La vida de Carlos Busquets, el portero "sin manos" que encumbró Cruyff y repudió Van Gaal: "Flipaban con él en los rondos"
Carlos Busquets, que estuvo ocho temporadas en el Barça, es actualmente el delegado del Barça Atlètic.

Es difícil no acordarse de Carlos Busquets (Barcelona, 1967). El padre de Sergio fue portero del primer equipo del FC Barcelona desde la temporada 1990 hasta 1998. Su indumentaria con pantalones largos le caracterizaba. "Era muy mítico", explican algunos de los futbolistas que compartieron vestuario con Busi. También marcó un antes y un después en el juego con los pies de los porteros. "Haberme recorrido todo el campo me ayuda mucho, sobre todo en el sistema de Cruyff, en el que el portero juega adelantado. Si te viene un rival, sé reaccionar. La paso, le doy fuerte al balón...", reconoció en su día el excancerbero.
Carlos se formó en las categorías inferiores del CD Ciutat Badia. Jugaba de delantero y portero. En edad de infantil se incorporó al fútbol base azulgrana para ser exclusivamente meta. Dominaba el juego de pies y vivía fuera del área. "Le ayudó el haber jugado de delantero", considera su entorno. "Johan le daba mucha importancia al aspecto técnico y de ejecución, y Busquets lo dominaba", recuerda a Relevo Lluís Carreras, exfutbolista del Barça. "El portero sin manos" publicó en su día l'Équipe. "No se le puede definir mejor. Era valiente y un punto temerario y eso hacía que no se arrugara. Era muy listo", explica el periodista Ramon Besa, que vivió de primera mano toda aquella época de Busquets en el primer equipo.
😎 El gol VIRAL en pròpia porta del porter del Leverkusen ens recorda al de Carles Busquets jugant amb el Barça...i a tu?
— Esport3 (@esport3) September 8, 2022
Més 👉 https://t.co/UALMYD8Eb4#ChampionsTV3 pic.twitter.com/I52nfv0msV
El de Badia disputó 117 partidos como titular. Cuando subió al primer equipo vivió a la sombra de Andoni Zubizarreta. Levantó hasta cinco Ligas y ganó desde el banquillo la primera Copa de Europa del club en 1992 ante la Sampdoria en Wembley. Jugó poco. "Cuando le tocó no estuvo muy acertado. Se recuerdan mucho sus errores, como el que cometió ante el Manchester United en la Recopa o ante el Bayern en Múnich en la UEFA con un gol desde el medio del campo en un momento en el que Cruyff apostó por la cantera", añade Besa. "Cuando Busquets tenía la pelota, el Barça jugaba y atacaba con 12, pero el problema era cuando no tenía la pelota. Con balón parecía un jugador de campo más y te garantizaba una buena salida. Golpeaba bien, tenía una velocidad mental terrible y te permitía jugar con superioridad numérica, pero sufría cuando no tenía la pelota", insiste.
"Lo que más destacaría es su personalidad. Cruyff exigía mucho y cambió la portería del Barça. Le daba mucha importancia a jugar con los pies. Busquets tenía presión, arriesgaba, jugaba con los pies fuera del área y nunca lo veías nervioso", detalla Carreras, que coincidió con Busi. "Lo conozco desde que era infantil. Me acuerdo cuando vino a entrenar cuando era pequeño. Nos llamó mucho la atención por su agilidad y lo que hacía en la portería. Era muy delgadito, con el pelo largo y nos sorprendió como se movía. Era ágil y rápido. Con el paso de los años maduró en todos los sentidos", recuerda Guillermo Amor, exfutbolista del mítico 'Dream Team'. El alicantino estuvo diez años en Can Barça y compartió vestuario con el guardameta. "Con los pies jugaba muy bien. Incluso había partidos de entrenamiento y pachangas en los que jugaba de jugador. Fue una clara apuesta de Johan", destaca.
