VALENCIA CF

Quique Sánchez Flores evidencia los 'impulsos' del Valencia de Peter Lim: Corberán también firmó pensando que no habría fichajes

El entrenador, entrevistado por Pedrerol, explica el proceso que llevó a que no fichase por el club esta temporada.

Quique Sánchez Flores evidencia los 'impulsos' del Valencia de Peter Lim: Corberán también firmó pensando que no habría fichajes
Nacho Sanchis

Nacho Sanchis

Hace ya mucho tiempo que la gestión del Valencia Club de Fútbol dista de la de ser de un club organizado o que tenga una línea de actuación con cierta coherencia extendida en el tiempo. El Valencia CF de Peter Lim funciona en base a los impulsos que o bien el máximo accionista o bien su consejo de administración sienten en cada momento, y Quique Sánchez Flores ha vuelto a evidenciar esto.

El ex técnico valencianista ha hablado con Josep Pedrerol para contar su 'no fichaje' por el conjunto che el pasado mes de diciembre, el cual como ya explicaba este medio se argumentaba en dos factores: uno que la entidad quería contratar un entrenador por más de seis meses (Quique quería solo 6 meses y luego analizar), y dos que en ese momento en la entidad aluden que no le vieron con la energía suficiente como para coger al equipo.

"No ha sido que no haya querido volver, sabía que era imposible que le dijera que no al Valencia, le debo tanto que es imposible. Si me llegaba la oportunidad no iba a decir no, pero una parte se levantó de la negociación. Yo creo que ahora hay un entrenador como Carlos con muchas ganas, tienen el objetivo cercano, hay que tener humildad para hacerlo bien y desde la distancia los pormenores son lo de menos", ha dicho Flores.

"Sabía que era llevar a los hombros una mochila pesadísima, pero me la acababa de poner con el Sevilla, así que si lo había hecho por el Sevilla no encontraba una excusa de decir 'no' al Valencia. Mi conciencia está tranquila. Aunque estoy en un momento de mi carrera de rescatar clubes y la verdad es que no me apetece"

Quique, sin embargo, también ha dejado alguna que otra frase con Pedrerol que evidencian como de por impulsos se mueve el Valencia de Lim: "A mí me dijeron que no tenían asegurado que en enero pudieran hacer fichajes", ha dicho el ex entrenador. ¿Lo más llamativo? Que a Carlos Corberán le dijeron exactamente lo mismo, que no tenían ni idea de si podrían fichar o no a algún futbolista en enero... Y acabaron llegando 3: Umar Sadiq, Iván Jaime y Max Aarons.

Y ese es el mejor ejemplo de como el club che funciona en función de como le apetece cada día a Peter Lim. No hay una línea que marque poder gastar X en el mercado, o tener X margen durante un periodo de fichajes, simplemente se le van presentando futbolistas al máximo accionista que igual los acepta (Umar Sadiq), igual los rechaza (Luiz Felipe), e igual tras haber dicho inicialmente que 'sí', a última hora dice que para que llegue ese jugador (Suso Fernández), ha de haber una salida previa que nunca llega a materializarse.

Bajo este método de funcionamiento es muy complejo realizar cualquier tipo de planificación estratégica para que la entidad organice compra-ventas a futuro. De hecho, una de las razones por las que el conjunto che no dejó salir a André Almeida al Oporto fue porque no tenían ni tan siquiera asegurado si les hubieran dejado firmar recambio ¿Les hubieran dejado? ¿Y por cuánto dinero? ¿O solo un cedido? Hubiera dependido del impulso diario de Peter Lim de ese momento.

«El Valencia está secuestrado y se veía venir»

Quique también habló de la situación del club como tal: "Me duele mucho este Valencia, me duele. Lo cuenta muy bien Santi Cañizares, a mí me cuesta hablarlo desde lejos. Yo me enamoro del Valencia por Alfredo Di Stéfano porque cuando era pequeño solo me llegaban cosas de Di Stéfano a casa, balones firmados por todos... Y me hice del Valencia y he sido del Valencia toda mi vida. Sé el peso social que tiene el club en la sociedad valenciana, se lo importante y las almas que hay detrás del escudo, y cuantos abuelos... Y hay un secuestro de identidad. Es un secuestro entregado que se veía venir. Las propiedades que están tan lejos no son exitosas ni aquí ni en Inglaterra ni en ningún lugar del mundo. Para sentir la presión de un líder necesitas sentirlo cerca", concluyó.