Preocupación con Militao: "el mejor central del mundo"... pero con lagunas importantes
El club y Ancelotti, que mantienen su confianza en él, todavía le ven lejos de su mejor nivel.

El Real Madrid inicia la Liga en San Mamés este sábado (21:30) después de una pretemporada irregular y de balance dispar. Convenció el juego, pero faltaron goles y contundencia defensiva, sobre todo en las derrotas ante Barça y Juventus. Vinicius, Bellingham y Tchouameni fueron las notas positivas... y otros como Nacho o Mendy no terminaron de convencer. En este último grupo también se encuentra Militao, cuyo caso, sin terminar de hacer saltar las alarmas, sí causa cierta preocupación entre el club y el cuerpo técnico.
Todos saben de las condiciones del brasileño y de su nivel real cuando está centrado (Ancelotti le elevó a la categoría de "mejor central del mundo" en varias ocasiones), pero inquietan sus despistes, su falta de concentración en momentos importantes y una autosuficiencia que le lleva a cometer errores. Militao es un jugador que confía mucho en su poderío físico... y en ocasiones ese exceso de seguridad le perjudica. En el Clásico se le vieron las costuras y en la despedida de la gira contra la Juve fue suplente.
Todo esto se suma, además, a su mal final de temporada 22-23. De agosto a abril estuvo excelso y demostró ser el líder de la defensa, pero su rendimiento descendió de forma notable en el último mes y medio de competición. Carletto también le dio algún palo ("tiene que despertar pronto", dijo de él tras una mala actuación frente a la Real) y encadenó varios partidos con fallos groseros. Los altibajos en una campaña, y más para un jugador joven, se entienden como algo normal, pero en el staff tienen claro de dónde vienen sus lagunas y dónde está su margen de mejora: en la concentración.
Cuando el brasileño está metido en el partido, pocos defensas en el mundo pueden mirarle a los ojos; cuando pierde el foco, en cambio, se convierte en un central vulnerable y tendente a la distracción. Devolverle al redil será una de las tareas para el míster... y para sus compañeros.
La importancia de Casemiro
Desde que llegó a Valdebebas en 2019, Militao encontró en su compatriota Casemiro a un 'padre' para él. El mediocentro, que conocía a la perfección lo que supone llegar tan pronto al club más exigente del mundo, le arropó desde el principio y le enseñó lo que significa a todos los niveles ser jugador del Real Madrid. Con su marcha al Manchester United el verano pasado, el '3' perdió a la figura que le guiaba y que, con cariño, se encargaba de bajarle de las nubes cuando tocaba y pegarle algún que otro toque de atención.
Modric, Kroos y Nacho seguirán ocupando ese rol de faros y veteranos, pero lo normal es que su importancia deportiva descienda año a año y que otros futbolistas vayan asumiendo su papel. Courtois y Alaba, muy vinculados a Militao por sus posiciones en el campo, son dos de los señalados por el club para ejercer de líderes.
Cuatro días para el debut
El arranque liguero será exigente para el Madrid y exigirá una reacción después de las dos últimas derrotas. A pesar de todo, lo normal es que Alaba y Militao formen pareja en el centro de la defensa contra el Athletic. Nacho y Rüdiger tampoco han rendido bien durante el tour por Estados Unidos y Ancelotti, con un ojo puesto en el brasileño, sigue confiando en la pareja que le hizo campeón de Europa hace no tanto. Demanda más al ex del Oporto, pero también al resto del equipo, porque han encajado ocho goles en los cuatro encuentros de pretemporada y no se han mostrado nada fiables atrás.
Curiosamente, seis de esos tantos llegaron con el paulista en el campo. La confianza en él sigue siendo total (fue renovado a comienzos del curso pasado)... pero tiene que reaccionar ya. San Mamés será su primera prueba de fuego.