'El Presidente' Kessie no dimite y busca identidad: oposita a la silla de Busquets
Al centrocampista marfileño le está costando entrar en los planes de Xavi.

Franck Kessie está descontento, pero sigue dispuesto a dar batalla. El marfileño desearía tener más oportunidades, pero sabe que un pequeño gesto es suficiente para cambiar la inercia de las cosas. El Presidente no sonríe en el banquillo, pero es un presidente leal, que no abandona el barco.
El Barcelona, con el aval de Xavi, no se llevó a Kessie solo porque era una oportunidad de mercado a coste cero, sino porque había, o más bien sigue habiendo, un proyecto táctico en torno a él: ser el sustituto de Busquets. El entrenador sabía que eran dos jugadores diferentes, en cuanto a técnica, visión de juego y físico, pero el plan era confiar al marfileño las llaves del pivote en el centro del campo. Hasta la fecha, el plan no ha funcionado en absoluto y Xavi, a estas alturas de la temporada, ve a Kessie más como el sustituto de Gavi que en otro perfil.
También hay que decir que, en los partidos Kessie no ha tenido muchas oportunidades para demostrar lo que puede ser de verdad. Hasta ahora Frank ha jugado 10 encuentros contando todas las competiciones, con un total de 272 minutos sobre el terreno de juego.
Adaptándose a su nueva vida
El Barcelona se llevó a Kessie porque era una oportunidad de mercado. Un jugador diferente que no estaba en la plantilla. Sustituto de Busquets, pero que también puede hacer cuatro roles a la vez, es decir, todas las posiciones del centro del campo. A día de hoy, el marfileño todavía no ha encontrado su lugar dentro del universo blaugrana y está en busca de una identidad.

El presidente se esfuerza y no tiene intención de dimitir. Fuera del campo, la adaptación en Barcelona va bien: tiene su casa a un paso de la Ciudad Deportiva y ve el Camp Nou desde la ventana, que está encantado con él. Vive con su familia, tranquilamente, y su mujer le prepara la comida africana que le recuerda a su hogar: el arroz con pollo picante es un clásico.
Come bien y físicamente está bien. Es un animal. El cuerpo técnico quedó literalmente impresionado por la rapidez con la que se recuperó de aquel problema muscular que tuvo en San Siro. Fue una cura relámpago que pocos habrían aceptado. En una semana volvió a los terrenos de juego, convenciendo a Xavi para que lo alineara en la segunda parte contra el Inter.

Cercano con los suyos
Kessie es un chico humilde y trabajador. En el vestuario no niega la sonrisa a nadie, pero el compañero con el que mejor se lleva es Pedri.
Como curiosidad: entre la familia y la gente de confianza que le acompañó a Barcelona está también su chófer habitual. Un tipo que le sigue desde sus tiempos en Bérgamo, cuando jugaba y marcaba con la Atalanta. "¿Te gustaría venir conmigo?". Por supuesto que sí. Este chico lo dejó todo para acompañarle a España, dedicándose totalmente a él. Así es El Presidente.