OPINIÓN

Pedri y mis magullados botines de piel

Pedri, tras caer lesionado ante el Manchestrer United. /GETTY
Pedri, tras caer lesionado ante el Manchestrer United. GETTY

Me compré hace tres años en Nueva York unos botines de piel de una reconocida marca. Pese a que en Estados Unidos el precio era más bajo que en España, me pasé con creces del presupuesto que suelo destinar para calzado. Pensé: "Las voy a cuidar al máximo, me las pondré solo en las grandes noches y así me durarán 10 años". Cuando el Barça se hizo con Pedri, en verano de 2020, la intención era la misma: disfrutar de su calidad a medio y largo plazo.

Al aterrizar en Barcelona, tardé varios meses en estrenar las botas. Ahí estaban, aún en su cartón perfectamente encajadas. Las estrené, sin miedo, en el cumpleaños de un buen amigo. Igual que Koeman le dio la primera oportunidad al canario en la primera jornada de Liga en 2020. Aquellos 20 minutos serían el principio de todo.

Tras esa noche, mi reluciente calzado volvería al 'banquillo'. No Pedri, cuyo protagonismo en el Barça no dejó de crecer desde entonces. Aquella temporada, el de Tegueste disputó hasta 73 partidos entre su nuevo club y la selección. Una auténtica burrada.

Pedri celebra uno de sus goles esta temporada.  GETTY
Pedri celebra uno de sus goles esta temporada. GETTY

El año pasado ya fue un calvario a nivel de lesiones

Seguí dosificando el uso de mis botines. Para ello, claro, fue básico tener calzado alternativo. De menor calidad, sí, pero suficiente para cumplir en citas del día a día. El centrocampista, en cambio, vio como su presencia era cada vez más necesaria. Quizá por eso se le forzó más de la cuenta con el objetivo de que pudiera jugar en Da Luz ante el Benfica. Lo hizo, y recayó de su lesión. Medio año más tarde, y tras tres meses sin respiro, volvió a caer.

Poco a poco me fui relajando. Los botines eran tan elegantes que empecé a tirar de ellos más de la cuenta. Me los ponía cualquier viernes con mínima intención de trasnochar y también los domingos para ir de vermuts. "¿Para qué usar otros si aquellos eran los mejores?", pensaba.

Algún silogismo similar habrá pasado por la cabeza de Xavi Hernández. En lo que va de curso, el técnico ha utilizado a Pedri un 82% del tiempo total que el centrocampista ha estado disponible. Si quitamos el intrascendente partido en Plzen y el choque copero en Ceuta, el porcentaje sube hasta el 88%. Además, hay que tener en cuenta lo muy comprimido que ha estado el calendario a causa de la disputa del Mundial. Gavi ha jugado el 74% de los minutos que ha estado disponible, mientras que Frenkie de Jong está en un 75%. Y, tanto en el caso del andaluz como del neerlandés, ya son registros considerables.

Pedri, durante su presentación con el Barça.  FC BARCELONA
Pedri, durante su presentación con el Barça. FC BARCELONA

El Barça aún está a tiempo de poner el freno

En un día aparentemente sin peligro, enlacé un copeo de tarde con una salida nocturna. A todos se nos ha complicado la tarde alguna vez. Como no pasé ni por casa para cambiarme, salí con mis botas, ya no tan nuevas pero aún sin heridas de guerra palpables. El drama llegó al día siguiente. Al despertarme, el calzado tenía dos o tres manchas de las que no se van por más que frotes. Los botines aún servían, claro, pero ya no llamaban la atención a nadie.

Si el Barça no pone de una vez por todas el freno con Pedri, corre el riesgo de que le suceda como a mí con mis botines. La temporada pasada fue el primer aviso: la presente, el segundo. Y la reciente recaída, el tercero. Si sigue jugando con fuego, el club puede acabar quemándose. El tinerfeño solo tiene 20 años y en condiciones normales deberíamos poder disfrutar de su magia como mínimo una década más. Para ello, hará falta que los técnicos entiendan que, por muy bueno que sea, Pedri no es un robot y no se le puede exprimir como hasta ahora. A una plantilla como la del Barça se le presuponen recursos de sobra para sacar adelante partidos contra rivales de la parte media o baja de la tabla.

Yo ya no estoy a tiempo con mis botines. Ahora son unos más del montón. Pero el Barça sí lo está con el centrocampista. Si lo cuida y dosifica, el de Tegueste seguirá brillando por los campos muchos años más.