Pedri y Gavi: los peques se van de marcha
Como Baby Bink en la famosa película, Pedri y Gavi ya desafían a los 'mayores' con solo 19 y 18 años respectivamente.

Cuando Patrick Read Johnson dirigió 'El peque se va de marcha', aún quedaban ocho y diez años para que Pedri y Gavi nacieran. Ninguno de los dos ha visto la película, pero si lo hicieran, se verían reflejados en ella. Baby Bink, un atrevido bebé, desafía a dos personas adultas que le tienen secuestrado. Sin miedo y dispuesta a explorar, la criatura tira de lo aprendido en su libro de cuentos para pasarlo en grande. Casi tanto como lo están haciendo el tinerfeño y el andaluz sobre el césped. A sus 19 y 18 años respectivamente, ambos se codean ya con los mayores.
La imagen de este lunes en el 'Théatre du Châtelet' de París resume a la perfección la realidad de un club en manos de la juventud. Pedri, hasta ayer último ganador del Trofeo Kopa, entregó el distintivo a su compañero de equipo. El relevo, de azulgrana a azulgrana, confirma lo que ya es el Barça pero, sobre todo, lo que puede llegar a ser en los próximos años.
A Pedri y Gavi les ha tocado comandar la nave antes de lo esperado. Mitos como Iniesta o Xavi necesitaron acumular muchas horas de banquillo antes de asumir la batuta en la medular. Según 'Transfermarkt', al ex de Las Palmas le corresponde un valor de mercado de 90 millones de euros. Ningún otro centrocampista del mundo supera tal tasación. Gavi, por su parte, es quinto del ranking con 70.

Trabajo y perfil bajo ante el 'ruido' institucional
El ser humano tiende a empatizar con aquel que vive una situación similar. Y, en tiempos de transición compleja en el Barça, con los más experimentados en el foco, Pedri y Gavi se han subido al mismo coche. Es un vehículo humilde en el que se trabaja con perfil bajo para no herir las sensibilidades de quienes viven sus últimos meses en el club.
Los dos centrocampistas también viajan juntos en lo literal. De hecho, Pedri ejerce de chófer del andaluz, que todavía no tiene el permiso de conducir. Es ahí donde, entre otros momentos, encuentran su intimidad para intercambiar opiniones y sensaciones. "Ver a Gavi aquí es un orgullo. Paso muchas horas con él, me encanta tenerlo a mi lado y ojalá podamos estar muchos años más juntos", admitió el canario este lunes.

Perfiles complementarios sobre el verde
Sobre el césped también se buscan. En los entrenamientos suelen juntarse para calentar. Y ya han dejado alguna que otra escena de malabares como las que ofrecían en su día Dani Alves y Leo Messi. Ambos comandan el centro del campo del Barça pero cada uno lo hace a su manera: Pedri con mayor creatividad y Gavi con la intensidad por bandera.
Aprendiendo de Xavi, uno de sus ídolos, ambos están focalizados en seguir creciendo. El tinerfeño busca incrementar sus registros goleadores; el de Los Palacios, encontrar más espacios entre líneas. Con más de una década de fútbol por delante, cuesta intuir dónde está su techo. Los 'peques' ya van de marcha por Europa y los títulos individuales empiezan a llegar. Para convertirse en leyenda harán falta, eso sí, los colectivos.