Con la final de Atenas llegó su oportunidad
Tras unos años en el ostracismo y tras la derrota en la final de la Champions en Atenas ante el Milan por 0-4, Johan Cruyff decidió prescindir de Zubi. El Barça fichó a Julen Lopetegui, que encajó cinco goles en su debut ante el Zaragoza en la Supercopa de España. Esa actuación le otorgó la titularidad a Busquets. "Era un momento delicado. Zubi era muy fiable y regular. También se fue Unzué y mucha gente le recriminó a Cruyff que fuera un capricho, pero recuerdo en un rondo en Manchester que los periodistas fliparon que fuera Busquets el que tocaba el balón de esa manera", subraya Ramón Besa. Cruyff tenía una predilección especial por los porteros que jugaban con los pies, y a Zubizarreta le costó. "En Holanda siempre se discute a los porteros. Era un tema de cultura y posesión y si se defendía bien se sufría poco porque el rival no llegaba a portería", insiste el periodista barcelonés.
"En Manchester hubo periodistas que fliparon con el toque de balón de Busquets en un rondo"
Periodista"Johan al final convirtió al portero en un jugador más y eso multiplicó la exigencia. El uno contra uno es una de las cualidades que conllevaba jugar de portero en el sistema del Barça. El rival a lo mejor tiene una ocasión, pero clarísima, uno contra uno, y Busi en el uno contra uno era un portero que aguantaba muchísimo. Yo recuerdo que solucionó cantidad, pero cantidad, de ocasiones. Era un gran portero, pero fue muy criticado y muchas veces para atacar a Johan. O sea, para mí, tenía una cualidad innata. Ese uno contra uno, por ejemplo, yo nunca lo he sabido tener. Yo tenía a lo mejor otros conceptos, otras características, pero ese uno contra uno, con la solvencia que él aguantaba, que se quedaba de pie, aguantando tranquilamente", explicó en una entrevista a Relevo Jesús Mariano Angoy, guardameta del Barça y yerno de Cruyff.
La salida de Cruyff acabó con la etapa de Busi
El despido de Cruyff puso punto y final con la etapa de Busquets. La llegada de Bobby Robson y el fichaje de Vítor Baía le relegaron nuevamente a un segundo plano. El fichaje de Louis van Gaal unas temporadas más tarde y el de su compatriota bajo palos Ruud Hesp acabó por apartarlo definitivamente. "Dicen que los porteros están sonados, cariñosamente hablando, y Busi, era el ejemplo número uno porque no sabías por donde te podía salir. Te defendía a muerte. Era muy buen compañero, muy legal y humilde. Su personalidad le permitió ser portero del Barça. Fue listo y supo formarse como entrenador de porteros y continúa vinculado al club. Se movía muy bien, como Johan (Cruyff). Más que inteligentes eran muy listos. Busi era un tío diez", describe Lluís Carreras.
"Cruyff tenía más calidad que Van Gaal", criticó el portero de Badia, que salió del club el verano de 1998 cargando duramente contra Van Gaal. "Me ha faltado al respeto porque fue por razones personales y no deportivas, por lo que me apartó del equipo. A partir de unas declaraciones que hice dejó de confiar en mí". Tras abandonar el Barça, el de Ciutat Badia se marchó a la Unió Esportiva Lleida. Estuvo desde la temporada 1998 hasta 2002 antes de retirarse tras perder protagonismo. El primer año le entrenó Víctor Muñoz. "Era un buen portero distinto a los demás. Era un jugador muy rápido y veloz. Tenía una capacidad de reacción muy importante. No era el típico portero alto y grande. Era uno de los pioneros de jugar con los pies a un nivel altísimo. Se anticipaba a muchas jugadas. Veía el futbol bien. Yo siempre decía que si juegas en el Barça es porque eres un portero muy bueno", comenta el extécnico en una conversación telefónica con Relevo. "Era muy vivo, de calle. Se notaba que empezó a jugar en la calle. Era listo, honrado y tenía su propia personalidad. Cuando vienes de un equipo grande te miran con otros ojos en el vestuario y tienes una perspectiva diferente al resto", detalla.
Actualmente, y después de ser entrenador de porteros del primer equipo del Barça con Pep Guardiola, época en la que coincidió con su hijo Sergio, y también del filial, Carlos es el actual delegado del Barça Atlètic desde finales de 2023 tras el ascenso de Toni Alonso al primer equipo.