como esta noche. Con el Celta defendiendo en zona, el brasileño utilizó sus inabarcables piernas para transformarlas en muelles, impulsarse y volar sobre los cuerpos de los jóvenes celestes. Su testarazo fue firme, incuestionable. Como su momento. Es el defensa más goleador de LaLiga (5) y defensivamente es el valor más seguro del equipo por la forma que tiene de minimizar tiempo y espacio al contrario, con un punto de agresividad y lectura que limitan enormemente el giro del rival. Su baja en la ida de la Champions es de las que duelen.

Momento en el que Militao marca el 2-0.
Momento en el que Militao marca el 2-0.

IAGO ASPAS

📀 Mi 'bonus track'

Iago Aspas es el influencer del Celta. Hay pocos jugadores con más influjo en sus equipos como él. Por eso cuando está lento de movimientos y pensamiento, su equipo lo acusa. Anímica, futbolística y aritméticamente. El de Moaña, que suma 12 goles en esta Liga, lleva cuatro jornadas sin marcar y el conjunto vigués, casualidad o no, no ha conseguido el triunfo. Hoy pudo hacer gol, pero al saltar la última alambrada se encontró con un paradón de Courtois, el portero con más superioridad del momento.

Con 35 años, Aspas sigue siendo la bandera y está en plena carrera por ser el máximo goleador nacional (ahí pugna con Borja Iglesias y Joselu) aunque en las últimas semanas no paga los rescates. Y eso aflige al Celta, demasiado dependiente de su delantero.