El GPS de Pellegrini repite las coordenadas de Europa
El Betis finaliza el segundo tercio de LaLiga en cifras similares a las de sus tres temporadas anteriores con el entrenador chileno.

La victoria ante el Athletic, con una gran imagen del Betis, calmó los ánimos en Heliópolis, revueltos tras la dolorosa eliminación ante el Dinamo Zagreb. Aunque el equipo verdiblanco haya rendido por debajo de las expectativas en las competiciones cortas, en LaLiga Pellegrini mantiene el GPS en perfecto funcionamiento. Cumplido el segundo tercio del torneo liguero, el cuadro bético mantiene un ritmo similar al de las tres temporadas anteriores, en las que siempre acabó clasificándose para los torneos continentales.
El Ingeniero es un técnico calculador, por más que en muchas ocasiones apunte a aspectos mentales para encontrarle una explicación a las cuestiones futbolísticas. La cifra de 60 puntos es casi una obsesión para Pellegrini, que la considera la puntuación que asegura la presencia en Europa, una constante en todas sus temporadas como entrenador en España. Con el triunfo ante el Athletic, el Betis ha sumado 21 puntos en el segundo tercio de la competición, la misma cifra que en el primero y una media adecuada para alcanzar ese registro pretendido por el cuerpo técnico.
El gran objetivo del entrenador es repetir clasificación europea. El presupuesto del Betis se mantiene estable con esos ingresos añadidos que otorga la participación en Europa, aunque este año disminuirán en parte por los fracasos en la Europa League y la Conference, lo que obligará a realizar ajustes y, seguramente, a buscar alguna venta añadida el próximo verano. "Podemos llegar a cuartos o semifinales y luego quedar eliminados, lo que no valdría para nada. Pero no se puede descuidar LaLiga, sería quedarse sin objetivos hasta el final", aseguró el propio entrenador en días recientes para resaltar esa preponderancia del torneo liguero.
Desde el principio de temporada, el cuerpo técnico sabía que este año sería difícil avanzar en las competiciones europeas. Los problemas en la planificación -no sólo el traspaso de Luiz Felipe que generó la mayor controversia pública- mermaban la plantilla para la Europa League primero y la Conference después. La política de rotaciones que el técnico considera imprescindible se ha visto afectada con un menor rendimiento en Europa, pero no en LaLiga, donde Pellegrini no permite equivocaciones que pongan en peligro el objetivo.
Repasando las cifras de años anteriores, el Betis está en sus números. En el primer año de Pellegrini, en el que sólo sumó 16 puntos en el primer tercio, el equipo verdiblanco conseguía 42 a estas alturas; en su segunda temporada, la más completa, los verdiblancos sumaban 46 unidades tras la jornada vigésimo sexta; y en la pasada, los heliopolitanos acumulaban 45 puntos, aunque el equipo llegó justo al último tercio, en el que sumó los 15 necesarios para llegar a 60. "Este año LaLiga en números es parecida a la de años anteriores", apuntó Pellegrini, siempre con esas referencias en la cabeza.
De hecho, el técnico acabó decepcionado la primera vuelta tras la derrota en Vigo, que dejó al Betis con 28 puntos y sabiendo que necesitaría mejorar en la segunda para alcanzar esos 60 de obligado cumplimiento en su libreto. Y, hasta el momento, el Betis ha elevado su rendimiento con 14 puntos en siete partidos, que lo colocan en la media necesaria para compensar en el segundo tramo lo que necesitaba.
Pendientes de Aitor Ruibal y Altimira
Tanto Aitor Ruibal como Sergi Altimira no pudieron completar el encuentro ante el Athletic. El lateral se marchó en el segundo tiempo tras sufrir un esguince de tobillo -en el entrenamiento del lunes apareció con muletas- y hoy será examinado para conocer el alcance exacto; el centrocampista, mientras tanto, fue cambiado en el descanso y también será sometido hoy a pruebas médicas. Distinto fue el caso de Nabil Fekir, que se entrenará esta semana con una máscara de protección, después de que en el duelo ante el equipo vasco sufriera una fractura de los huesos propios de la nariz.