FÚTBOL | ENTREVISTA

La confesión de Álvaro Vázquez que desvela la presión invisible que sufren los jugadores: "Estuve con medicación para dormir"

El futbolista catalán atiende a Relevo en su Badalona natal.

Álvaro Vázquez con la camiseta del Espanyol. /RCD ESPANYOL
Álvaro Vázquez con la camiseta del Espanyol. RCD ESPANYOL
Marc Mosull

Marc Mosull

Álvaro Vázquez (Badalona, 1991) rezuma pasión cuando habla de fútbol. Es un enamorado de este deporte y se siente muy orgulloso de haberlo convertido en su trabajo. Le sigue haciendo feliz saltar al verde y es por ello que en verano decidió volver a su Badalona natal para jugar en el club de la ciudad, bajando dos categorías de golpe. Ahora compite en Tercera RFEF y en césped artificial. A juzgar por la ilusión que transmite, si hiciera falta jugaría sobre tierra, como lo hacía en el campo del Trajana o el de la Damm, en los que a base de goles se ganó su fichaje por una de las canteras más importantes del país, la del Espanyol.

De ahí fue directo a Primera División, llegando a debutar en el Santiago Bernabéu en el año 2010. Ahora, a sus 33 años, todavía no se plantea colgar las botas. Su plan pasa por disfrutar cada uno de los encuentros que juegue. Tras más de 250 partidos en el fútbol profesional, Álvaro Vázquez las ha visto de todos los colores y acumula vivencias, algunas brillantes y otras oscuras, para escribir un libro.

Con un discurso sincero y muy maduro, habla con Relevo de sus logros y también de sus episodios más sombríos en una charla desde la parte alta de la tribuna del campo del Badalona; en un estadio de fútbol, como no podía ser de otra manera.

Llegaste al Espanyol en 2005, siendo cadete.

Fue todo muy rápido. Recuerdo que en categorías inferiores era más un tema de divertirse... pero, una vez pasé a juvenil, y el último año de juvenil que fui al filial fue un salto importante. Ahí te das cuenta que vas perdiendo compañeros por el camino porque no todos llegan. En el filial tuve a Josep Clotet y a Óscar Perarnau como entrenadores. Perarnau es el que me sube al filial siendo último año de juvenil. Desde el primer momento confío en mí y me puso de titular. Era Segunda B y subimos Manu Molina, Jordi Amat, Ángel Martínez, Cristian Tello... todos éramos juveniles y subimos a un filial con gente veterana. Fue duro, pero te curte muchísimo. Pasas del fútbol base a competir en el fútbol real.

¿Con quién debutas en el primer equipo?

Con Mauricio Pochettino. Le estoy eternamente agradecido, no solo porque me hiciera debutar, sino porque confió en mí y me mantuvo en el primer equipo hasta que firmé un contrato profesional y fui uno más de la plantilla. Aparte es un gran entrenador y una gran persona. Te hace entender el fútbol y te crees lo que te transmite, que es muy importante.

En tu primer partido como titular marcas gol. ¿Te acuerdas?

¿Cómo no me voy a acordar? Debuto en el Bernabéu y el siguiente partido es en casa contra Osasuna. Era a las cinco de la tarde, dio la alineación antes de comer... desde que supe que iba a ser titular fui una fuente de sudor. Estaba muy nervioso, pero con muchas ganas de que llegara la hora del partido. Una vez fuimos para el campo, ya se me pasó.

Uno de tus goles más recordados es el que le marcaste al Barça en Cornellà, en la temporada 2011-12. Fue un 1-1.

Fue una semana muy buena para mí porque además de marcar al Barça en los últimos minutos y lograr un empate, marqué un hat-trick en Copa del Rey contra el Córdoba. Fueron cuatro goles en tres días. Recuerdo que ante el Barça fui suplente y salté al campo muy revolucionado, el partido te invitaba a eso. No cabía un alma en el campo... fue un día importante. Son momentos que quedan en la memoria y la gente te lo recuerda. Ese gol contra el Barça fue la primera vez que el Espanyol le sacó un punto al Barça en el nuevo estadio. Es algo para recordar.

Eras canterano, empiezas a meter goles... y te comienzan a comparar con Tamudo. ¿Supuso un peso para ti?

Es un peso en la mochila, claro. ¿Quién es Tamudo en el Espanyol? Tú no puedes decirle a un chaval que es el nuevo Tamudo. Al final, Álvaro tendrá su carrera, hará lo que tenga que hacer y Tamudo es la que ha hecho. Es un espejo donde te puedes mirar y le admiras, claro. Aparte, tengo una gran relación con él... suerte que tengo una gran relación con él. Creo que nos equivocamos todos cuando comparamos a todos los jugadores con otros. Cada jugador es un mundo.

