REAL MADRID

La plantilla del Real Madrid abraza el nuevo sistema de Ancelotti

Desde el vestuario aseguran que el equipo se sintió cómodo contra el Milan, aunque reconocen que falta mucho trabajo por delante.

Rodrygo y Valverde se abrazan tras uno de los goles del uruguayo contra el Milan./Reuters
Rodrygo y Valverde se abrazan tras uno de los goles del uruguayo contra el Milan. Reuters
Jorge C. Picón

Jorge C. Picón

Los Angeles.- El Real Madrid ha comenzado la pretemporada con el nuevo sistema como novedad. Todos alrededor del equipo hablan de la obsesión de Ancelotti por conseguir que su equipo se adapte a los cuatro centrocampistas en rombo. La primera prueba, contra el Milan, resultó satisfactoria, pero queda mucho camino por delante y así lo ven dentro del vestuario, donde abrazan la idea del técnico y se comprometen a hacer que funcione.

Los jugadores aseguran haberse sentido cómodos en el Rose Bowl, saliendo del estadio con la sensación de que el plan puede funcionar. Se hicieron muchas cosas bien a pesar de llevar trabajando muy pocas semanas, algunos de los futbolistas apenas unos días. Durante muchos minutos de toda la primera mitad y toda la segunda mitad, el equipo se mostró muy junto y con las ideas claras de lo que debía hacer, aunque no siempre saliese.

Respecto a los errores defensivos, no preocupan demasiado. Queda mucha pretemporada y aún más por ajustar. El año pasado, con el tan exitoso 4-3-3, el equipo sufrió mucho atrás, por lo que, afirman, no se trata de una cuestión del esquema. Ancelotti sigue empeñado en que la solidez se consigue con compromiso defensivo. Para ello, todos los futbolistas deben respetar su posición y llevar a cabo los movimientos adecuados. En ese sentido, sí que el italiano ve un déficit en los costados, donde los laterales rivales pueden encontrar mucho camino si los interiores blancos no leen la jugada con anticipación.

Entrenamiento del Real Madrid en Los Angeles.EFE

Hay jugadores a los que les puede costar un poco más asumir su nueva labor. Camavinga, por ejemplo, llegó tarde más de una ocasión y pecó de impetuoso en otras. Para los interiores como él es clave adelantarse al pase del rival y, en caso de no llegar, tratar de impedir que jueguen hacia delante.

Otro en quien hace mucho hincapié es Vinicius, al cual se le puede liberar algo más de trabajo defensivo pero, en situaciones de ataque, debe intercambiar posiciones de banda y de delantero centro, como sucedió en su gol contra el Milan. El brasileño tiene un trabajo muy concreto en la presión y Ancelotti ha charlado con él en un par de ocasiones para explicarle su rol y hacer su adaptación más sencilla tras la baja de Benzema, su socio habitual hasta este verano. No se trata de un cambio radical, sino de detalles, pero que pueden marcar la diferencia.

Los siguientes partidos van a condicionar el devenir de este nuevo sistema. Las sensaciones son positivas, pero quieren confirmarlas contra Manchester United, Barcelona y Juventus. En caso de no funcionar, se podría optar por un 4-2-3-1, otro esquema que se adapta bien a las características de la plantilla. En todo caso, el rombo se va a quedar por un tiempo más y con él Ancelotti quiere luchar por todo. El vestuario lo secunda.