Pepe Mel: "Ramazani dijo que yo era su padre, a ver si me hace caso y no le tengo que quitar la merienda"
El técnico del Almería se mordió la lengua para hablar de la expulsión del extremo, que le acabó costando al equipo el empate.

El entrenador del Almería, Pepe Mel, afirmó tras la derrota por 1-2 ante el Villarreal, que llegó en la prolongación del partido, que fueron "muchísimo mejores" que el rival, algo que también reconoció su colega Marcelino García Toral.
"Si hubiera en el estadio, que seguramente lo habrá, uno que no es español y que ha venido a ver el fútbol, si luego le dicen que los que iban de rayas rojas y blancas son los últimos, pues no se lo cree. Yo estoy contento con lo que he visto a nivel futbolístico, porque creo que mi equipo ha estado a un muy buen nivel. Además, hay que tener en cuenta siempre al que tienes enfrente. Lo tuve en cuenta el otro día en San Sebastián y hoy igual", argumentó.
"Hemos jugado contra dos equipos que normalmente están en 'Champions' y que pelean por la zona noble, y sacamos un buen resultado y estuvimos a punto de ganar en San Sebastián y hoy hemos sido mejores, lo ha dicho su entrenador, así que yo no me voy a extender en eso", reiteró.
Acta demoledora contra Ramazani
Según el árbitro del encuentro, Jesús Gil Manzano, "una vez finalizado el partido y dentro del túnel de vestuarios, el jugador Largie Ramazani se acercó a mí de forma agresiva y con actitud intimidatoria, sin llegar a contactar conmigo físicamente debido a que fue sujetado por cuatro miembros del equipo local aproximadamente. Una vez fue apartado, se dirigió a mí gritándome en los siguientes términos: "¡Fucking dickhead!, "¡fucking cunt!", "¡fucking idiot!"" (lo que en castellano viene a traducirse como "jodido cabeza-polla, jodido coño, jodido idiota").
Sobre la expulsión del jugador minutos antes, Pepe Mel dijo que prefiere "mañana hablar con los futbolistas estando todos más serenos". "Sin duda alguna ha sido un mal momento, porque se habían hecho ya los cambios para ir arriba con todo. No valía el 1-1", apostilló.
Fue varias veces preguntado por este tema y se mordió la lengua: "Lo peor que tenemos los profesionales y sobre todo los entrenadores es que estamos a 200 pulsaciones y es fácil venir aquí a desahogarte, pero a la hora te arrepientes de todo lo que has dicho. (...) La enseñanza en un futbolista joven está en muchas cosas y eso tiene que aprenderlo. Ser futbolista es un oficio, no es solo jugar bien con el balón, son muchas cosas. Hablaré con él mañana porque si no lo voy a terminar diciendo aquí. Escuché un día que dijo que yo era su padre, pues a ver si hace caso a su padre y no le tengo que quitar la merienda".