Álvaro Vázquez sobre la comparación con Tamudo. RELEVO

En verano de 2012 fichas por el Getafe. ¿Cómo fue tu salida del Espanyol?

Yo tenía un año más de contrato y me llaman para renovar. Yo tenía un contrato que en base a mis méritos deportivos se incrementaba para el siguiente contrato en la renovación. Y ellos decidieron que no, que era un contrato muy alto, que yo era un chico que venía del filial y que no podían permitirse ese contrato. En ese momento, el Espanyol estaba en una situación económica complicada, vendieron a muchos canteranos, y bueno... fueron un poco las formas, de presentarte una renovación muy muy a la baja. Era un salario más bajo del que ya tenía. Entonces, era algo que tanto mi familia como mi representante no lograban entender. Llevábamos una dinámica ascendente y creíamos que como mínimo había que mantener ese contrato y tener unas variables o lo que fuese. El Espanyol no lo veía así... también me debían un dinero de unas primas de años anteriores, y se hizo todo bola porque ellos me presionaban y yo no estaba contento con el contrato que me ofrecían. Ellos, a través de declaraciones en prensa, echaron un poco a la gente encima de mí... no se hicieron las cosas bien, había opciones en el mercado de invierno de venderme a algún club. Las declinaron. Y en verano se hizo con el Getafe, que pujó fuerte y me dio cariño en ese momento.

¿Cómo recuerdas tu paso por el Getafe?

Era mi primera experiencia fuera de casa y eso fue algo complicado. Me fui a Madrid solo, algo que nunca había vivido. Fue un año complicado, el primero. Había mucha gente veterana en ese Getafe, jugábamos un fútbol que no me beneficiaba ni a mí ni a Pablo Sarabia, que también era joven y venía del Castilla. Tanto él, como yo y Paco Alcácer estuvimos en un segundo plano ese año. Y luego me fui cedido al Swansea.

La Premier League... son palabras mayores.

Fue una oportunidad muy buena y tenía muchas ganas, pero creo que no estaba preparado a nivel mental y físico para dar ese salto. Me hubiera gustado que hubiera sido un par de años más tarde. Pero tocó así y me hizo fuerte. Hasta entonces no había tocado muchas pesas, y fue llegar allí y casi lo primero que hicieron es darme una mancuerna (ríe). Es un fútbol mucho más físico, dinámico, más box to box... muy diferente.

Y regresas al Getafe tras la cesión.

El año de vuelta al Getafe fue el mejor de mi carrera a nivel futbolístico. Estaba mental y físicamente muy preparado. Hice goles... aunque también tuve un par de operaciones de hombro que me lastraron un poco. Pero aun así metí diez u once goles en LaLiga. Y al siguiente año, vino el descenso de categoría con el Getafe y vino la vuelta a casa.

¿Qué tal con Ángel Torres?

Muy bien. Es un personaje carismático, muy cercano. Lo que pueda parecer en prensa, no es así realmente. Es muy cercano, amable y cariñoso. Y siempre que me acerco al Coliseum me recibe con los brazos abiertos.

"Recuerdo mi primera convocatoria con el primer equipo del Espanyol. Fue algo increíble. Estaban De la Peña, Luis García, Corominas, Moisés Hurtado, Kameni..."

Álvaro Vázquez Exjugador del RCD Espanuol

Decías que volviste a casa. ¿Por qué regresas al Espanyol?

Tras descender con el Getafe, hablamos con Ángel Torres de que había salarios muy altos para la categoría. Yo o me tocaba el contrato o tenía que salir. Yo le dije que si me tenía que quedar me quedaba, que ya lo hablaríamos, pero que íbamos a buscar una salida. Me llama Quique Sánchez Flores y me dice que me espere porque él iba a firmar con el Espanyol y que iba a ser un nuevo proyecto. Y que quiere que vuelve porque era un jugador de la casa. Al final, se dio todo, pero en el último momento.

En alguna ocasión has manifestado que te arrepientes de haber vuelto al Espanyol.

Sí, sí. No me hizo bien volver porque no tuve la confianza del míster y porque no me encontré bien dentro del campo, me cambiaba de posición. Bueno, no me notaba a gusto. A toro pasado es muy fácil decirlo, pero tenía alguna que otra opción para jugar en otro club. A lo mejor hubiera ido peor, quién sabe, pero sí que es cierto que me arrepiento un poco porque creo que no tuve suerte.

