VILLARREAL CF

Pacheta está en el alambre y Roig vuelve a pensar en Marcelino

El Villarreal medita destituir a su técnico. Su prioridad es adelantar con el asturiano las conversaciones que tenía pendientes para junio.

Marcelino García Toral, en un partido dirigido con el Athletic en La Cerámica. /GETTY
Marcelino García Toral, en un partido dirigido con el Athletic en La Cerámica. GETTY
Alfredo Matilla
Sergio Fernández

Alfredo Matilla y Sergio Fernández

José Rojo Martín, más conocido como Pacheta, está contra las cuerdas. El nuevo pinchazo del Villarreal en casa ante el Athletic este domingo (2-3), y a pesar del arreón final donde los amarillos marcaron dos goles en dos minutos, ha mermado aún más la paciencia de la familia Roig. Aunque tanto el presidente como el director general han pedido mesura y comprensión durante las últimas semanas, ahora sí tienen decidido que toca debatir a fondo sobre la continuidad de su entrenador, con contrato hasta junio de 2024. El Submarino no quiere precipitarse en su decisión, pero se plantea seriamente otro cambio de rumbo con Marcelino García Toral de nuevo en el horizonte.

«Me siento preparado para sacar el equipo adelante»

Pacheta llegó al cargo el pasado 9 de septiembre en sustitución de Quique Setién. Desde entonces ha estado al frente del equipo en 11 partidos -ocho de Liga, uno de Copa y dos de Conference League-, con un balance muy pobre de cuatro victorias, tres empates y cuatro derrotas. Es el segundo equipo del campeonato, con el Almería, al que más le disparan a portería y sólo ha sumado 9 puntos de 24, por lo que el Villarreal está hundido en la clasificación con 12 puntos, a sólo cuatro del descenso y a ocho de los puestos europeos.

Este es precisamente el gran problema actual del Villarreal. Su presupuesto (133 millones) se ha visto seriamente dañado desde que ha dejado de participar en las grandes competiciones europeas tras levantar el título de la Europa League en 2021 y disputar la Champions en la 21-22. Para la temporada 2022-2023, redujo 54 millones frente al curso anterior al arrastrar aún el golpe de la pandemia (14 millones de pérdidas). Estos dos últimos años de Conference League, sin encima marcar el paso, han obligado a la entidad a tener que reducir drásticamente su techo de gasto. De ahí las ventas de Rulli (8), Pau Torres (33), Nico Jackson (37) y Chukwueze (20) que han mermado mucho el potencial del equipo.

Pacheta, entrenador del Villarreal.  GETTY
Pacheta, entrenador del Villarreal. GETTY

Si aun así, la dirección deportiva ha logrado hacer un equipo competitivo y retener a algunos futbolistas (Foyth, al que tentó seriamente el Barça y lo seguirá haciendo el próximo verano), es sobre todo porque los dirigentes del Villarreal ponen bastante dinero de su bolsillo. Una cantidad estimada este curso de unos 25 millones de euros que sólo pueden recuperar entrando al menos en Europa League. Algo que cada vez se pone más complicado ya que, con la deriva actual, el Villarreal se quedaría por tercera temporada en zona de nadie con una plantilla en la que hay bastantes sueldos muy elevados (Albiol, Parejo, Gerard Moreno, Sorloth...).

¿Tercer entrenador?

Fernando Roig padre y Fernando Roig hijo consideran que debe haber una reacción inmediata sobre el césped y que hay tiempo de sobra para remontar el vuelo. Pero todo pasa por actuar cuanto antes. Los métodos de Pacheta no han calado como se pretendía y, aunque en el club ponen en valor su esfuerzo, cercanía y profesionalidad, entienden que no ha dado con la tecla para activar a un vestuario que ya venía rebotado de la relación con Quique Setién. Los continuos cambios de sistema y del once inicial en las últimas jornadas no han ayudado al actual entrenador, que ha transmitido más desconfianza y dudas que polivalencia y versatilidad.

Ahora, a falta de decidir si dar o no una última oportunidad a Pacheta frente al Atlético el próximo fin de semana, ya se han producido los primeros tanteos, a través de terceros, con Marcelino. El técnico siempre es la primera opción cuando se produce una vacante. Ya sucedió antes de fichar a Setién. El problema es que cuando cayó el cántabro (5 de septiembre), Marcelino aún estaba en el Marsella, club en el que dimitió el pasado 20 de septiembre por el ambiente hostil en el que tenía que trabajar a diario. Si no, hubiera recibido la llamada de rigor, como se han venido produciendo desde que los Roig y él restablecieron una relación que llegó a deteriorarse mucho con la salida de Marcelino del Villarreal en agosto de 2016 antes de arrancar la temporada. Sevilla y Almería llamaron a Marcelino recientemente, pero al asturiano le seducía mucho más el hecho de esperar y regresar al Villarreal.

De hecho, según ha podido saber Relevo, el Villarreal tenía y tiene en mente a Marcelino para que se haga cargo de un nuevo proyecto en 2024. La idea era aguardar y reactivar las negociaciones a lo largo de esta temporada para poder consensuar al menos dos años de contrato. Por eso Pacheta sólo firmó hasta final de temporada. Aun así, Marcelino no es el único candidato (por ahí anda también el Muñeco Gallardo), pero sí es el que pone a todos de acuerdo.

Marcelino gusta a todos

En el Villarreal conocen bien la forma de pensar de Marcelino. Saben que, de poder elegir, le gusta coger proyectos desde pretemporada (de hecho, ha apoyado públicamente a Pacheta), que es especialista en reflotar situaciones delicadas con grandes objetivos a medio y largo plazo una vez estabilizado al enfermo, que pretende tener plenos poderes en la confección de la plantilla, que pueda contar con las instalaciones inmejorables y con una cantera que no para de aportar soluciones.

Por eso, ahora se están planteando adelantar estas conversaciones pendientes de cara a la temporada que viene con el objetivo de que se acelere su incorporación, con una plantilla que aprecia y que le gusta, para que ate la permanencia cuanto antes, algo que ya empieza a preocupar. Y que intente como sea llegar a Europa, la tabla de salvación. De ser así, la idea es que tenga este año de contrato, un segundo pactado y uno tercero opcional. Ya en los próximos años el objetivo sería que pueda devolver al Villarreal al lugar al que estaba acostumbrado en las últimas temporadas.

Hasta este fin de semana, ni el técnico ni su nuevo agente, Manuel García Quilón, habían recibido ninguna llamada directa del Villarreal. O eso es lo que dicen. Sin embargo, todas las partes dan por hecho que, si deciden prescindir de Pacheta, hablar, hablarán como si el propio Marcelino, al ser la primera opción, siempre tuviera un derecho de tanteo. Otra cosa es que lleguen a un acuerdo final. Los Roig consideran que con el ilusionante fichaje de Marcelino la afición olvidaría todas las penurias de este curso. Él consiguió, desde 2023 a 2016, un ascenso a Primera de amarillo, unas semifinales de Europa League, además de la clasificación para la Champions.