Las lesiones no ayudaron.

Lo pasé mal aquel verano. Fueron dos meses de incertidumbre porque no sabía donde iría a parar. Estuve con medicación para dormir porque me costaba mucho dormir y no descansaba... y llegué, y tuve que ponerme de cero a cien en una semana. Era volver a competir en Primera División con un club que estaba creciendo y que estaba haciendo muchos fichajes. Físicamente y mentalmente tampoco estaba preparado y fueron viniendo lesiones muy continuas que me fueron lastrando.

Dices que te costaba dormir.

Porque desde el club, el Getafe, me presionaban para que yo saliera y yo estaba esperando... La gente no lo llega a saber, pero cuando un jugador tiene opciones para irse y el club no cuenta con él, pues no participas en la totalidad de los entrenamientos, los partidos de pretemporada no los jugaba por orden del club porque ellos querían trabajar con los jugadores que se iban a quedar. No estás en la dinámica del equipo, no tienes el mismo ritmo. Y pasé de cero a cien cuando firmé por el Espanyol y no estaba preparado físicamente tampoco.

Álvaro Vázquez sobre sus problemas para dormir. RELEVO

Volviendo al Espanyol, ¿guardas un buen recuerdo del club?

Por supuesto. Yo soy periquito. No cabe duda de eso. Y el año pasado fui al partido del ascenso y la gente me paraba, me mostraba muchísimo cariño. Me daban abrazos y estaban muy contentos de que estuviera allí en ese día tan importante. Y yo estoy muy agradecido. Le agradezco todo a nivel futbolístico al Espanyol.

Después pasaste por Nàstic, Zaragoza, Sporting, Sabadell... y te fuiste a la India. ¿Qué se te perdió allí?

Eso me preguntaba yo el segundo año (ríe). Después de estar unos años en Segunda División, me salé la opción de ir allí, que era atractiva económicamente. Llevaba muchos años cambiando de equipo... yo ya tenía pareja estable y decidimos lanzarnos a la aventura. El primer año fue muy grato, no me esperaba que todo tan bien y que estuviera tan a gusto. Me trataron genial. También es cierto que era época Covid, vivíamos como en una burbuja. Estábamos en un hotel que era espectacular, teníamos todo para nosotros. También a mi pareja la trataban de diez. Me quedó un sabor de boca muy bueno y me llegó una oferta incluso mejor de otro equipo en una ciudad paradisíaca, en Goa. Entonces, fue muy bien, pero ella se quedó embarazada, se volvió a España y mentalmente me costó mucho.

Has jugado más de 250 partidos en el fútbol profesional, has marcado muchos goles... ¿De toda tu carerra con qué momento o etapa te quedas?

Uff... La etapa de subir al primer equipo del Espanyol y mantenerte. Y vivir y convivir con jugadores de élite eso fue tocar el cielo. Recuerdo mi primera convocatoria con el primer equipo, después de hacer pretemporada con ellos. Fue algo increíble. Estaba De la Peña, Luis García, Corominas, Moisés Hurtado, Kameni... son gente muy importante en el club. Y con un entrenador como Pochettino. Lo único que puedes hacer es aprender. Convives con ellos y ves como son. Eso es brutal.

"A mí me presentaron a Manolo González cuando estaba entrenando en el Badalona. Me pareció una persona con un carácter muy fuerte y lo está demostrando"

Álvaro Vázquez Jugador del CF Badalona

Siendo de Badalona y jugando en el Badalona, te enorgullece que Manolo González, que dirigió muchos años en el club, sea el entrenador del Espanyol en Primera.

Sí, sí, claro. A mí me presentaron a Manolo cuando estaba entrenando en el Badalona y yo estaba en el Getafe. Me pareció una persona con carácter fuerte y lo está demostrando. Se ha ganado el cariño de toda la afición y del club, que no es fácil. Y cuando te ganas eso en el Espanyol, es para toda la vida. Es un tío que a base de trabajo, compromiso y constancia ha logrado sus objetivos.

¿Cómo ves al Espanyol este curso?

Tienen un buen grupo, muy buena unidad. Gente joven con hambre y gente que viene de fuera para reivindicarse. Yo creo que no va a ser una temporada gloriosa, pero creo que va a conseguir la salvación.

La última, ¿tienes cuerda para rato?

No lo sé. Siempre dije que me gustaría jugar y retirarme en el Badalona, pero creo que es pronto para retirarme. Si mentalmente sigo con esa chispa de querer competir y entrenar todos los días voy a estar unos años más si a nivel físico puedo seguir.